Lokarri desaparece tras 9 años al creer irreversible la paz en Euskadi

Lokarri se marcó como misión la de «contribuir eficazmente a un proceso de paz y de normalización a partir de la defensa de la no violencia»

EFE

La Red Ciudadana por el Acuerdo y la Consulta, Lokarri, ha dado por terminada este sábado su trayectoria, tras 9 años de actividad, al estimar que ha cumplido su objetivo fundacional de contribuir al proceso de paz en Euskadi, que considera ya "irreversible".

En este tiempo, Lokarri vivió su momento de mayor resonancia en octubre de 2011 como organizadora de la conferencia internacional sobre el final de ETA celebrada en San Sebastián, que sirvió de punto de enganche para que la banda terrorista anunciara el cese definitivo de su actividad armada.

Lokarri surgió como heredera del Movimiento Social por el Diálogo y el Acuerdo, Elkarri, que funcionó desde diciembre de 1992 con la dirección de Jonan Fernández, exconcejal de Herri Batasuna y actual secretario de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco.

Una vez que Elkarri creyó "conquistadas socialmente" sus reivindicaciones del diálogo y la no violencia, Lokarri recogió el testigo bajo la coordinación de Paul Ríos (Getxo, Bizkaia, 1974), licenciado en Derecho y que había sido portavoz de Elkarri.

Trayectoria y principios fundacionales

El escritor Bernardo Atxaga fue quien propuso el nombre en euskera de Lokarri (vínculo, nexo, ligadura), ya que la red ciudadana pretendía convertirse en «lo que sirve para unir» a la sociedad vasca en torno al «acuerdo, la consulta y la reconciliación».

En sus principios fundacionales, Lokarri se marcó como misión la de «contribuir eficazmente a un proceso de paz y de normalización a partir de la defensa de la no violencia», así como a un «diálogo sin exclusiones» y a la «resolución del conflicto sin vencedores ni vencidos».

Se dio la circunstancia de que, 10 días después de constituirse Lokarri , ETA anunció el 22 de marzo de 2006 un «alto el fuego permanente», que rompió el 30 de diciembre de ese año con el atentado en la T-4 del aeropuerto de Barajas.

Tras el regreso de las acciones terroristas, Lokarri se fijó en 2009 dos condiciones para la puesta en marcha de un proceso de paz que no tuviera marcha atrás: el final de la violencia de ETA y la legalización de Sortu, la marca política fundada por la izquierda abertzale procedente de la prohibida Batasuna.

Lokarri colaboró en ese segundo objetivo cuando, el 7 de febrero de 2011, organizó el acto en el que los miembros de la izquierda abertzale Rufi Etxeberria e Íñigo Iruin presentaron en Bilbao las bases políticas y jurídicas de los estatutos de Sortu.

Fue el acto en el que Etxeberria dijo que Sortu «rechaza y se opone al uso de la violencia», lo que «incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones».

Ocho meses después, el 17 de octubre de 2011, Lokarri participó en la organización de otro acto que tuvo aún mayor repercusión internacional: la conferencia sobre el final de ETA celebrada en el Palacio de Aiete, de San Sebastián.

Impulsada por Lokarri y otras cinco organizaciones dedicadas a la resolución de conflictos, la conferencia reunió al exprimer ministro irlandés Bertie Ahern, el exsecretario general de la ONU Kofi Annan, la exprimera ministra de Noruega Gro Harlem Bruntland, el líder del Sinn Fein Gerry Adams, el exministro francés de Interior y Defensa Pierre Joxe y a Jonathan Powell, quien fue jefe de gabinete del exprimer ministro británico Tony Blair.

En la 'Declaración de Aiete', estas personalidades reclamaron a ETA que declarase el «cese definitivo» de la violencia y apoyaron una negociación con el Gobierno español sobre las «consecuencias del conflicto», en alusión a los presos y el desarme.

Tres días después, el 20 de octubre de 2011, ETA anunció el «cese definitivo» de su actividad armada, en un comunicado en el que dio «gran trascendencia» a la conferencia de Aiete.

Producidos el final de la violencia de ETA y la legalización de Sortu -«podemos decir con orgullo que Lokarri ayudó de manera decisiva a que se hicieran realidad», destacó en su día Paul Rios-, la red ciudadana apreció como «irreversible» el proceso de paz y, ya en octubre del pasado año, decidió que en marzo de 2015 daría por finalizada su trayectoria.

Desde la conferencia de San Sebastián, Lokarri ha dedicado su principal actividad a brindar apoyo al Grupo Internacional de Contacto que lidera el abogado sudafricano Brian Currin, también impulsor de la conferencia de Aiete y que este sábado ha acompañado a la red ciudadana en su acto de despedida en Bilbao.

 

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