El PNV se compromete a trabajar para que Euskadi sea una «nación libre»

El PNV se compromete a trabajar para que Euskadi sea una «nación libre»

En un acto de homenaje a la ikurriña los jeltzales subrayan que quieren alcanzar este propósito «desde el respeto y jamás desde la imposición»

CRISTINA MOGNA

La presidenta del BBB del PNV, Itxaso Atutxa, participó ayer en Bilbao en el homenaje que conmemoró el aniversario de la creación de la ikurriña. El acto, que contó además con la presencia del alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, así como de la diputada foral Ibone Bengoetxea y de militantes del partido, consistió en la izada de la bandera vasca y una posterior kalejira hasta el lugar en el que se inauguró el Euskeldun Batzokija hace 125 años.

Fue Ciriaco Iturri, el miembro más veterano del Euskeldun Batzokija, quien el 14 de julio de 1894 izó por primera vez en el número 22 de la calle Correo de Bilbao el estandarte diseñado por los hermanos Luis y Sabino Arana. Un año después, las autoridades españolas clausuraron la sede jeltzale e incautaron la bandera. En 1936 el Gobierno de Euzkadi estableció la oficialidad de la ikurriña como bandera de Euskadi, pero esta sería prohibida tras la victoria de Franco en 1939 y no se legalizaría hasta 1977.

«Lo que ocurrió hace 125 años con la ikurriña fue el germen del PNV y de una conciencia nacional vasca» Itxaso Atutxa| Presidenta del BBB

Según Atutxa, la primera izada de esta bandera fue el «germen» de la creación del PNV, que se constituyó un año después, y de «una conciencia nacional vasca que el partido después estructuró de alguna forma».

La líder de los jeltzales en Bizkaia aprovechó la ocasión para recordar que los militantes de su partido «ondean la ikurriña con orgullo» y continúan trabajando «como entonces», para que Euskadi sea reconocida desde la democracia «como nación libre en Europa y en el mundo» y así su bandera «pueda ondear como el resto de símbolos de otras realidades nacionales que tampoco están aceptadas».

No obstante, la presidenta del BBB subrayó que su formación persigue conseguir este objetivo mediante vías pacíficas, «siempre desde el respeto y jamás desde la imposición». «Un país no se puede construir nunca a partir de una bandera que se despliegue en un mástil. Las naciones se construyen a partir del respeto máximo a la voluntad de la ciudadanía. Hay que construir colectividades que libremente se sientan representadas por nuestros colores. Solo desde la democracia seguiremos construyendo nación vasca», finalizó.

«Sánchez nos conoce bien»

Atutxa se refirió también durante el acto a la investidura que debe afrontar Pedro Sánchez y a las condiciones que su formación planteará para dar su apoyo al candidato socialista. La líder jeltzale subrayó que Sánchez «sabe muy bien lo que el PNV tiene en cartera porque lo hemos hablado en las últimas semanas y porque además nos conoce muy bien».

La líder de los nacionalistas vizcaínos advirtió que «quedan diez días para el pleno de investidura y en las últimas horas parece que no solo no ha cambiado nada, sino que las posturas siguen tan enconadas como hace unos días».

«Si no se sientan a hablar -agregó en referencia al PSOE y a Unidas Podemos-, no sabemos si van a tener tiempo suficiente para trabajar la unión de voluntades para sacar adelante primero una investidura pero, sobre todo, una legislatura con suficiente estabilidad que es lo que necesita Euskadi y creemos que también el Estado».

La dirigente jeltzale manifestó su deseo de que «en las próximas horas tanto el PSOE, que es quien tiene la primera responsabilidad, pero también el resto de partidos estatales, se pongan ya manos a la obra para hablar sobre qué van a negociar y no tanto sobre quiénes van a tener las responsabilidades».

Cuestionada sobre cuál sería la postura de los nacionalistas vascos en el caso de que el 23 de julio se llegase al debate de investidura sin un acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos, Atutxa mantuvo que «Sánchez nos tendrá que llamar para saber qué es lo que nos ofrece». En estos momentos, el PNV no compromete un voto favorable a la investidura.