«Un festival que puede durar toda la vida»

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DonostiKluba ha puesto patas arriba Gazteszena este fin de semana con su variada programación.

SILVIA BERGILLOSsan sebastián

Hay fines de semana en los que elegir un plan te cuesta dos segundos. El sábado, con un segundo tuvimos suficiente para plantarnos en Egia (en la sala Gazteszena, concretamente) y disfrutar de la segunda noche de esta edición de DonostiKluba.

Antes de sumergirnos entre la multitud pudimos hablar con Sergio Cruzado, director del festival. «Estamos contentos. La primera noche hubo conciertos increíbles. Is Tropical fue un exitazo, la gente bailando, muy divertido. Beezewax fue una sorpresa porque no era una banda muy conocida pero hizo un bolazo de pop artesanal muy bueno. Y Trajano, Free Fall Band muy bien también». Así nos recibía Sergio, apuntando que la primera noche había sido un éxito y que la segunda iba por el mismo camino, señalando que «los grupos están con muchas ganas y todos estamos muy contentos para inaugurar también el circuito con una gran fiesta». La gente que se iba acercando entraba con cara de despiste a la Casa de Cultura, buscando por los pasillos, la terraza, la biblioteca, etc. los conciertos, y eso era lo que querían desde la organización: el público iba descubriendo los grupos a cada paso que daba.

Está claro que no es un festival como otro cualquiera. No encadena conciertos uno tras otro, sino que es una fiesta en la que participan todas las personas que colaboran en DonostiKluba durante todo el año. Los Revolutionary Brothers, Punko y compañía, los de Lurrazpiko festa, Musikagela, Garoa. Todos tienen su espacio en este festival puesto que su filosofía no es otra que la de fomentar y dinamizar la escena musical independiente en nuestra ciudad en pequeño y mediano formato, prestando apoyo a la música local y a los colectivos que se mueven en este ámbito.

De esta manera, y según nos explica Sergio, durante todo el fin de semana hay un poco de todo en lo que a variedad musical se refiere. Hay pop electrónico, bandas de rock, bandas de punk rock, bandas de post punk. «Lo que caracteriza a este festival o lo que nosotros queremos proponer en directo son grupos de música independiente. Aunque son de diferentes estilos, tienen la misma actitud. Bandas que van a durar muchos años, que respetan mucho un escenario, que lo dan todo en directo». Y respecto a la tendencia de estilos elegidos, éste no es un festival temático. «De hecho, el nombre DonostiKluba se refiere a que el tema del festival es la música del club, y el club es el espacio donde se escucha todo tipo de música, siempre de calidad», argumenta Cruzado. «Música independiente donde no pasan bandas que buscan un gran éxito por el camino fácil, y donde siempre se ha desarrollado la música en directo. Como concepto es un festival de música de club, de música independiente y a partir de ahí tocamos un poco todos los estilos». En definitiva, es un festival atemporal. No depende ni de modas ni de estilos. «Es un festival que puede durar toda la vida». Con esa última frase resonando en nuestros oídos nos despedíamos de Sergio.

Primera parada, la terraza Chill Out. Allí pinchaban Nimu Sound System Dj's y después Los Bracco en acústico. Para dar el pistoletazo de salida en la sala principal los bilbaínos Sonic Trash y Yellow Big Machine fueron los encargados de ir animando a los allí presentes.

Mientras tanto, en el salón de actos sonaba reggae puro de la mano de los Revolutionary Brothers. Con los locales Niña Coyote eta Chica Tornado en el escenario de la sala principal el rollo punk-trash estaba más que asegurado. La contundencia de Úrsula Strong a la batería y la voz y guitarra de Koldo Soret fueron los causantes de los saltos irrefrenables de las primeras filas.

Los asistentes a esta segunda jornada del festival tenían donde elegir, ya que en el salón de actos la música no dejaba de sonar. Esta vez era el turno de Elephant Stone y Allover (showcases) a cargo del colectivo Ayo Silver!. Psicodelia de la buena.

Llegaba el turno de los vascofranceses Willis Drummond para el deleite del público más rockero. Sudor y pogos es la definición más correcta para su actuación. Les tomaron el relevo los argentinos Capsula para poner el broche de oro al cierre del festival. Un directo (¡directazo!) cargado de suculentos riffs y mucha caña en el que Atomic Breakdown fue una de las canciones más coreadas mientras Martin Guevara, cantante, saltaba de un lado a otro guitarra en mano.

Los más fiesteros aprovecharon hasta el amanecer disfrutando de las actuaciones de Luis Beltza y Punko DJ & Friends. Lunes de resaca para muchos después de un fin de semana cargado de música para altos, bajos, para los que ríen Para todos. Fetén.

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