Tenerife te espera

Anochecer entre palmeras, Tenerife. /
Anochecer entre palmeras, Tenerife.

Un 'grand' hotel, tiendas especiales y restaurantes de primera para una escapada de verano a Santa Cruz de Tenerife

EUROPA PRESS

Si alguna vez has visitado Tenerife por cuestiones de trabajo puedes haberte hospedado en varios hoteles, pero sabes que cuando llegas al aeropuerto de Tenerife norte y te encuentras a alguien conocido, la pregunta sobre tu alojamiento es siempre la misma: ¿vas al Mencey?.

El liderazgo del Mencey cedió algo de terreno antes de su gran reforma de 2011, pero lo ha recuperado de la mano precisamente de quien invirtió mucho en esa obra y gestiona ahora este recinto hotelero capitalino: Iberostar. El Iberostar Grand Hotel Mencey es seguramente el único hotel de Santa Cruz de Tenerife que es capaz de mezclar con total armonía al viajero de negocios con el de placer. Y, por tanto, un buen punto de partida para nuestro recorrido de verano.

El Mencey es un hotel urbano cómodo, céntrico, lo suficientemente grande pero no tanto como para que no te reconozcan por los pasillos si llevas más de 1 o 2 días disfrutando del lugar. El de Iberostar es un hotel con servicios para sus huéspedes (spa, piscina al aire libre rodeada de palmeras, tratamientos y masajes o canchas de pádel), para las apuradas personas de negocios (buena comida, wifi gratuito, parada de taxi, salida tardía y bar con televisión) y para los propios tinerfeños, que pueden asociarse al gimnasio, probar los chorros de la hidroterapia sin temer masificaciones, o participar en la práctica de la totalidad de actividades organizadas en el recinto.

Una terraza de verano especial

También es un lugar de eventos y ahora, en esta época del año, una terraza de verano con toda la bebida y las tapas que puedas comer, acompañado de gente pasándoselo bien y camareros de sonrisa amable. Por tanto, si vienes a la isla tanto para descubrirla como para revisitarla, el Iberostar Grand Hotel Mencey es un gran punto de partida.

Saliendo por su puerta, a la gran rambla de Santa Cruz, puedes ya pasear por el Parque García Sanabria y acabar en la zona que casi todos reconocen que acoge las mejores tiendas de ropa, entre las calles Numancia y El Pilar. En la calle Numancia 1, por ejemplo, se encuentra un nuevo y pequeño enclave que ofrece alternativas a lo de siempre, 'The Concept Boutique & Coffee'.

Es el primer 'concept store' de Tenerife que fusiona moda con cafetería. En ella encontrarás marcas exclusivas en la isla, que podrás acompañar de panes artesanales, pastelería francesa, verdura ecológica, zumos naturales, buen café, wifi y la atención siempre amable de sus dos dueñas: Cristina Hernández y Amuhaici Luis Domínguez.

Ya en la calle El Pilar, concretamente en el número 4, puedes encontrar 'Hall', una boutique abierta hace un año que hace una apuesta importante por diseñadores canarios, como Anamaya design, Roselinde o Loletta bolsos. La misma calle ofrece, además, muchos más comercios donde curiosear hasta que llegue la hora de la comida.

¿Dónde comer bien?

Y es en este punto donde aparecen multitud de opciones interesantes. Para empezar, por ejemplo el Mercabar Entremigas, que apuesta por la honestidad de su concepto: cocina de mercado y no necesariamente de autor. Aunque el toque y la creatividad del cocinero Jonathan Pomares es intrínseco a su nombre, el producto de mercado y de temporada es lo que vas a encontrar en la plaza Curtidos Hermanos Dorta (trasera de La Salle).

Decoración fresca, marinera e inspirada en el verano, con una despensa a la vista, un mini huerto urbano con hierbas aromáticas en la ventana y una carta pequeña pero atractiva que cambia en función de lo que el mercado ofrezca cada mañana. Tienes la opción de comer en la barra con cocina a la vista delicias como la ventresca de rabil, salmón de Uga ahumado, lomo de atún marinado y sardinas maceradas, rossejat o el flan de queso con higo.

Sin cambiar demasiado de rumbo gastronómico, aparece un pequeño y coqueto gastro-bar abierto en el lateral del mercado Nuestra Señora de Africa. Un espacio que destaca por encima de las demás propuestas gastronómicas del mercado tradicional, ya no solo por la carta y concepto, sino por decoración, imagen, limpieza y buen gusto: 'El gusto por el vino' es su nombre.

Al frente de sus minúsculos fogones, el chef Marc Neris con quien, además, puedes charlar mientras prepara tu comida, pues la cocina está justo detrás de la barra. Deliciosa la ensaladilla 'desestructurada' con zanahoria, cebolla Guayonje, huevo rallado, ventresca de atún y espuma de papas negras, un pulpo a la plancha con pesto de cilantro, un tataki de atún, un cremoso y curioso arroz rojo con remolacha y ternera, además de una variedad de montaditos de mezclas sugerentes.

Cocina canaria, tradicional y reinterpretada

Si te apetece algo de cocina canaria, puedes ir a 'La Esquina Bar Gamonal'. «Ese restaurante que faltaba en Santa Cruz», dice alguno de sus clientes ya fijos, «para degustar auténtica y bien hecha comida canaria», como el escaldón de gofio, el cochino negro, queso asado con mojos, papas negras, cherne o potaje de berros. Al frente el cocinero Lucas Gamonal, que en poco más de un año ha conseguido que su restaurante de la calle Cruz Verde 14 sea uno de los más visitados de la ciudad.

Y si a lo canario te apetece darle una vuelta, puedes ir con tranquilidad al Restaurante gastronómico Solana, que es sin duda una de las visitas obligadas si pasas por Santa Cruz. Situado en la calle Pérez de Rosas 15, propone una cocina canaria renovada. Un lugar en que se va a disfrutar desde los aperitivos hasta el café. El chef Nacho Solana en la cocina y su mujer Erika Sanz, sumiller y jefa de sala son los responsables de este establecimiento que ofrece una cocina que sorprende.

Respeto al producto, presentación impecable y muy buen servicio. Platos originales como el yogur de aguacate con fresas y sorbete de naranja sanguina, o el huevo a 63 con costra de papa negra. Todas las semanas ofrecen un menú degustación diferente por no mucho más de 35 euros por persona. Las milhojas caramelizadas de manzana verde y foie o el steak tartar con helado de mostaza dulce y trufa negra son las palabras que emergen de la boca de los que salen de sus puertas, ya comidos.

Acabar con una buena copa

Y para completar la escapada, un buen gin tonic como el que ofrece Chema Vicente en su local de la calle San Antonio, número 54. El espacio no es una oda a la decoración (está en ello), pero allí se preparan las copas como debe ser.

Puso de moda los mini gin tonic como aperitivo en su etapa precisamente como sumiller en el restaurante 'El Gusto por el Vino'. Su máxima es buscar la experiencia en la bebida al igual que se busca en la gastronomía, sin prisas y con la parsimonia que merece una buena copa. «En mi local se preparan copas, no se 'echa de beber'», asegura. Disfruta mucho preparando los combinados y viendo cómo disfruta el cliente al degustar sus preparaciones.