Pequeños pueblos de Soria donde ver grandes tesoros romanos

Excavaciones en el yacimiento soriano de Tiermes, en el término municipal de Montejo de Tiermes/
Excavaciones en el yacimiento soriano de Tiermes, en el término municipal de Montejo de Tiermes

La ruta romana en esta provincia es una de las más interesantes y menos conocidas de Castilla y León

CÉSAR JUSTEL

Soria quizá sea la gran desconocida de Castilla y León. Su ruta romana es un ejemplo. Quedan ruinas de ciudades del Imperio, unidas por restos de calzadas, sobre anteriores castros celtíberos. Lo más conocido es el Arco de Medinaceli, el único de la península con triple arcada, pero hay también ciudades destruidas, mosaicos, villas y restos de puentes, circos o anfiteatros.

En Garray, en el Cerro de la Muela, se hallan las ruinas de Numancia, arrasada por Escipión hace 2.150 años, un ejemplo de resistencia. En la actual El Burgo de Osma están las importantes ruinas de Uxama (un balcón sobre el río Ucero), que tuvo una participación activa en las guerras celtíberas. Arrasada por Pompeyo en el 72 a.C., resurgió en el siglo III y conserva ruinas como la Casa de los Plintos o un conjunto de veinte cisternas y un acueducto subterráneo. La mejor vista es desde la atalaya árabe.

Parada obligada en Tiermes

Pero seguramente las ruinas romanas más importantes de Soria son las de Tiermes (la aliada de Numancia), la llamada «Pompeya soriana», con un acueducto excavado en la roca, escaleras, un foro, murallas y numerosas viviendas, algunas de las cuales llegaron a tener más de seis pisos. Conocida también como la «ciudad de las hormigas», porque desde lejos parece un auténtico hormiguero lleno de túneles. Está situada en la Sierra de Pela y puede que tenga relación con el dicho «hace un frío que pela». Al atardecer, cuando todo se tiñe de rojo, es el mejor momento para visitarla.

Pero hay, asimismo, numerosas villas, algunas recientemente excavadas. Acabo de visitar la villa romana de La Dehesa, en Cuevas de Soria. Hay muy buenas instalaciones, con unos treinta mosaicos a la vista y un importante museo: el Magna Mater. Una pasarela permite contemplar la villa. De aquí han salido importantes mosaicos, alguno de ellos pueden verse en el MAN (Museo Arqueológico Nacional).

Mosaicos ocultos

Como no hay dinero para abrirla al público, los 32 mosaicos de la villa romana de Los Quintanares -cerca de Rioseco de Soria- han vuelto a cubrirse. Uno de los mejores es el de la diosa romana Magna Mater, actualmente vuelto a tapar, que se «parece» muchísimo a la Virgen del Barrio románica que está en la iglesia del pueblo. Los mosaicos han estado ocultos desde el siglo IV hasta el XX, razón por la que se han salvado. De una ermita de ese mismo pueblo es de donde acaba de desaparecer todo el pórtico románico. En la plaza, una picota (en realidad un rollo jurisdiccional mandado levantar por Fernando VII, según reza la inscripción), hecha con tres columnas romanas de mármol. Con piedras romanas se construyeron casas en muchos pueblos.

Hay un restaurante que lleva el nombre de la villa romana (Los Quintanares), cuyo dueño es el alcalde del pueblo y donde se come francamente bien. Llama la atención en un sitio tan pequeño. Quizá debe estar esperando que se haga visitable la villa romana, que empiecen a llegar los turistas.