Un valle de cuento en los Alpes eslovenos

Zona de montaña de una belleza espectacular en la que además se pueden visitar las casas de Blancanieves, Hansel y Gretel o los tres cerditos

Granjas tradicionales en la carretera panorámica. /
Granjas tradicionales en la carretera panorámica.
JAVIER PRIETO

El valle de Logarska Dolina es un valle de cuento por varias razones. Si no, de qué iban a estar en un rincón de sus frondosos bosques la casa de Blancanieves y los siete enanitos, la cabaña de madera de los tres cerditos, la casa de caramelo de Hansel y Gretel o el rincón de juegos de Pipi Calzaslargas. La espesura del bosque les permite cierta intimidad, pero están lo suficientemente cerca unos de otros como para, en un par de horas, hacer un recorrido inolvidable a través de los 35 cuentos, tanto tradicionales como modernos, que han encontrado acomodo en el Pravljini gozd de Lorgarska Dolina. Son 20.000 metros cuadrados de parque fantástico que sirven también para hacer una primera cata de lo que pueden dar de sí unos bosques que en Eslovenia cubren el 63% del territorio. No es que en todos los bosques eslovenos habite el enano saltarín, pero en muchos de ellos tampoco te sorprendería mucho encontrarte a Caperucita con la cesta de la mano.

Esto no es lo único que hace de Logarska Dolina un valle de cuento. Es tan fotogénico que resulta inevitable parar el coche justo después de pagar el ticket de entrada al valle el espectáculo es natural pero no gratuito para disfrutar de unas vistas de postal. Por algo será que la fotografía de sus verdes praderas salpicadas de flores amarillas, un par de granjas con los techos de madera y el apoteósico telón de fondo de los Alpes de Kamnik y Savinia está en la portada de muchos de los folletos con los que Eslovenia trata de llamar la atención de los amantes del turismo verde. Aunque muy poco conocido fuera de Eslovenia, este rincón tan parecido al paraíso de los cuentos es sobradamente popular entre los amantes de rincones naturales «con encanto» eslovenos.

Rodeado de montañas que superan con mucho los 2.000 metros, en las estribaciones orientales de la cadena alpina y en la frontera eslovena con Austria, el anfiteatro natural de verdes praderas, apretados bosques y empinadas laderas es tan perfecto que a los geólogos les sirve para ilustrar cómo es un valle glaciar «de libro». A los ecologistas, la historia reciente de Logarska Dolina para lo que les da es para ilustrar cómo se realiza un proyecto de desarrollo turístico sostenible que respete el medioambiente y aporte prosperidad a la zona.

Tanto como para que en el año 2009 este valle fuera escogido por la Unión Europea como destino EDEN (European Destinations of Excellence), una distinción que reconoce los grandes esfuerzos de una comunidad por sacar adelante proyectos que aúnen el respeto por el medioambiente, preserven la memoria colectiva y las costumbres, y alienten una economía local sostenible.

No siempre había sido así. El valle de Logarska Dolina también presume de pionero en el desarrollo de proyectos sostenibles en Eslovenia. De hecho, a mediados de los años 80 del siglo XX era víctima de su propio éxito: la avalancha de turistas que llegaba atraídos por tanta belleza generaba problemas de basuras, fogatas y acampada descontrolada hasta el punto de que era un problema para quienes habitaban y trabajaban en las granjas del valle. El primer paso para frenar aquella degradación fue obtener en 1987 el estatus de parque natural protegido que hoy tiene y que abarca 2.430 hectáreas. Después llegó el paso más polémico: comenzar a cobrar por acceder a él (este año, el peaje de entrada al valle son siete euros para los coches, cinco para las motos y ocho para las caravanas. Se paga cada vez que se accede a él, excepto quienes están en alguno de los alojamientos del valle). Una medida muy criticada en su momento pero que, a la larga, ha servido para muchas cosas. Principalmente, para dotar de presupuesto la gestión de un espacio natural que corre a cargo, casi en exclusiva, de los 35 habitantes que viven en Logarska Dolina.

Gracias a esa gestión hay Oficina de Turismo para poner al corriente de todo lo que se puede hacer, guías que acompañan a los turistas si lo necesitan, un puñado de acogedores alojamientos perfectamente integrados en el entorno muchos de ellos son granjas con espacio para huéspedes y la posibilidad de realizar un montón de actividades al aire libre. Y todo ello sin dejar de presumir de un entorno natural rico en especies vegetales y animales. Hoy este rincón de la Eslovenia alpina, un valle con 7 km de longitud y unos 500 metros de anchura, se ha convertido en una de las joyas de la corona del turismo verde esloveno.

Lo bueno es que en este edén ordenado y limpio, además de disfrutar del paisaje y recorrer el fantástico bosque de los cuentos, hay un montón de cosas que hacer. Una de las actividades más concurridas, a la vez que instructiva, no solo de Logarska Dolina sino de toda la región de Solavsko, consiste en recorrer los siete kilómetros del sendero señalizado que lo atraviesan de punta a punta.

El sendero (Pot po Logarski dolini) comienza un kilómetro después del lugar en el que se paga la entrada y finaliza en el punto más popular del valle: al pie de la cascada Rinka, la espectacular caída de agua de 105 metros que presume de ser la segunda más alta del país.

PISTAS

Cómo llegar. La región de Solavsko está situada en la zona central de la franja alpina de Eslovenia, en la frontera con Austria. Desde Liubliana, la capital eslovena, el acceso más rápido por carretera (2 horas) es hacia Kamnik continuando después por Podvolovljek, Lue y Solava (70 km).
Actividades La región montañosa de Solavsko reúne un gran número de atracciones turísticas y actividades, todas ellas relacionadas con el entorno natural. Una extensa red de senderos señalizados permiten disfrutar de un sinfín de cascadas, gargantas, cuevas o excursiones de media y alta montaña. En coche, resulta imprescindible el recorrido de la Carretera Panorámica que conecta las granjas de montaña entre el valle de Matkov kot y la aldea de Podol¨eva.
Información. www.solcavsko.info.
www.logarska-dolina.si
logarska-pravljicnigozd.si

Todo el recorrido está balizado con estacas y paneles informativos que muestran los aspectos más significativos de la flora, la fauna, el paisaje y la historia del valle deteniéndose en rincones tan evocadores de lo que fue el pasado aquí como los que protagonizan una vieja cabaña de leñadores o las antiguas carboneras. En función del tiempo que se dedique a las paradas, el recorrido puede llevar un par de horas solo la ida. Aunque los paneles dan una visión más que suficiente de los principales puntos del sendero, la mejor forma de aprovecharlo es contratar los sericios de alguno de los guías locales.

Este valle en forma de uve perfecta se cierra justo allí por donde se descuelga la cascada Rinka. Y dado que el acceso a la base de la cascada es también el punto de partida de muchas de las rutas de montaña que circulan por el macizo, hay quien prefiere acceder directamente en coche, o en bici, hasta el aparcamiento situado al final de la carretera. Desde ahí hasta la base del salto de agua median 15 minutos de camino montañero, sencillos pero que requieren buen calzado.

Quienes ya se dan por satisfechos tienen la opción de tomar la larga ristra de escaleras que conducen desde la base del salto de agua hasta la cabaña ubicada en lo alto de un cortado. Es conocida como Nido de Águilas y dicen que en su terraza, además de tener unas estupendas vistas de Rinka, se toman unos cafés inolvidables. En invierno el espectáculo se multiplica con las evoluciones de los escaladores que remontan por la cascada convertida en un tobogán de hielo.

Quienes deseen adentrarse aún un poco más en el impresionante circo montañoso de Okre¨elj pueden continuar el sendero señalizado que lleva, en algo más de una hora, hasta el refugio de montaña Frischaufov dom na Okre¨lju, a 1.396 metros de altitud.

Renovado en varias ocasiones data de principios del siglo XX está abierto desde el 1 de mayo hasta finales de septiembre. Ofrece servicio de comidas y alojamiento y es una estupenda opción para tomarlo como base en el recorrido de las diferentes rutas que discurren por estas montañas.

Y como en los cuentos de valles y montañas, Logarska Dolina no vive solo. Es uno de los tres valles alpinos hermanos que forman la región de Solavsko. Puede que sea el más fotogénico y famoso. Pero sus otros dos hermanos, Robanov kot y Matkov kot, que se abren en paralelo uno por cada lado, no le tienen ninguna envidia. Juntos forman un equipo de primera. Todos ellos conjugan espectacularidad y magia.