«Temía que no se entendiera la ayuda a los expresos, pero no se les puede dejar tirados»

«Temía que no se entendiera la ayuda a los expresos, pero no se les puede dejar tirados»

JORGE SAINZSAN SEBASTIÁN.

Tras una vida itinerante por California, París, Londres o Barcelona, el empresario Andoni Iturriotz (Oiartzun, 1945) regresó a Euskadi para convertirse en promotor cultural en Iparralde. Desvinculado de los partidos políticos, su carácter «humanista» y su amistad con el expreso y abogado Juan Karlos Ioldi le llevó hace cinco años a presidir la recién nacida Harrera Elkartea, asociación asistencial dedicada a la reintegración social de los exreclusos de ETA que quedan en libertad. En la asamblea de hoy en Usurbil dará el testigo al tesorero, Sebas Barinagarrementeria.

-¿Qué le llevó a trabajar por los expresos?

-Conocía a Ioldi, me explicó el proyecto y me pidió buscar un perfil de presidente no quemado por la política, que fuera conocido y que vinculara Iparralde con Hegoalde. Pensamos en el escultor Néstor Basterretxea, pero se veía mayor, aunque nos hizo el logotipo. Lo intentamos también con gente del mundo económico y empresarial como Antxon Lafont o Pantxoa Bimboire, pero acabé yo como presidente. Y bueno, como el objetivo era loable...

-(...)

-A los expresos, cuando salen de la cárcel, les bailan un aurresku, les hacen una comida de bienvenida y a los quince días están olvidados. Y no son los mismos cuando entran a la cárcel que cuando salen. Vuelven a una sociedad que ha evolucionado. No saben lo que es un móvil, la salud no es la misma... Y nosotros queremos que se reintegren en la sociedad.

-¿Qué balance hace de estos cinco años?

-No pensaba que pudiéramos lograr ayudar a tanta gente. Con el paro que había, temía que no se iba a entender que se buscara trabajo a gente que salía de la cárcel. Hemos logrado trabajo digno a 140 personas, ayuda económica para 170, asistencia en salud a 250, el carné de conducir para 80...

-¿Cómo lograr que la sociedad se implique más allá del espectro de la izquierda abertzale?

-Hemos tenido relación con el lehendakari, instituciones judiciales y partidos, salvo el PP. Nos hemos ganado el respeto de la sociedad, los partidos, las instituciones y los grupos empresariales porque nos centramos, no en la política, sino en la reintegración social a personas ya en libertad y con sus derechos intactos. Necesitamos la ayuda de todos. No somos un apéndice de nadie. Solo respondemos ante nuestros socios. Yo soy un humanista. Fui hijo de un resistente contra Franco en la Guerra Civil y con un año crucé Dantxarinea en los brazos de mi madre. Ahora no podemos dejar tirada a la gente que sale de prisión. Un expreso nos dijo que en las cárceles los reclusos están admirados con nuestro trabajo.

-¿El nuevo escenario tras el desarme de ETA puede ayudar a los expresos.

-Todo favorece, aunque ya de antes nos habíamos ganado el respeto. Estamos preparados para los que puedan salir de la cárcel en el futuro.

-¿Cuáles son los retos futuros?

-Tenemos que luchar mucho para financiar nuestros proyectos, para lo que necesitamos captar socios. Y nos gustaría un empleo para el 100% de los excarcelados.

-¿Están ayudando también a los expresos del sector de ATA?

-Ayudamos a todo el que nos lo pide, con independencia de sus posiciones ideológicas.

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