La alcaldesa que contrató a su hermana, ascendió a su tío y le subió el sueldo a un exnovio

La alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse./EFE
La alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse. / EFE

Noelia Posse, regidora de Móstoles, se enfrenta a la Comisión de Ética del PSOE después de que su partido calificase sus nombramientos como «muy obscenos»

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

La alcaldesa de Móstoles asegura estar «muy cabreada conmigo misma» después de contratar a dedo como cargos de confianza en el Ayuntamiento a su hermana, a dos amigos, de ascender a su tío y de subirle el complemento salarial a un exnovio. Todo ello en menos de un mes. La socialista Noelia Posse, la primera mujer que empuña el bastón de mando en el segundo municipio más poblado de la región -después de la capital, Madrid-, se encuentra en el ojo de las críticas por presunto nepotismo. No porque los nombramientos sean ilegales, sino porque «resultan obscenos», como afirma el secretario general del PSOE madrileño, José Manuel Franco. El propio presidente del Gobierno en funciones y compañero de partido de Posse, Pedro Sánchez, ha calificado de «sorprendente» estos movimientos que, en plena precampaña electoral y con todo en juego, llevarán a la regidora a comparecer ante el Comité de Ética del partido como paso previo a solicitar su dimisión.

El cariño de la alcaldesa por su familia saltó a los titulares el pasado 6 de septiembre, cuando escogió a su hermana, Laura Posse, para llevar las redes sociales del Ayuntamiento con un salario anual de 52.000 euros. Un nombramiento de libre designación para un puesto que no existía hasta entonces y que tuvo que anular seis días más tarde después de recibir fuertes críticas dentro y fuera del partido y de sus propios sus vecinos, que la abuchearon al dar el pregón de las fiestas municipales. «Ceso a la que considero que es una persona capaz y profesional. Ha coincidido que es mi hermana», afirmó en un comunicado.

Poco tiempo después se conoció que la alcaldesa había ascendido en junio a su tío, Héctor Posse, de un puesto administrativo en el área de Cultura a otro directivo dentro de la parcela de Deportes, que suponía un aumento salarial de 1.607 euros más al mes. Cargo y retribucion a las que que se vió obligado a renunciar el beneficiado por la presión.

Si sus vecinos no tenían ánimo para más noticias similares, el martes pasado se hizo público que la regidora había aumentado, con un complemento de 800 euros mensuales, el sueldo de su expareja, Gonzalo Sánchez. Munición que aprovechó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para cargar contra Posse. «Demuestra que no es rencorosa porque le ha subido el sueldo al ex», aseguró con sorna.

Ese mismo día renunciaba a su cargo en el Ayuntamiento de Móstoles Alicia Domínguez Villarino, cargo de confianza de la alcaldesa que ejercía de coordinadora del Gabinete de la Alcaldía, después de que quedara demostrado que ambas eran amigas de la infancia.

Por si fuera poco, el lunes pasado la justicia revocó el nombramiento de Jesús Miguel Espelosín, hijo de un histórico dirigente socialista, como nuevo gerente de Urbanismo del Ayuntamiento por no adecuarse a los requisitos del puesto. El único caso de todos que no podría tacharse de nepotismo.

La regidora admite errores

«No creo que haya cometido ninguna ilegalidad como para tenerme que marchar. Lo importante es rectificar y seguir trabajando», aseguró Posse en una entrevista en la Ser. La alcaldesa descarta dimitir, aunque admite haber cometido errores con los nombramientos recientes: «Estoy muy cabreada conmigo misma por haber cometido estos errores, y lamento de verdad si he provocado algún daño a mis compañeros».