Iñigo Urkullu (Lehendakari): «Me alarma que movimientos sociales sin responsabilidades condicionen Cataluña»

El lehendakari, en el recinto de la sede presidencial en Vitoria, encara la recta final de su mandato./
El lehendakari, en el recinto de la sede presidencial en Vitoria, encara la recta final de su mandato.

«Felipe VI debería liderar el diagnóstico compartido y realista sobre el Estado español, y su transición hacia la plurinacionalidad»

AMAIA CHICOVITORIA.

La inaudita solución forzada in extremis ayer tarde para evitar nuevas elecciones en Cataluña añade otro plus al enrevesado panorama político en el Estado. El lehendakari, en su primera entrevista tras el 20-D, reacciona ante un acuerdo que, a bote pronto, le produce una «sensación contrapuesta» y que escudriña con recelo. «Solo el tiempo», dice, desvelará «la fortaleza» del pacto para sostener el Govern y alcanzar su objetivo, la independencia. Pero a Urkullu le resulta «alarmante», de inicio, la dinámica de que «movimientos sociales sin ningún tipo de responsabilidad» condicionen los proyectos comprometidos por los partidos ante la sociedad, «ante la que rinden cuentas». ¿Cómo afectará esta decisión a la formación del Gobierno central? «Lo veremos a partir de mañana».

-Al final, hubo acuerdo in extremis y algo rocambolesco en Cataluña. ¿Qué le parece la salida?

-Tengo una sensación contrapuesta. Por una parte, el alivio temporal por la posibilidad de que se constituya un Gobierno que después de tres meses pueda asumir la responsabilidad institucional. Por otra, mi tristeza porque, por mucho que interprete como un gesto de altura por parte de Artur Mas que haya puesto el proyecto por delante de la persona, tengo la impresión de que algo se me escapa tras estos tres meses largos. Considero que se ha intentado una humillación dada la situación final del expresident, tras el finiquito de CiU y CDC, así como la posible desorientación del electorado que participó el pasado 27-S. Aquí vivimos esta situación con Juan Mari Atutxa y con Juan José Ibarretxe por parte de diversos partidos políticos. En cualquier caso, me resulta alarmante que se altere el sistema de proyectos que comprometen a los partidos ante la sociedad, ante la que rinden cuentas de manera reconocible, por un sistema de personas condicionadas por movimientos sociales sin ningún tipo de responsabilidad y con proyectos contrapuestos.

-¿Es legítimo que dos parlamentarios de la CUP cambien de grupo?

-Es la primera vez que ocurre esta situación en política, al menos en el Estado español. No es que se hayan presentado en una coalición electoral y se desdoblen en grupos parlamentarios. Tampoco es la cesión de parlamentarios para la constitución de grupos. En este caso, el mismo partido político «expulsa» a dos parlamentarios para que conformen una mayoría en otro partido contra el que compite. Es inusual, arriesgado, inédito, pero supongo que también acorde al Reglamento del Parlament.

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