Aitor Aldasoro: «Con mayoría también se puede consensuar»

El alcalde de Beasain, Aitor Aldasoro (PNV), frente a la fachada del Ayuntamiento./FOTOS UNANUA
El alcalde de Beasain, Aitor Aldasoro (PNV), frente a la fachada del Ayuntamiento. / FOTOS UNANUA

Asegura que recibir a los expresos de ETA en los municipios como «si fueran héroes no toca, hay que mostrar más respeto si se quiere dar pasos adelante»

Ainhoa Muñoz
AINHOA MUÑOZ

El jeltzale Aitor Aldasoro (1967) volverá a ser el cabeza de cartel en 2019 para tratar de hacerse de nuevo con la alcaldía de Beasain. Aunque él prefiere hablar en términos de «equipo». Aldasoro, que repasa los proyectos más relevantes puestos en marcha en la villa, es consciente de que la mayoría absoluta que ostenta le da margen suficiente para trabajar sin presiones, pero agradece poder sacar adelante «la inmensa mayoría de proyectos por unanimidad o sin votos en contra».

-¿Qué balance hace hasta ahora de su gestión como alcalde?

-La evaluación es positiva, sin duda. Veo al equipo con muchas ganas, y eso es lo que me incita a seguir.

-De hecho, se presentará a la reelección como alcalde de Beasain.

-Sí. Pero más que 'me presento' diría 'nos presentamos'. Mucha 'culpa' de seguir la tiene el equipo del que me rodeo, porque esto no es un proyecto personal. Que ellos quieran seguir ha sido el impulso definitivo. Además, en cuatro años hay proyectos que cuesta consolidar, así que intentaremos que continúen.

-¿Y cuáles han sido los 'hitos' municipales en este tiempo?

-Uno de los focos importantes es el de las personas mayores. Por un lado, trabajando iniciativas con Euskadi Lagunkoia con el concepto del envejecimiento activo; y también firmamos un convenio con Osakidetza y Goiz Alzheimer donde unas 500 personas ya han pasado por el programa. También hemos dado más cabida al deporte con el campo de fútbol...

-¿Algún reto aún que cumplir?

-Los retos no paran. Creo que es esencial dotar de identidad y personalidad al municipio con la cultura, el euskera... En este sentido, hemos unido a través de un convenio con Musikene el Palacio de Igartza con la música, un proyecto que ya se ha convertido en un referente en Gipuzkoa.

-¿Poner todos esos proyectos en marcha es más fácil cuando ostenta la mayoría absoluta en el Ayuntamiento?

-La tranquilidad que te da una mayoría absoluta es obvia. Pero lo verdaderamente gratificante de tenerla es que la inmensa mayoría de proyectos se están sacando adelante por unanimidad o sin votos en contra. Se puede llegar a consensos.

-Como los Presupuestos municipales, por ejemplo.

-Así es. Los dos últimos Presupuestos no han tenido ningún voto en contra. EH Bildu se abstuvo y el PSE votó a favor.

-No suele ser muy común que la izquierda abertzale y socialistas acepten unas mismas cuentas...

-Por eso es de agradecer la actitud de la oposición. Hoy no hay otra forma de entender la política: las propuestas que se hagan con sentido común se aceptan. Y eso es importante para que ellos se sientan dentro. Que estén en la Junta de Gobierno es el espejo del funcionamiento diario del Ayuntamiento.

Primer edil

Perfil
Beasaindarra de 50 años, casado y con tres hijos. Es ingeniero electrónico. En 1990 sacó plaza en Euskadi Irratia como técnico de sonido. Habla castellano, euskera y «chapurrea» el inglés.
Política
Alcalde de Beasain desde el año 2015. Entró en el ayuntamiento en 2003 como concejal hasta que hace tres años ganó las elecciones. Volverá a presentarse en los comicios de 2019.

-¿De eso trata el nuevo sistema de organización municipal del que hacen gala?

-Es que la nueva forma de organizarnos responde a las necesidades que tiene la administración: la transparencia, agilidad, eficacia... Hemos pasado de once a tres comisiones y siempre con el mismo orden del día. Es mucho más ordenado.

-¿Y por qué lo critican tanto los grupos de la oposición?

-El único 'pero' que barruntan es la nueva forma de organizarnos, pero yo creo que es de puertas para fuera. Es curioso, porque la misma asesoría que nos orienta lo hace también con ayuntamientos de distinto color político, en Urnieta, Zarautz, Errenteria, Oñati, Irun... Todos estamos yendo hacia un modelo de tres comisiones.

-Beasain también participó en Bizikidetza Lantzen de la Diputación. ¿Hace falta seguir trabajando la convivencia en la villa?

-Sí. Yo creo que no hemos hecho nada más que empezar.

-¿Y qué caminos faltan todavía por recorrer?

-Aún debemos contarles a los más jóvenes qué es lo que ha pasado aquí, decirles que no tuvo ningún sentido. La memoria es el trabajo que todavía tenemos que hacer.

-¿Y han puesto algún proyecto en marcha en este sentido?

-En Beasain hemos creado dos mesas de trabajo. En una, que es bastante más discreta, cada partido tiene su representante junto con la asociación Baketik. Y, por otra lado, está el foro ciudadano donde se trabajan distintos temas. También se puso la plaza de la memoria de la mano de Gogora.

-¿Cree que en Beasain hace falta seguir limando asperezas?

-Sin duda. Y muchas veces las fricciones tienen que salir a la luz, porque si cada uno nos quedamos con lo nuestro... ETA mató aquí a dos ertzainas, y a Jokin Leunda -un miembro de ETA- lo acribillaron a balazos en Morlans. Mientras no saquemos y reflexionemos sobre eso...

-¿Usted, como alcalde, permitiría un 'ongi etorri' a un expreso?

-Todo el mundo tiene derecho a recibir a la gente, pero el cómo es muy diferente. No es lo mismo que en el Arrano se haga un recibimiento a alguien que ha estado 20 años fuera, a que se echen fuegos artificiales como si hubiera sido un salvador. Hay que ponerse en el pellejo de quienes ha sufrido cualquier tipo de violencia y mostrar un poco de respeto. Y, es este sentido, la discreción es muy importante. Recibir a personas que han hecho tales barbaridades como si fueran héroes no toca. El respeto es indispensable si se quieren dar pasos adelante.

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