Las elecciones municipales de 2019, la 'prueba del algodón' del PP vasco

Raquel González saluda a la militancia que respaldó su candidatura al PP de Bizkaia./
Raquel González saluda a la militancia que respaldó su candidatura al PP de Bizkaia.

Los próximos comicios calibrarán la efectividad de los cambios en el partido

AINHOA MUÑOZSAN SEBASTIÁN.

Recién renovadas sus estructuras internas, el PP vasco camina ya hacia la regeneración de un partido cuyo gran desafío es recuperar, reconstruir y consolidar los escenarios institucionales perdidos. Unos espacios en los que, según los tres líderes territoriales de la formación, han visto cómo su militancia se ha ido reduciendo con el tiempo al haber sufrido el temor a la amenaza de ETA. Ahora, con una Euskadi libre de la violencia terrorista, el partido liderado por Alfonso Alonso tiene el objetivo, de cara a las próximas elecciones municipales y forales de 2019, de ampliar su representación en las localidades donde el PP vasco ha perdido su presencia.

Borja Sémper, Iñaki Oyarzábal y Raquel González -presidentes del PP en Gipuzkoa, Álava y Bizkaia respectivamente- miran ya a los próximos comicios con el propósito de erigirse en una fuerza decisiva e influyente y dejar atrás la fuga de votos sufrida en las últimas elecciones. ¿El método para conseguirlo? Los tres dirigentes populares coinciden: mostrando cercanía y haciendo más atractivo su mensaje. La clave, insisten, es hacerse visibles en la calle para escuchar de primera mano las necesidades de la sociedad vasca y así poder plasmar después las soluciones pertinentes a sus políticas. En resumen, salir de sus respectivas sedes.

Para ello, los tres dirigentes del PP han hecho de su núcleo duro un equipo renovado dispuesto a revitalizar el proyecto de la formación con el fiel convencimiento, dicen, de llegar a la cita electoral con un grueso social más fortalecido que respalde su proyecto político. Mientras tanto, presumen de ser un partido cohesionado y unido tras haber superado la 'etapa Quiroga'.

Hoy, Sémper, Oyarzábal y González convienen que la llegada de Alonso ha conseguido insuflar de nuevo la ilusión en su electorado y destacan también que la actual aritmética parlamentaria refuerza la posición negociadora del PP vasco en comparación con la anterior legislatura. Algo de lo que, justamente, tratarán de aprovecharse en favor de los territorios históricos que representan.

A falta de dos años para celebrar los comicios, el PP en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava ya labra sus estrategias para recuperar protagonismo en el tablero político vasco. Las elecciones serán, sin duda, el termómetro que calibrará hasta qué punto han sido efectivos los cambios en el partido.

El objetivo de Gipuzkoa. De aquí al 2019, la dirección del PP guipuzcoano -con David Hernández como nuevo secretario general- se empeñará en buscar candidatos que representen al partido en las próximas elecciones. Volver a ocupar concejalías en municipios como Errenteria, Pasaia, Eibar, Arrasate, Beasain, Zarautz, Andoain, Elgoibar y Zumarraga, donde el PP sí tuvo presencia y la perdió en los comicios de 2015, será el principal objetivo de Borja Sémper. Además, tratará de devolver el protagonismo a las Juntas Generales. Una institución que, a su juicio, «no tiene ningún papel en la política guipuzcoana». Por este motivo, ha apostado porque Juan Carlos Cano (único juntero del PP) se dedique exclusivamente a esta labor para presentar iniciativas y que la voz de los populares se escuche en las Juntas.

La meta de Bizkaia. La designación de Raquel González como presidenta del PP vizcaíno en detrimento de Nerea Llanos no ha sido indiferente en el seno del partido. González ha apostado por renovar sus estructuras internas, y también tiene el foco puesto a dos años vista. El mayor cambio que está realizando, manifiesta, son «los modelos de trabajo» del PP. Dice que su labor se basará en trabajar en equipo, y no tener «cargos unipersonales». De esta manera, incorporará colaboradores externos del ámbito privado «que están en contacto directo con la calle» para que el PP de Bizkaia se haga una fotografía más real de las necesidades de la gente. Si lo consiguen, asegura, «recuperaremos el peso institucional que siempre hemos tenido en Euskadi».

El propósito de Álava. El escenario alavés es otra cosa. Aun siendo el PP la primera fuerza en votos, no gobierna ni en la Diputación ni en el Ayuntamiento de Vitoria. Por eso, el recién elegido presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzábal, ya se ha puesto en marcha para tender puentes de diálogo con el resto de fuerzas políticas y apalabrar un compromiso entre todas las formaciones para que en las instituciones gobierne quien gane las elecciones. Lo dice confiando en consolidar el respaldo que el PP obtuvo en los comicios de 2015.

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