Svalbard, el lugar donde los cadáveres no se descomponen

Svalbard es un archipiélago situado en el océano Ártico que pertenece a Noruega y en el que viven poco más de 2.500 personas; se calcula que hay 3.000 osos polares

Svalbard, Svalbard osos
Los osos polares acompañan a los pocos habitantes de Svalbard. / AFP
Karel López
KAREL LÓPEZ

Si abandonas un asentamiento en Svalbard, la primera regla está clara: tienes que estar acompañado en todo momento de un rifle. Son el símbolo de este archipiélago situado en el océano Artíco y que pertenece a Noruega, sí, pero en este caso, lo primero es la defensa personal. Como dato curioso, Svalvard cuenta con cerca de 2.500 habitantes y se calcula que son 3.000 los osos polares que hay.

Pero hablemos ahora de la localización de este conjunto de islas noruegas. Svalbard o 'el reino de los osos polares', tal y como lo promocionan en la web oficial del país, se encuentran a medio camino entre Noruega y el Polo Norte. Longyearbyen, el centro administrativo, es la localidad más poblada. Allí hay desde bares y restaurantes hasta una universidad. Es el poblado de más de 1.000 habitantes más septentrional del mundo y, siguiendo con las curiosidades, tuvieron que renunciar al pequeño cementerio con el que contaban porque los cadáveres no se descomponían.

«Aquí encontrarás una naturaleza ártica virgen y una fauna única en un entorno escabroso y frágil al mismo tiempo», dicen en la web turística del gobierno noruego sobre el archipiélago de Svalbard, que literalmente significa «costas frías». Fue mencionado por primera vez en textos islándicos del siglo XII.

A pesar de su localización, se puede decir que el clima es relativamente suave, siempre y cuando se compare, eso sí, con otros rincones situados en latitudes similares. -14 ºC suele ser la media en invierno y 6ºC, en cambio, en verano. Es un buen lugar para ver las auroras boreales.

Arquitectura rusa

Antes decía que Longyearbyen es el asentamiento más poblado de Svalbard, pero el más curioso, sin duda, es Barentsburg, donde, al contrario que en el resto del archipiélago, aún a día de hoy la población es mayoritariamente rusa y ucraniana.

Como ocurre con el resto de Svalbard, la isla de Spitsbergen (donde se encuentra Barentsburg) se encuentra bajo la soberanía noruega desde 1920 merced al tratado que lleva el nombre del archipiélago. Según este acuerdo, los países firmantes pueden explotar los recursos del archipiélago en igualdad de condiciones que los noruegos. Aunque surgió en 1920 como colonia minera danesa, la concesión fue vendida a la Unión Soviética doce años más tarde. Fue en ese momento cuando la empresa rusa Arctikugol comenzó a extraer carbón. Y hasta ahora. Rusia tiene a día de hoy incluso un consulado en este asentamiento y hay desde un hospital hasta hoteles, pasando, claro, por un busto de Lenin y murales de estilo ruso.

Busto de Lenin situado en Barentsburg.
Busto de Lenin situado en Barentsburg. / AFP

Mural de estilo ruso en Barentsburg.
Mural de estilo ruso en Barentsburg.

Barentsburg no es el único asentamiento minero de carbón soviético en el archipiélago de Svalbard. Pyramiden es otro ejemplo de ello. Fundado por Suecia, también fue vendida a la Unión Soviética. En este caso, solo quedan los edificios, ya que no sigue en funcionamiento y ya no se extrae carbón, al contrario que lo que ocurre en Barentsburg.

Cómo llegar a Svarbard

Llegar a Svarbard no es sencillo, aunque tampoco es imposible. No pertenece a la zona Schengen (Noruega sí), por lo que el pasaporte es un elemento indispensable para comenzar con el viaje.

En barco es complicado llegar, ya que no existe una línea regular para viajar desde Noruega (continente) hasta las islas. Eso sí, sí se puede llegar en avión. Y también, claro, regresar. Hay vuelos diarios a y desde Svalbard a lo largo de todo el año, con una mayor frecuencia en verano cuando puede haber varios vuelos en un mismo día. El tiempo de vuelo es de unas tres horas desde Oslo y de una hora y media desde Tromsø.

Otros destinos curiosos

Al existir actualmente solo 46 kilómetros de carretera (está prohibido circular por otras vías) y no estar los diferentes asentamientos comunicados, la mejor opción para moverse (o al menos la que ellos usan) es la moto de nieve en invierno y los barcos en verano.

Almacén de semillas

Y como la mejor opción de llegar (por no decir la única) es en avión, no está de más destacar que, muy cerca del aeropuerto de Longyearbyen, se halla un almacén de semillas mundial.

Fue creado para que, en caso de crisis a nivel mundial, haya un lugar donde se puedan encontrar semillas de especies de plantas de todo el mundo. Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca e Islandia participaron en la construcción de este almacén. Hay cerca de 800.000 tipos de semilla.

Almacén de semillas de Svalbard.
Almacén de semillas de Svalbard. / Government.no

Almacén de semillas de Svalbard.
Almacén de semillas de Svalbard. / Government.no

En definitiva, viajar a Svalbard es hacerlo, sin duda, a uno de los rincones más curiosos y sorprendentes del mundo. No defrauda, aunque, eso sí, prepara la cartera (aunque viajar hasta allí no es del todo caro y los hoteles tampoco lo son, los precios de los alimentos son superiores a los de Noruega) y, claro, el abrigo. ¡Y ten cuidado con los osos!

 

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