La perfección natural de lo bello

Ganboa

Sus 1.413 m. la sitúan como la segunda cima más alta de la sierra de Aralar. Desde ella se puede disfrutar de la belleza natural perfecta

Línea de montes de las Malloak sobre la ermita y el refugio de Igaratza con sus pastos todavía con algo de nieve. /Eli Belauntzaran
Línea de montes de las Malloak sobre la ermita y el refugio de Igaratza con sus pastos todavía con algo de nieve. / Eli Belauntzaran
ELISA BELAUNTZARAN

Vacas, yeguas, ovejas son las dueñas de los pastos de Aralar. Es casi imposible recorrer unos kilómetros por cualquier zona de pastos sin encontrarse con los lozanos animales que pastan plácidamente junto a sus crías, que disfrutan de la libertad y tranquilidad que les ofrece este precioso enclave. Son unos privigeliados que gozan de esta zona natural en la que durante los meses de primavera y verano, e incluso parte del otoño si el buen tiempo acompaña, gozan de su riqueza.

Permanecen ajenos al paso de cualquier senderista que se acerca o pasa muy cerca de ellos, con el mismo propósito de disfrutar de la belleza natural perfecta de la sierra con sus cimas, sus praderas, sus zonas rocosas, sus bosques. En la zona limítrofe entre Gipuzkoa y Navarra de la sierra se erige Ganboa. Llamativa cuanto menos entre sus hermanas junto a las que conforma la línea de las Malloak, que cada vez que atrevasamos la A-15 podemos observar con una magnífica perspectiva después de pasar Gorriti, a la altura de Azpirotz o en Berastegi. Es la segunda cumbre más elevada del macizo de Aralar y la más alta del Aralar en su zona guipuzcona. Rodeada por el Sur por Pardarri (1.396 m.), por Lizasoko lepoa (1.296 m.), hacia el E. sus laderas descienden hacia el barranco de Arritzaga, donde se sitúan las antiguas minas, pasando por el pequeño promontorio de Menditxiki (1.347 m.). Al NW sus cordales se prolongan por la cima de Ganbo-txiki (1.377 m.) y Arrubi-gaina (1.325 m.) hasta alcanzar el collado Egurral ( 1.152 m.), debajo mismo de la mole de Larrunarri (1.343 m.). Al Este se encuentran los grandes prados de Alotza, limitados al Sur por el collado de Irazustako lepoa (1.268 m.), que constituye un punto clásico para la ascensión de esta reconocida cumbre de Aralar.

Desde Amezketa

Su ascenso permite disfrutar de una jornada tranquila en la sierra. Desde Amezketa la excursión se puede realizar en torno a seis horas. Seis horas en las que podremos contemplar espectaculares instantáneas en las que destacan los restos de los puntos mineros que ya los romanos explotaron hace cientos de años. Para comenzar la ascensión deberemos llegar al barrio Arrondo de Amezketa por la GI-4081. Tras recorrer un kilómetro, a la altura de una curva cerrada, una carretera sube en pronunciada pendiente por la derecha hacia el caserío Astamutilleta. Se puede dejar allí el coche y comenzar la subida.

Unos trescientos metros antes de llegar a los caseríos Galartza y Sagastume parte una pista de piedra que sube hacia la izquierda, señalizada con un cartel de Aralar. En cuestión de unos 20-25 minutos llegamos al puente de Berazeaga (430 m.). Se trata de un puente de madera que cruza el río Arritzaga y continuamos la subida por la pedregosa senda siempre paralelos a la regata. En unos diez minutos pasamos por una borda y seguimos el ascenso. Continuamos la salida al monte Ganboa mientras ganamos altura y dejamos cada vez más abajo el río.

Al llegar a terreno despejado comenzamos a ver los vestigios de una antigua explotación minera. Las viejas minas se sitúan a 880 metros de altitud. Este coto minero ha estado en activo hasta la década de los sesenta del siglo pasado. Dicen los expertos que en la zona se encuentra un filón metalífero, de cobre, cuya extracción comenzó en el Calcolítico y Edad de Bronce, prolongándose enla Época Romana, Edad Media y siglo XVIII.

Después de contemplar los resto de cables de hierro, antiguas edificaciones, continuamos nuestro camino siguiendo el curso del río, donde pastan reses, yeguas y ovejas.

Poco a poco dejamos atrás la zona de cabañas y ganado de Arritzaga para continuar por el margen izquierdo del río hasta una fuente. Se trata de la fuente de Pardeluts (1.050 m.). Seguimos unos metros y giramos a la derecha (Oeste) para subir una fuerte pendiente y alcanzar otra majada (1.160 m.). Nos lo tomamos con calma contemplando la belleza del entorno y siendo conscientes de que superar el siguiente tramo nos va a exigir algo más de esferzo, pero merece la pena.

Continuamos con la ascensión por la vaguada hasta la cima del monte Ganboa. Una vez allí, olvidamos la pronunciada pendiente de este último tramo. Las vistas y la satisfacción de haber ascendido compensa cada paso. En cuestión de unas tres horas hemos logrado nuestro objetivo. Toca disfrutar.

Guía

Acceso:
Para llegar a Amezketa debemos seguir la N-1 hasta el acceso enAlegia y continuar por la Gi-2135.
Tiempo:
Amezketa ( 3h.); Larraitz ( 3h).
Dónde comer:
Amezketa cuenta con diferentes puntos hosteleros en los que degustar un buen caldo y un pintxo.

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