Los mejores lugares para viajar en Semana Santa

Los mejores lugares para viajar en Semana Santa

Destinos para descubrir rincones diferentes en España, Europa o América

EL DIARIO VASCO

La Semana Santa es un buen momento para una escapada. Los días son más largos y las temperaturas suaves lo que permite disfrutar paseando y descubriendo rincones diferentes de España, Europa o América.

Palma de Mallorca

Para aquellos que buscan compaginar turismo y playa una buena elección es Palma de Mallorca conocida por su turismo de sol y playa y un precioso casco antiguo. La Catedral, el Palacio de la Almudaina, la Lonja y la Plaza Mayor son algunos de los rincones en los que el viajero deberá detenerse. Las barcas de pescadores, pinares y palmeras enmarcan los más bellos monumentos. El paisaje de la isla está surcado por calas, playas y acantilados en la costa, mientras que en el interior esperan localidades típicamente mallorquinas y sierras con alturas de 1.500 metros.

Tenerife

Tenerife es una de las islas favoritas de los españoles para pasar las vacaciones pero también para hacer pequeñas escapadas en busca de un clima templado y un inigualable paisaje que combina verdes montes, una orografía volcánica y playas paradisíacas.

Santa Cruz de Tenerife, la capital de la isla, puede ser uno de los puntos de partida del viaje. La ciudad, que se ha modernizado con los años, tiene una importante red de plazas hoteleras.

Uno de los destinos que el visitante no puede dejar de ver es el Parque Nacional de las Cañadas del Teide que debe su nombre al Teide, volcán que, con 3.718 metros, es el pico más alto de España. El parque tiene una extensión de 18.990 hectáreas y sorprende por sus colores ocres característicos de esta tierra volcánica.

También es de visita obligada La Laguna, Ciudad Patrimonio de la Humanidad; el Drago Milenario de Icod de los Vinos o las majestuosas playas de El Médano o Las Américas.

Portugal diferente

Portugal es un destino ideal para Semana Santa. Nuestro país vecino es bueno, bonito y barato, pero Portugal es mucho más que Lisboa y Oporto. Estas son tres ciudades para practicar el turismo slow, para conocer sus rincones y a sus habitantes sin prisas.

Évora se encuentra en la zona del Alentejo, en el sur de Portugal. En el centro histórico de la ciudad se encuentra el templo romano, símbolo de Évora y también conocido como Templo de Diana. Cerca, casas encaladas rodean la Catedral, una enorme estructura gótica iniciada en el siglo XII, y la muy famosa Capilla de los Huesos, decorada con.... huesos y calaveras. En Évora, todos los caminos llevan a la Praça do Giraldo, una plaza donde es posible sentarse en una de las maravillosas terrazas y disfrutar de su descanso en Alentejo mientras se admiran las hermosas fachadas de estilo neoclásico y romántico.

Coímbra es una ciudad ideal para visitar a pie. Está en el centro de Portugal y era la antigua capital del país. Alberga un casco antiguo medieval conservado y la histórica Universidad de Coímbra, la más antigua de Portugal y una de las más antiguas de Europa. Hay muchos monumentos e iglesias para ver, pero una visita imprescindible es el parque Portugal dos Pequenitos, con réplicas a es escala de monumentos y edificios de la arquitectura e historia del país.

La Semana Santa de Braga es la más famosa de Portugal y una de las más importantes del mundo, atrae a miles de visitantes para ver sus manifestaciones religiosas, pero sobre todo para asistir a sus grandes y llamativas procesiones nocturnas. Si visitas Braga, no te puedes perder la Catedral, el templo religioso más antiguo de Portugal. Muy cerca de Braga se puede visitar el santuario Bom Jesus do Monte y su iglesia neoclásica en lo alto de una elaborada escalera barroca de 17 niveles, que es uno de sus mayores atractivos.

Roma

Qué mejor que Roma para vivir el fervor de la Semana Santa. La ciudad, corazón geográfico de la Religión Católica y la única del mundo que tiene en su interior un Estado extranjero -la Ciudad del Vaticano- invitará al peregrino a visitar sus impresionantes monumentos y restos arqueológicos que convierten a la «Ciudad Eterna» en una de las urbes más visitadas del mundo.

Roma esconde detrás de cada esquina monumentos que convierten el paseo en un viaje por el tiempo. De obligada visita es el Coliseo, el Foro, la Plaza del Capitolio, La Fontana de Trevi; el Panteón de Agripa, el Barrio del Trastevere, el Castillo Sant'Angelo, las Catacumbas, el Arco de Constantino y por qué no, probar suerte en la Boca de la Verdad, una enorme máscara de mármol de la que se cuenta que mordía la mano de aquél que mentía.

París

París es una ciudad a la que cada año acuden millones de turistas atraídos por el romanticismo de su luz, arquitectura y arte. La ciudad de los enamorados tiene mucho que ver, oír y sentir. Sus calles son por sí mismas una pasarela para descubrir el arte y la cultura de la capital de Francia y sus monumentos se encuentran entre los más admirados del mundo: la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame, los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, el ex Hospital de Los Inválidos, el Panteón, el Arco de la Defensa, la Ópera Garnier, Montmartre, Le Sacré Cœur, sin olvidar los más de 150 museos entre los que destacan el Louvre, el Museo de Orsay o el Pompidou.

Londres

Londres, a orillas del río Támesis, es una ciudad multicultural, donde todas conviven convirtiéndola en la urbe cosmopolita por excelencia. El núcleo antiguo de la ciudad, la City, conserva su perímetro medieval de una milla cuadrada y es agradable de pasear aún con paraguas en mano. El Palacio y la Abadía de Westminster, La Torre de Londres, el Palacio de Buckingham, el Big Ben, el Puente de Londres o la catedral de San Pablo son algunos de los destinos que no se puede perder ningún visitante.

República Checa

Singulares, vistosos, llenos de color, así son los mercadillos de Pascua en las principales ciudades checas. Los más destacados en esta celebración son los de Praga, Cesky Krumlov y Brno, con abundantes puestos de gastronomía regional y artesanía. El mercadillo de Praga abre del 6 al 28 de abril en las plazas de la Ciudad Vieja y San Wenceslao con puestos de dulces, comida y bebida tradicionales y una amplia oferta de artesanía nacional (muñecas,cristal, juguetes de madera...). No resulta extraño ver comprar un huevo de Pascua decorado a mano a una vendedora con traje típico checo, algo muy popular en el país, o comprobar que no se escuchan las campanas de las iglesias porque se silencian desde el Jueves Santo al Domingo de Resurrección en señal de duelo.

Chile

Chile, premiada como el Mejor Destino de Turismo de Aventura del Planeta en los World Travel Awards, es un destino lleno de contrastes y paisajes que han enamorado a los viajeros del mundo. Descubre esta Semana Santa sus interminables desiertos, sus exóticas playas en el Pacífico, sus valles tapizados por viñedos y sus espectaculares cielos llenos de estrellas, viajando, de norte a sur por este país único, que también ha recibido reconocimientos de Lonely Planet, National Geographic y Tripadvisor.

Puerto Rico

Como dicen los Boricuas, puertorriqueños que han nacido en la isla de Puerto Rico, no todo es sol y playa. Lo especial de la isla, es la increíble mezcla de paisajes tan diferentes.

Por ello, si viajas a Puerto Rico no puede faltar la visita a la icónica fortaleza del Morro de San Juan, dejarse llevar por la Calle del Cristo, descubrir la increíble jungla de El Yunque o las vistas espectaculares de Cueva Ventana.

Para los amantes de los deportes acuáticos, Fajardo, es la una combinación perfecta de actividades acuáticas con islas cercanas a las que hacer una visita. Los que busquen una experiencia única, se recomienda visitar la increíble isla Culebra, un oasis alejado del área metropolitana.

Y por último, el lugar mágico de Puerto Rico se conoce como Isla de Vieques, un entorno paradisíaco del que disfrutar uno de los tesoros naturales de este «país» por su Bahía Bioluminiscente y hoteles trendy como El Blok.

Nueva York

La ciudad de Nueva York hay que visitarla al menos una vez en la vida y abril es el mes perfecto para disfrutar de buen tiempo sin las inclemencias del frío invierno neoyorkino y el calor del verano.

Pasear por la ciudad de los rascacielos es hacerlo por lugares de película como La Estatua de la Libertad el símbolo más famoso de la ciudad; La Quinta Avenida, una de las calles más famosas; Wall Street, donde se mueven las finanzas del mundo con edificios tan conocidos como La Bolsa y la Reserva Federal o Times Square, una de las imágenes más conocidas de Nueva York.

Para tomarse un respiro nada mejor que hacerlo en Central Park, el parque urbano más grande de la urbe y uno de los más grandes el mundo.