«Qué inútil, parece una cotorra»: el 60% de las alcaldesas y concejalas vascas ha sufrido o presenciado violencia sexista
Eudel impulsa un protocolo con 33 medidas para combatir la violencia machista contra las mujeres electas en la política local, cuya máxima expresión está en el 10% que ha sufrido amenazas o agresiones, según un sondeo interno
El 60% de las alcaldesas y concejalas vascas reconoce haber sufrido en primera persona, o al menos presenciado en sus compañeras, algún tipo de violencia ... sexista durante el ejercicio de sus funciones. Un dato, divulgado este miércoles por Eudel tras haber realizado un sondeo interno, especialmente revelador, ya que evidencia hasta qué punto estas dinámicas están presentes en el ámbito de la política local.
El vísperas del 25-N (Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer), la Asociación de Municipios Vascos ha querido alzar la voz para denunciar «la violencia y el sexismo» hacia las mujeres políticas en los ayuntamientos vascos. Y, para ello, ha querido impulsar un protocolo que incluye una batería de 33 medidas y que se ha ofrecido a los ayuntamientos vascos para tratar de combatir la violencia machista contra las mujeres electas en la política municipal.
El origen de esta iniciativa, apuntan desde Eudel, está precisamente en un sondeo interno realizado en 2021 por la red de alcaldesas y concejalas vascas (Basqueskola). En dicha encuesta, realizada a 150 políticas vascas del ámbito municipal, más de la mitad -un 60%, exactamente- declaró haber vivido o visto en sus compañeras algún tipo de violencia sexista durante el ejercicio del cargo, tras haber sido objeto de diversas formas de violencia (física, verbal, psicológica o simbólica) únicamente por el hecho de ser mujeres, según el informe elaborado por Eudel.
«La encuesta coincide con estudios europeos que relevan la existencia de un problema real y estructural, común a todos los partidos y derivado de la cultura política androcéntrica basada en los roles y estereotipos de género», han señalado desde Eudel en una rueda de prensa en Bilbao donde han presentado la propuesta con 33 medidas para que lo activen los ayuntamientos de Euskadi. Una iniciativa flexible que, en todo caso, busca poner fin a los datos que la propia encuesta ha sacado a la luz.
Según se desprende del sondeo, además del 60% que afirmó haber sufrido o presenciado violencia sexista durante su mandato, el 10% declaró haber recibido amenazas o agresiones físicas y un 30% denunció trato discriminatorio en redes sociales o en medios. Entre las formas más comunes de violencia, señalan desde Eudel, figuran la interrupción sistemática del uso de la palabra (60%). «No me toman en serio, estaba sola en una reunión con concejales hombres y nadie me escuchaba», reconoce una de las encuestadas. También están las faltas de respeto o trato desigual en actos oficiales (54%), con testimonios que aseguran que «en los actos me siento como un florero y se dirigen a mi como 'la chica'» o «tengo que soportar comentarios de concejales sobre mi cuerpo o sobre el de otras mujeres».
Igualmente, destaca el trato paternalista o 'mainsplaning' -una forma de explicar algo a una mujer de manera condescendiente- (52%), con comentarios del estilo «pobrecita, ya te ayudaremos que tu sóla no puedes o no sabes…». O el acceso limitado a cargos y responsabilidades por estereotipos de género (30%): «Déjanos a nosotros los temas serios, tú eres demasiado blanda…» o, justo todo lo contrario, «es antipática, debería sonreír más».
Además, las electas declaraban en la encuesta que los actos machistas podían venir tanto de otros cargos de la oposición o del propio partido, de personal del ayuntamiento, de la ciudadanía, a través de las redes sociales o los medios de comunicación.
«Hay compañeras que abandonan...»
Con estos datos sobre la mesa, Eudel ha querido poner en marcha una nueva iniciativa destinada a erradicar la violencia machista en la política municipal con el objetivo de garantizar que las mujeres que ejercen cargos públicos en los Ayuntamientos vascos puedan desarrollar su labor en condiciones de igualdad. Y, para ello, ha propuesto un plan con 33 medidas -articuladas en torno a tres ejes: sensibilización, prevención y actuación- para que cada consistorio elabore su propio plan de actuación, en base a la autonomía local y con atención especial a pequeños municipios. Es decir, se trata de una propuesta abierta y adaptable a la realidad de cada ayuntamiento.
Algunas de las medidas propuestas
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Pactos municipales Compromiso público de todos los grupos políticos
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Paridad en los órganos de gobierno Reparto equitativo de responsabilidades (áreas, comisiones, sociedades municipales…)
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Horario Acuerdo sobre horario y duración de comisiones y plenos, conciliables con responsabilidades de cuidados
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Protocolos Respuesta rápida ante casos de acoso o violencia, con canales de escucha y denuncia y posibles medidas cautelares
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Ética Códigos éticos y de conducta
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Seguridad Física y digital, así como apoyo psicológico y jurídico a las víctimas
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Apoyo entre mujeres electas Programas de mentoring donde políticas experimentadas acompañan a nuevas electas (Basqueskola).
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Cultura política igualitaria Colaboración con medios de comunicación y agentes locales para erradicar el tratamiento sexista
Ha sido la presidenta de Eudel y alcaldesa de Derio, Esther Apraiz, la encargada de presentar este miércoles la iniciativa junto a diferentes representantes de la comisión de Igualdad de la Asociación de Municipios Vascos. En la rueda de prensa, Apraiz ha destacado que la política local vasca, con el 48% de mujeres electas en los ayuntamientos (1.170 concejalas) y 89 alcaldesas, «está a la cabeza de Europa en cuanto a representación equilibrada». Sin embargo, ha subrayado que, a pesar de los avances, «muchas compañeras abandonan la política porque enfrentan en silencio una desigualdad estructural y diferentes formas de violencia sexista en el desempeño de sus cargos». Entre ellas, ha dicho, la violencia simbólica, «que busca desacreditar su labor a través de críticas y descalificaciones a su físico o su vida privada». «Es la más extendida y se intensifica con el auge de las redes sociales», ha apuntado.
En línea con el llamamiento de Eudel, su presidenta ha considerado fundamental «poner nombre al problema» y tomar medidas en los gobiernos municipales. «Euskadi no puede permitirse perder ni una sola mujer en política por culpa del machismo», ha denunciado Apraiz, que ha considerado que «cada vez que una electa se calla o abandona, la democracia local se debilita».
«Primero aprende a vestirte»
Y es que el sondeo recoge y documenta casos reales que evidencian la violencia sexista a la que se enfrentan las mujeres en la actividad política local. Es más, los testimonios recopilados permiten trazar un panorama concreto de las presiones y descalificaciones que todavía sufren muchas representantes locales en Euskadi.
La propia presidenta de Eudel ha relatado un episodio que vivió en primera persona cuando, en la aprobación del Presupuesto municipal, un concejal de la oposición escribió en redes sociales: 'La sonrisa del Ayuntamiento va a costar esto a los vecinos de Derio'. «Aquello nos dolió. Es verdad que somos gente simpática y maja, pero el sueldo lo cobramos por ser profesionales. Le pedimos que se retractara, pero dijo que ese comentario lo habría hecho de cualquier persona. Y nos aconsejaron no denunciarlo, porque no íbamos a conseguir nada: ¿Cómo se puede demostrar que eso no lo habría dicho de un hombre? Es la experiencia que más me ha marcado en este sentido, no comenzamos bien la legislatura», ha reconocido Apraiz.
La encuesta de Basqueskola recoge con frases testimoniales cómo se ejerce este tipo de violencia sexista, con frases despectivas, insultos e incluso amenazas. «Con esa carita, seguro que consigues todo lo que quieres, ¿no?». «A ver si no se estresa mucho hablando de estos temas». «Que deje de hablar de feminismo y se ponga a trabajar». «Primero aprende a vestirte, luego hablamos de política». «Qué inútil, parece una cotorra, solo repite lo que le dicen». «Si sigues con tu propuesta, haré pública tu vida privada». «Te vas a arrepentir de meterte en esto».
Otros comentarios comunes que reciben las políticas, señalan desde Eudel, tienen que ver con la conciliación o la maternidad, con frases como «¿para qué te metiste en política si ya sabías lo que era?», «¿qué hace que no está cuidando a sus hijos?» o «qué sabrá ella si no es madre».
En el sondeo también se pone en evidencia la reacción de estas mujeres o las consecuencias de haber alzado la voz, al reconocer que «con una mayoría machista es imposible denunciar» o «mi estrategia fue mantenerme en un segundo plano, evitar destacar para no provocar el cabreo de otros, mientras intentaba hacer mi trabajo no sólo bien, sino perfecto». Otras, simplemente admiten que «se dejó pasar» y hay quienes aseguran que «al ponerlo en conocimiento te miran con desconfianza y te tildan de querer buscar líos».
Como primer paso, ha indicado Apraiz, desde Eudel proponen un acuerdo plenario que formalice ese compromiso en cada institución local. Así, ha explicado que Eudel promoverá y hará seguimiento de esos acuerdos que se aprueben en cada uno de los ayuntamientos. Para ello, ha dicho, se va a crear una plataforma web donde se registrarán las adhesiones municipales y dede el área de Igualdad de Eudel facilitarán formación y apoyo a los ayuntamientos y, en especial a los más pequeños, para que puedan elaborar sus propios planes más adecuados a sus necesidades. Apraiz ha recomentado que esto se haga «poco a poco, eligiendo dos o tres medidas e ir implantándolas poco a poco».
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