Adarra, punto de encuentro anual

La cima del Adarra, llena de personas para recibir el nuevo año. /
La cima del Adarra, llena de personas para recibir el nuevo año.

Numerosas cimas de nuestro territorio recibirán la visita de muchos montañeros que quieren despedir 2018 o dar la bienvenida a 2019

Juan Manuel Sotillos
JUAN MANUEL SOTILLOS SAN SEBASTIÁN.

Siempre lo decimos: los vascos somos gente de tradiciones. Lo atestiguan año tras año los miles de montañeros que entre el 31 de diciembre y 1 de enero se mueven por las montañas de Euskal Herria para ascender a las cimas más emblemáticas de cada comarca con el fin de despedir el viejo año o recibir el nuevo. Las cumbres más cercanas al entorno de cada uno son el lugar elegido por la mayoría de los aficionados para compartir unos momentos de alegría y celebración.

En Gipuzkoa son muchos los pueblos que suben a sus cumbres, Urdaburu, Aizkorri, Adarra, Txindoki, Hernio... por citar las montañas más características y reseñables. Ocurre lo mismo en el resto del País Vasco. Así, en Bilbao se inundarán de montañeros el Pagasarri, Ganekogorta.... Los gasteiztarras subirán a uno de sus montes más cercanos, Zaldiaran. Vizcaínos y alaveses compartirán cita en la cruz del Gorbea, unos para despedir el año ascendiendo el 31 de diciembre y otros para recibir 2019 al día siguiente, el martes 1 de enero.

Adarra, la tradición

La comarca de Donostialdea tiene como punto de referencia para celebrar la llegada del año nuevo el monte Adarra. Cientos de aficionados quieren cumplir con esa tradición que les lleva, no sin sacrificio, a lo más alto de esta emblemática montaña guipuzcoana. Tras el esfuerzo vendrá la recompensa de ese sabroso caldo que año tras año ofrece el club de montaña Euskalduna de Andoain.

Pero empecemos por el principio. El punto más habitual de inicio de la ascensión es desde Besabi, llegando por la carretera entre Andoain y Urnieta para desviarse en Xoxoka. Según se asciende por la carretera al merendero de Besabi, la cola de coches aparcados en los dos lados de la calzada es kilométrica, por lo que cuanto más tarde se vaya, más lejos dejará el vehículo, añadiendo distancia a la ascensión a pie al monte Adarra.

La primera cuesta asfaltada desde Besabi conduce hasta un caserío, dejándolo a la izquierda. Allí se cruza la puerta de madera que inicia la subida al Adarra. Enseguida nos introduciremos en un pinar y más arriba estaremos inmersos en un bonito bosque de hayas hasta llegar al collado Mantale. Alzamos la vista arriba y nos queda la siempre imponente e interminable ladera que nos llevará hasta la cumbre de 819 metros de altitud.

Caldo y cava

Los socios del Euskalduna montan en el collado del Adarra una tienda de campaña desde donde sirven un exquisito caldo que servirá para reponer fuerzas. El club de Andoain suma muchos años como responsable de esta tradición de ofrecer un buen caldo que los montañeros agradecen. Los amigos del club Vasco de Camping de Donostia también participan de la tradición con un brindis de cava.

Unos antes y otros después, todo el que se acerca a la cima inmortaliza su momento en la cima del Adarra, siempre repleta de montañeros que han querido recibir el año en el monte. Si la meteorología lo permite, desde la cumbre se puede disfrutar de unas vistas excepcionales del paisaje guipuzcoano.

La subida al monte Adarra reúne a cientos de montañeros, convirtiendo la ascensión en una verdadera romería. Sirve para muchos de ellos, año tras año, como punto de encuentro para verse con conocidos y amigos, aunque sea una vez y en la cima de una montaña. Nada mejor para tener noticias el uno del otro, con el Adarra como punto de encuentro anual.