Fallece el jesuita Alfredo Tamayo, un referente para las víctimas de ETA

El sacerdote dedicó gran parte de sus escritos a reivindicar la dignidad de las víctimas del terrorismo y denunciar la violencia de ETA y el apoyo social que recibía en el País Vasco

EFEsan sebastián

El sacerdote jesuita Alfredo Tamayo Ayestarán, considerado un referente dentro de la Iglesia para las víctimas de ETA, ha fallecido hoy a los 90 años en Azpeitia, ha informado el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite).

Tamayo, nacido en San Sebastián en 1924, era doctor en Teología por la Universidad de Innsbruck y en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y dedicó gran parte de sus escritos a reivindicar la dignidad de las víctimas del terrorismo y denunciar la violencia de ETA y el apoyo social que recibía en el País Vasco.

Además de numerosos artículos publicados en medios de comunicación en el País Vasco, Alfrado Tamayo escribió en 2008 el libro "Siempre de vuestro lado", dedicado a la memoria de las víctimas del terrorismo y que fue prologado por la eurodiputada de UPyD y expresidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua.

El religioso presidió oficios religiosos en memoria de personas asesinadas por ETA, como la ofrenda floral que todos los años celebra la familia del expresidente del PP de Gipuzkoa Gregorio Ordóñez en el cementerio donostiarra de Polloe.

Crítico con el nacionalismo

Las víctimas reconocieron su labor en este ámbito con la concesión de varios premios, como el que le otorgó la Fundación José Luis López de Lacalle en 2007, por su cercanía a las víctimas del terrorismo, o el concedido por Covite en 2012.

Crítico con el papel desarrollado por el nacionalismo ante ETA, el jesuita fallecido expresó en numerosas ocasiones su disconformidad con la actitud que la Iglesia vasca había mantenido hacia las víctimas del terrorismo.

"Un pueblo que olvida a sus víctimas deja de existir como comunidad de seres humanos", afirmó Tamayo durante un oficio en memoria de Gregorio Ordóñez.

Al recibir, hace dos años, el premio de Covite, el religioso guipuzcoano ofreció una ponencia titulada "40 años de degradación moral", en la que lamentó que "los amigos de ETA" dirijan ayuntamientos y una diputación foral.

"El País Vasco es un enfermo crónico que tardará años en curar", afirmó entonces Tamayo, quien consideró que "el verdadero mal radica en la herencia de ETA, en la forma en la que ha pervertido el sistema de valores de Euskadi".

Covite, que ha expresado su pésame por la muerte del jesuita, ha anunciado que el funeral por Alfredo Tamayo se celebrará mañana en el santuario de Loyola, en Azpeitia.

"Hoy hemos perdido a uno de nuestros mejores amigos y a todo un referente en la lucha contra el terrorismo y contra la legitimación de la violencia", ha lamentado Covite.