Calorcito fuera, fresquito dentro

Joseba Egibar, Bingen Zupiria y Joseba Agirretxea, atentos al pleno./
Joseba Egibar, Bingen Zupiria y Joseba Agirretxea, atentos al pleno.

El pleno para la designación del diputado general fue el más tranquilo de los últimos años. Olano se vio arropado por su esposa, hermanos, suegra y cuñado, así como por destacados dirigentes del PNV como Egibar, Zupiria o Agirretxea

Miguel Ángel Mata
MIGUEL ÁNGEL MATASAN SEBASTIÁN.

Los 17 grados que marcaba el termómetro en el exterior de las Juntas Generales a las 9 de la mañana, media hora antes de que empezara la sesión de investidura, anticipaban otra jornada calurosa en Gipuzkoa. Por si fuera poco, al entrar en el Parlamento foral, sensación de más calor por los 19 grados que había en el interior. Cosas del contraste. «Hoy también va a ser un día de calorina», se lamentaba una joven periodista ante una colega mientras encendía el ordenador y preparaba el instrumental para seguir el pleno. «Espero que aquí dentro vaya todo rodado», le respondía esta. Así fue. En la Gipuzkoa posterrorismo y postbasuras colgadas frente al portal (salvo contadas excepciones), la política parece haber dejado atrás la crispación y ha vuelto a sus orígenes, primando la dialéctica y los buenos modos frente a la exageración en las actuaciones y los exabruptos verbales. De este modo, mientras la temperatura subía en el exterior a medida que avanzaba la mañana, en el interior de la Cámara legislativa el ambiente se enfriaba conforme se desarrollaba el pleno. Nada de acaloramientos. Nada de aspavientos. Solo discursos y respeto... Política.

Poca corbata y poco color

Ya fuera porque el partido carecía de interés respecto a quién lo ganaría, porque era el último pleno en la sede oficial antes de las vacaciones (queda el itinerante para despedir el curso que se celebrará el martes en Hondarribia), o porque los junteros estaban cansados tras dos convocatorias electorales y las negociaciones para formar gobiernos en ayuntamientos y Diputación, el ambiente era más anodino de lo habitual.

Los más nerviosos eran Xabi y Lucas, los dos maceros que con su presencia daban el aire de solemnidad que merece la designación del jefe del Gobierno de Gipuzkoa. Sobre todo el primero, que se estrenaba en este cometido y se mostraba preocupado por si iba a pasar demasiado calor ataviado de esa guisa. Xabi y Lucas eran probablemente los más jóvenes del lugar y, al mismo tiempo, los exponentes de la parte más tradicional del acto.

Porque otras costumbres se han ido perdiendo con el paso de los años hasta casi desaparecer. Entre ellas, el recurso a la corbata como símbolo de elegancia masculina. Ayer, solo tres junteros portaban esta prenda otrora indispensable: el presidente de la institución, Xabier Ezeizabarrena (PNV); el vicepresidente primero, Ernesto Merino (EH Bildu); y el teniente de diputado general en funciones, Denis Itxaso (PSE).

Si ellos visten cada día más modernos, ellas van en sentido inverso, cada vez más sobrias. La nota de color la pusieron las diputadas Ainhoa Aizpuru y Maite Peña, de rojo florido la primera y mostaza la segunda, así como la también jeltzale Josune Gómez, también en tonos amarillos.

Entre los invitados, la familia de Markel Olano, que el día que iniciaba su tercer mandato se vio arropado por su esposa, Idoia Ocio, hermanos, suegra y cuñado. También asistieron destacados dirigentes peneuvistas como el presidente del GBB, Joseba Egibar; el consejero vasco de Cultura, Bingen Zupiria; o el diputado en el Congreso Joseba Agirretxea, entre otros. Por el PSE, el secretario general en Gipuzkoa, Eneko Andueza; el subdelegado del Gobierno en el territorio, Guillermo Echenique; o la expresidenta de las Juntas y próxima diputada de Movilidad, Rafaela Romero.