Los cautiverios más largos, en los 90: Ortega Lara, Aldaia y Delclaux

El exfuncionario de prisiones fue el que más tiempo estuvo secuestrado: 532 días en un zulo de Arrasate

L. OCHOA SAN SEBASTIÁN.

Los 90 fueron los años en los que ETA perpetró sus secuestros más largos. El exfuncionario de prisiones José Antonio Ortega Lara fue el que más tiempo estuvo cautivo. 532 días. Del 17 de enero de 1996 al 1 de julio de 1997. Ese mismo día fue liberado también, aunque en este caso por sus secuestradores, Cosme Delclaux. El abogado getxotarra estuvo 232 días secuestrado. Tras conocer su puesta en libertad, el por aquel entonces era consejero vasco de Justicia, el socialista Ramón Jáuregui, expresó su satisfacción por su liberación y felicitó a la familia. Recordó, no obstante, tal y como se recoge en el libro de Kepa Pérez 'Secuestrados. Símbolos de libertad', que «probablemente Cosme esté libre mediante pago, por lo que hoy y ahora ETA tiene más dinero para seguir secuestrando y matando». Se barajó la cifra de que sus familiares habían pagado mil millones de pesetas por su libertad. Jáuregui no se equivocó. A los pocos días, ETA secuestró a Miguel Ángel Blanco. Sería su último secuestro, pero el desenlace fue fatal.

En la década de los noventa también fue secuestrado José María Aldaia. El empresario ha sido el guipuzcoano que más tiempo ha estado cautivo y el segundo secuestro más largo perpetrado por ETA, solo por detrás de Ortega Lara. Fueron 342 días de oscuridad. Del 8 de mayo de 1995 al 14 de abril de 1996. Fue liberado en el puerto de Azkarate, en la misma zona en la que meses antes fue también puesto en libertad el ingeniero donostiarra Julio Iglesias Zamora.

Según recogen los periódicos de entonces, fuentes policiales informaron de que el nombre de Aldaia estaba en las listas de posibles objetivos de la banda tras una información incautada al comando Donosti. De hecho, en esos papeles se especificaba que ETA podía pedir un rescate de mil millones de pesetas. Kepa Pérez recoge en su libro que la familia pagó entre 100 y 125 millones de pesetas por su liberación.