La AVT defiende en San Sebastián que la reinserción de presos de ETA «no se puede construir sobre el silencio de las víctimas»
La consejera San José afirma en la inauguración de las IX Jornadas de la Asociación de Víctimas del Terrorismo que los afectados «deben estar en el centro para construir una convivencia real y duradera en Euskadi»
«La reinserción de los presos de ETA no puede significar olvido, ni puede construirse sobre el silencio de las víctimas, sino que es reconocimiento ... real del daño causado y reparación y todo lo demás es un atajo peligroso, un paso hacia el olvido». Este es uno de los mensajes que ha expresado este jueves la AVT en la apertura en San Sebastián de su XI Jornadas de Terrorismo en el País Vasco 'El dolor no prescribe: víctimas, memoria y política penitenciaria'. La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la donostiarra Maite Araluce, ha abogado por «aplicar la Ley o reformarla, si fuera necesario, frente al enaltecimiento» del terrorismo, «sin excusas ni tibieza», algo que, a su juicio, «solo es cuestión de voluntad política».
Araluce se ha referido en estos términos durante la inauguración del encuentro organizado por la propia AVT y la Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT), que ha comenzado con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terrorismo y en la que también ha intervenido la consejera de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, María Jesús San José, y la presidenta de APAVT, Mónica Muñoz. En las jornadas también han tomado parte, entre otros, la directora general de apoyo a víctimas del terrorismo del Ministerio del Interior, Montserrat Torija, el exfiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo y víctimas del terrorismo como Aurora Intxausti, José de Jesús o Lucía Ruiz.
Araluce ha subrayado que «la justicia, cuando se cumple y se aplica con rigor, es una forma de reparación», pero «cuando se utilizan todos los atajos posibles para reducir las condenas y los beneficios penitenciarios se conceden sin tener en cuenta la ética ni la moralidad» las víctimas del terrorismo «volvemos a sufrir, a sentirnos solas, olvidadas y engañadas». La presidenta de la AVT ha remarcado que «mientras existan atentados sin esclarecer, cada vez más asesinos en la calle sin haber cumplido íntegramente sus condenas, homenajes a terroristas y discursos que blanquean», seguirán «exigiendo y contando la verdad de lo que pasó». «Las víctimas no pedimos privilegios, pedimos verdad, memoria, dignidad y justicia» y también «que no se confunda el perdón personal, que es libre y pertenece a cada una de las víctimas, con la obligación del cumplimiento de la Ley», ha señalado. A su juicio, «la justicia no es venganza, nunca la ha sido, pero tampoco puede ser complacencia, indiferencia, ni intercambio político».
Sobre la política penitenciaria ha expuesto que «debe de ser un reflejo de esa justicia» y que no aceptarán que se utilice a los presos de ETA «como moneda de cambio política, ni que se convierta su situación en una herramienta de negociación». Ha criticado también que se esté buscando «siempre cómo mejorar» la condición de los presos de ETA en prisión, «cumpliendo condena en sus lugares de origen y buscando todos los atajos posibles para reducir sus condenas».
En referencia a lo que denominan la «otra batalla abierta», la del relato, la de la memoria, ha manifestado que «hay quien pretende reescribir la historia, presentar el terrorismo como un conflicto político, dar la vuelta a los hechos, repartir culpas o responsabilidades». «No podemos permitirlo», ha subrayado.
Araluce ha pedido a las instituciones que «acompañen siempre» a las víctimas del terrorismo, «no sólo cuando hay fotos o votos» y que sean conscientes de sus «responsabilidades», porque ésta no es «una cuestión ni de ideología, ni de siglas, sino de principios y de respeto a los valores democráticos».
Departamento de Justicia
La consejera San José ha apostado por unas políticas penitenciarias que «tomen en cuenta de forma transparente el impacto de la violencia y el dolor vivido por las víctimas, ayudando a que, en la medida de lo posible, no se sientan postergadas, ni excluidas de los procesos». «La escucha activa y la transparencia son fundamentales para fortalecer la confianza social y las instituciones», ha defendido.
Ha abogado también por «promover una cultura de memoria democrática y convivencia en la que el terror no tenga cabida y en la que el terrorismo, así como todo el daño que ha causando a cada víctima y a la sociedad sea reconocido, recordado y validado como parte de nuestra historia colectiva, para que no se repita». La consejera socialista ha opinado que para que la convivencia «sea auténtica», las víctimas del terrorismo deben «estar en el centro, no como un mero símbolo, sino como parte activa de la reconstrucción social». Ha enumerado «tres líneas de trabajo que serán fundamentales» en su Departamento, la primera, «la transparencia en las decisiones penitenciarias que afectan a quienes cometieron delitos de terrorismo» con el impulso a «mecanismos que permitan a las víctimas acceder a la información relevante y oportuna» y la articulación de «canales de participación y de escucha».
También ha apuntado a la necesidad de «explicar, enseñar y dialogar» sobre terrorismo con las nuevas generaciones, fomentando que «las escuelas, las universidades, las instituciones culturales y los medios de comunicación incluyan este legado con rigor, empatía y humanidad», porque lo que pasó es también prevenir lo que pueda pasar; y, en tercer lugar, «la reparación y el acompañamiento sostenido».
Sobre la reparación, ha expuesto que «debe reflejarse en políticas concretas, apoyo psicológico prolongado, reconocimiento institucional, programas de reinserción que conlleven la responsabilización del daño por el hecho cometido, con una mirada reparadora y atención personalizada», porque la justicia «no solo requiere que pueda juzgarse al agresor, sino también el reconocimiento, el recuerdo y la validación de la víctima».
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión