La tormenta perfecta
La inesperada rapidez del fallo del Supremo deja políticamente muy tocada la legislatura aunque esta vez los aliados de Sánchez han cerrado filas
Alberto Surio
Jueves, 20 de noviembre 2025, 18:05
La sorprendente rapidez en el fallo del Supremo al condenar a dos años de inhabilitación al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, marca una ... decisión sin precedentes con notables consecuencias políticas que deja muy tocada la legislatura. Durante el juicio se había asentado la idea de que no existía una prueba concluyente que apuntara a la autoría personal de García Ortiz como el responsable de la filtración del famoso correo electrónico del abogado de la pareja de Isabel Ayuso. En todo este extraño viaje da la impresión de que el presunto defraudador, y quienes esparcieron en un primer momento bulos y mentiras, salen ganando esta batalla inicial. Ante la falta de una 'pistola humeante' emerge la importancia de la 'prueba periférica', dicen los entendidos.
La tormenta y la polémica están servidas en bandeja. Poco han importado los testimonios de media docena de periodistas que declararon en la vista oral que habían recibido el correo antes que lo tuviera el fiscal general. Han pesado más los indicios del informe de la UCO que tenían muy claro desde un principio donde ponían el foco –en el fiscal general del Estado– por su papel 'preeminente' en la supuesta filtración.
La sentencia será recurrida al Constitucional pero el torpedo a la línea de flotación del Ejecutivo es evidente en una semana 'horribilis' para el Gobierno, sobre todo tras conocerse el demoledor informe sobre Santos Cerdán. Que, además, trascienda la condena el 20-N, en el 50 aniversario de la muerte de Franco, no deja de ser algo más que una casualidad. El fallo va a ser aplaudido por esa derecha que quiere sacar a Sánchez de La Moncloa por tierra, mar y aire y que, si no puede hacerlo por los votos, confía en que los numerosos procesos judiciales en marcha terminen inhabilitando al presidente políticamente. Y a poder ser, sentarlo en los tribunales. Esa es la estrategia que anidaba el pronóstico de Miguel Ángel Rodríguez: el fiscal va 'p'alante'. Al igual que el consejo de Aznar: «El que puede hacer que haga...». Más claro, agua.
Se pedirá con razón respeto a las decisiones de la Justicia, que deben acatarse. Pero eso no quita una mirada crítica ante determinados movimientos que van a generar desconfianza. Ciertas decisiones, y esta es una de ellas, no contribuyen a abrillantar el prestigio de la Judicatura. La crítica del líder del PNV, Aitor Esteban, a la UCO de la Guardia Civil –«un Estado dentro del Estado»– por intentar involucrarles en la trama Cerdán en el marco de una estrategia del PP expresa el malestar. Tras la sentencia, los aliados de Sánchez han cerrado filas a pesar de la agonía. Al Gobierno se le abre una peligrosa vía de agua y el problema es la erosión del sistema y la ultraderecha que la capitaliza.
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