La costa azul está en Alicante

La provincia con más banderas de este color en sus arenales ofrece lugares privilegiados para disfrutar del sol sin aglomeraciones

PALOMA FLÓREZ

'La millor terra del món'. Hablar de Alicante es hablar de sol, turismo, gastronomía, tradición y costa, mucha costa. A lo largo del litoral de la Costa Blanca se extienden más de 240 kilómetros de playas donde disfrutar de unas perfectas vacaciones en aguas cristalinas y entornos naturales.

En Alicante ondea la bandera azul en 60 de sus arenales, lo que la convierte en la provincia española que cuenta con el mayor número de ese distintivo internacional a la calidad. Miles de vascos se desplazan hasta esa tierra -"la mejor del mundo", como reza su promoción exterior- para disfrutar de su privilegiada oferta de sol y playa. Así que, si piensas hacer hacer una escapada a 'la terreta', toma nota para explorar, además de las playas más conocidas y tradicionales, cinco lugares con encanto que no te puedes perder.

Cala La Granadella. Se encuentra en Jávea, muy próxima al Cabo de la Nao. En ella se puede practicar el submarinismo gracias a sus aguas cristalinas. De orografía abrupta, esta calita está considerada uno de los tesoros del municipio por su valor paisajístico. Se accede por una carretera que lleva su nombre, que se coge desde la carretera Cabo de la Nao, a unos dos kilómetros aproximadamente antes de llegar a él.

Playa de LOlla. Rústica y de piedra fina situada en Altea. Se encuentra al norte del casco urbano y entre los dos puertos deportivos (entre el pequeño puerto de Mar y Montaña y el Portet de LOlla). En ella podrás encontrar un ambiente relajado, tranquilo y un oleaje moderado. Al ser una playa semi-urbana, sus alrededores albergan chiringuitos donde degustar platos típicos de la cocina mediterránea. La elección perfecta para pasar un día con los niños.

Cala El Racó. Es muy tranquila, ideal para pasar un día en familia. Esta pequeña calita de grava se encuentra en Calpe, a los pies del Peñon de Ifach. Es idónea para la pesca, el windsurf o el buceo. Suele estar tranquila, sin aglomeraciones. Desde El Racó se inicia el paseo ecológico Príncipe de Asturias. Al estar enclavada junto al espigón sur del Puerto de Calpe, es perfecta para iniciar una ruta por el paseo marítimo.

Cala Mallorquí. Este pequeño enclave pertenece a Calpe y está situado entre la Cala Calalga y el Puerto Les Bassetes. Compuesta principalmente por roca, de agua cristalina y casi virgen, no tiene una ocupación elevada. Idónea para practicar el submarinismo, la pesca y relajarse mientras se observa el Peñon de Ifach. Se accede a ella por unas escaleras desde el sendero Voramar.

Playa La Caleta. Perfecta para toda la familia. Se sitúa a los pies del famoso hotel Montiboli, en Villajoyosa. De arena y piedras redondeadas por el mar y en multitud de tonalidades, esta playa embruja por su color aguamarina. Además, su ocupación no es alta y se encuentra rodeada de pequeños acantilados, alejada de la zona urbana y del barullo de la ciudad, por lo que encontrarás paz y tranquilidad.