Adarra, belleza concentrada

Ladera del Adarra./
Ladera del Adarra.

Desde Besabi la ascensión a la cima de esta montaña, que se convierte en un gran mirador de la comarca, es dura pero preciosa

ELISA BELAUNTZARAN

Los días sin bruma, el Adarra se convierte en un enorme mirador que ofrece de manera perfecta las mejores vistas de la comarca. Larrun, Aiako Harria, la bahía del Txingudi, Donostia, la isla, Hernio y otros muchos puntos de interés se pueden disfrutar desde su cima. Subir sus 817 metros de altitud es un objetivo asequible para quienes a diario lo visitan, y más que recomendable para el resto cualquier día de este final de verano en el que ya se nota la presencia del otoño.

Guía

Adarra: Monte de 817 metros de altitud. La ascensión desde Besabi ronda 1 hora 20 minutos. El monte Adarra, llamado también Agerre, forma parte de un cordal que se extiende hacia Arano, Goizueta y Leitza.
Acceso: Siguiendo la A-15 o GI-2132 se accede a un cruce que indica Besabi/Xoxoka. Continuar por la GI-3721 y en diez minutos se llega al restaurante Besabi.
Dónde comer: El restaurante Besabi abre diariamente y su especialidad son los asados. Calidad-precio más que recomendable.

Los helechos que van abandonando su color verde para optar por un tono más rojizo, dan fe de la llegada de la nueva estación, lo mismo que el abundante rocío que ya entrada la mañana continua impregnando la hierba. Este es el mejor reflejo de que el sol va perdiendo fuerza, pero a su vez, clara señal de que se puede emprender la marcha sin pegarse grandes madrugones.

Y es que unas dos horas y media, con toda tranquilidad, son suficientes para subir hasta la cima del Adarra (817) desde Besabi (300 metros) y regresar al punto de partida a paso tranquilo. Para llegar hasta el bar-restaurante desde Donostia-San Sebastián, hay que dejar la N- 1 en la primera salida de Andoain y retroceder hacia Urnieta siguiendo la A-15. En la salida de Urnieta se debe abandonar la autovía para acceder por una nueva vía hasta la rotonda de la zona industrial y allí, siguiendo la carretera hacia Andoain llegar a un cruce en el que incida Besabi/Xoxoka GI-3721.

Desde este cruce la llegada hasta Besabi es fácil y sin ningún problema se llega a una zona donde poder aparcar el coche. En frente del bar urnietarra se encuentra un camino en cuyo inicio existe una señal que indica 'Onyi'. Siguiendo esta pista forestal, no existe perdida. A lo largo de unos tres kilómetros la ascensión es tranquila y totalmente amena, pudiendo disfrutar de hermosas vistas de la comarca.

Llegando a una zona más amplia se puede optar por subir al Onddi (540 metros), atravesando una hermosa ladera, con una importante pendiente. El Onddi cuenta con dos cimas. Una de ellas tiene dos buzones y un plato de orientación. Muy cerca des estas, se encuentra el cementerio prehistórico de Muniskue, desde se pueden disfrutar de unas magníficas vistas del Adarra.

Para subir hasta este, bajamos sin gran dificultad antes de emprender la subida por una zona arbolada. Siguiendo la pista comenzamos a acercarnos a otra nueva loma que oculta nuestro objetivo en cuya ona alta nos espera 'Iratxo', guardián del cromlech de Arleorko Zabala. Dejándolo atrás, se debe seguir el camino que rodea el pinar que poco a poco nos permite descubrir la importante pendiente que debemos superar.

A paso tranquilo, sin prisas pero sin pararse demasiado, uno avanza rodeado de una belleza concentrada en unos pocos kilómetros que queda grabada en la retina. La antigua empresa cervecera, Arano y todo los montes navarros que le rodean se alzan espectaculares. Por eso, resulta una ascensión dura para los no habituales, pero llena de encanto. Bien merece la pena sudar un poco para descubrir la cantidad de monumentos megalíticos que rodean al Adarra. Señal evidente de que hace miles de años también era del agrado de sus habitantes, incluso lo elegían para el descanso eterno.

Una vez en la cumbre el descenso es muy llevadero y las opciones son múltiples. Quien no quiera hacerlo por el lugar por donde se ha subido, uno puede optar por dirigirse hacia Onddo (785) pasando por el cromlech de Eteneta para bajar por el camino de Adarramendi, que nos acerca hasta el caserío Montefrío. Se trata de un sendero estrecho, entre dos taludes y con grandes piedras que deja a nuestra derecha al Adarra. A lo largo del mismo, se encuentra un hayedo que da paso a un pinar. La bajada no es tan interesante en cuanto a paisaje se refiere pero acorta la travesía. Además hay que tener en cuenta que el sendero está lleno de piedras que se mezclan con grandes raíces y exigen atención, para evitar un retorcijón o caída. Además, en algunos puntos se debe cruzar algún riachuelo algo que despierta gran emoción sobre todo entre los más pequeños. Siguiendo el descenso, junto al caserío se puede ver el cartel de Adarramendi. A partir de ahí, siguiendo el camino asfaltado se puede ver el bar-restaurante Besabi, punto de partida.

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