Cinco días de alta tensión en Irun

La sombra de Irun sobrevoló desde que el lunes el EBB anunciara su decisión de negociar solo con el PSE. Pronto todo se oscurecería

MARTÍN ZUBELET

Llamadas al diálogo y a la estabilidad, recelos, desconfianzas y mucha incertidumbre. Este es un repaso a los cinco días de crisis entre PNV y PSE con la Alcaldía de Irun como objeto más preciado.

Lunes. El PNV tiende la mano al PSE.

Tras una semana para reposar los resultados del 26-M, el EBB se reúne en Sabin Etxea para explorar las alianzas que permitan dar estabilidad a las diputaciones y municipios vascos. La reunión acaba sin sorpresas. Los jeltzales deciden volver a mirar al PSE y avanzan que negociarán en exclusiva con los socialistas, dado el «rechazo» de EH Bildu y Podemos. El EBB delega en el Napar Buru Batzar la negociación sobre Navarra, dejando claro que se trata de compartimentos estancos y que Navarra no influirá en los pactos locales que se produzcan en Euskadi. La sombra de Irun sobrevuela, dado que el presidente del GBB, Joseba Egibar, había anunciado el interés de Iridoy por presentarse a la Alcaldía.

Martes. Iridoy ratifica que opta a Irun.

Sin esperar a que las ejecutivas de PNV y PSE establezcan los primeros contactos, el candidato del PNV en Irun, Xabier Iridoy, ratifica públicamente que disputará la Alcaldía a José Antonio Santano. Iridoy afirma que se siente avalado por las urnas al subir de 5 a 7 concejales, frente a los 10 de Santano. Todo en vísperas de que Ortuzar y Mendia arranquen los contactos de gobernabilidad.

Miércoles. Olano anima a Iridoy.

El presidente de PNV, Andoni Ortuzar, y la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, abren las negociaciones sin abordar la posible crisis que puede generar la disputa de Irun. Iridoy, mientras, da más pasos y se reúne con EH Bildu para buscar su apoyo. La coalición abertzale duda: tiene ganas de desplazar a Santano pero supondría engordar la mochila de gobierno del PNV. Y en juego hay más plazas que le interesan: Pasaia, Andoian... En este juego de tronos, el diputado general en funciones, Markel Olano, alimenta las esperanzas de Iridoy al advertir que en la negociación con el PSE a nivel de Euskadi puede haber «casos excepcionales» como Irun. La ciudad fronteriza se vuelve el epicentro del posible juego de pactos para todo Euskadi.

Jueves. El PSE se planta.

La insistencia del PNV de hacerse con Irun provoca que el PSE de Gipuzkoa ponga pie en pared y advierta de que no negociará ningún pacto con el PNV mientras los jeltzales no renuncien a Irun. El precedente de hace cuatro años de Andoian está grabado a fuego y la desconfianza se instala en las filas socialistas. El PSE no se fía de Egibar ni de Iridoy. Teme que si el candidato jeltzale se presenta el día 15 pierda una plaza histórica para los socialistas. Mientras, Iridoy concluye su primera ronda de contactos con Podemos y mantiene sus intenciones.

Viernes. El PNV se echa atrás.

Tras varios días de máxima tensión, con las ejecutivas de PNV y PSE mirándose de reojo, los socialistas elevan la presión por la mañana y lanzan un aviso a navegantes: si no hay acuerdo sólo apoyarán la lista más votada, lo que dejaría al PNV sin varias alcaldías, como Lezo o Mendaro. En las filas jeltzales se instala la convicción de que la crisis tiene la horas contadas y que no debe ir más allá. Por la tarde, Iridoy, consciente de su posición, da un paso a un lado, renunciando a la Alcaldía.