«En este disco hay olor a vaca pero también a gasolina»

Javier Vielba, en el centro, flanqueado por Guillermo Aragón (izquierda) y Rubén Marrón (derecha)./DV
Javier Vielba, en el centro, flanqueado por Guillermo Aragón (izquierda) y Rubén Marrón (derecha). / DV

Arizona Baby. El trío vallisoletano visita esta noche la Sala Dabadaba para presentar 'Sonora', un álbum que expande su paleta estilística

Juan G. Andrés
JUAN G. ANDRÉS

Javier Vielba, cerebro del combo que completan Rubén Marrón y Guillermo Aragón, responde al otro lado del teléfono y habla largo y tendido del cuarto trabajo que el trío de rock acústico ha publicado desde 2005.

- ¿Qué perseguían con 'Sonora'?

- El disco engloba muy bien toda la paleta de sonidos y paisajes típicos de Arizona Baby. Hay armonía blanca pero también ritmo negro: se han colado elementos de funk, soul, blues o R&B porque encajaban con nuestro imaginario y hemos utilizado por primera vez instrumentos como la armónica y la mandolina. Hemos logrado pequeñas sorpresas recuperando la filosofía de los años de instituto, cuando más que tocar, jugabas a descubrir cosas... Queríamos un disco que nos renovase, que no estuviera apolillado ni se notara que tenemos ya 40 años. No queríamos hacer nuestro trabajo más maduro hasta la fecha, sino más bien lo contrario: es nuestro disco más inmaduro. Tiene frescura y nuevos sonidos, resulta revitalizante.

- ¿Por qué grabaron en tres distintos momentos en estudios de Sevilla, Valladolid y Madrid?

- Podía haber sido una catástrofe pero sirvió para capturar los temas en su momento, como si los hubiésemos recolectado en su punto de frescor. Nos ha quedado un disco muy rítmico, ideal para los directos de un grupo que hace rock acústico con pinceladas de blues, country, psicodelia, pop, folk de los Apalaches... Hay hasta algún giro instrumental mediterráneo. Lástima que sólo hayamos podido meter 12 de las 18 canciones que grabamos, porque todas nos parecen buenas.

- Si hubieran dejado fuera 'Just Say It's So', que dura 14 minutos, les habría entrado alguna más...

- (Risas) Pero esa tenía que estar: era innegociable. Se grabó en una sola toma y los punteos de Rubén Marrón son todos improvisados... Hay un par de notas en las que no sabes si ha metido la gamba o está haciendo jazz, pero lo dejamos tal cual para que sonara humano: la tecnología está quitando el alma a la música y los discos cada vez suenan más robóticos. Ese tema es una reivindicación del Señor Marrón, que toca la guitarra acústica como nadie. Nos gusta seguir todos los pasos clásicos de una banda de rock: hemos cambiado dos veces de batería, tenemos el disco en directo...

- ...y ahora han dejado cantar un tema al batería, Guille Aragón.

- ¡Cierto! Y como ocurre muchas veces, luego la canción que más gusta es la de ese tío que no había cantado hasta ahora: manda narices... (Risas) Fuera de bromas, nos gustan esas liturgias y confiamos en utilizar el material acumulado para editar un disco de canciones inéditas, rarezas y versiones.

- Siguen fieles a su estilo pero hay alguna base funk, ecos de power-pop... ¿Diría que los ritmos urbanos ganan peso en Arizona Baby, que suenan menos desérticos?

- Sí, estoy de acuerdo. En 'Sonora' hay olor a vaca pero también a gasolina. Algunos ritmos se asocian más a la urbe. 'What You Are', por ejemplo, la pincharon el otro día en 'El Sótano' de 'Radio 3' y es verdad que tiene un airecillo garajero. Nos encanta la pulsión pop de The Sonics, Tom Petty, The Byrds, The Beatles o The Kinks, y también mezclarlo todo con las raíces: lo blanco y lo negro, vainilla y chocolate, tener presente lo mismo a Bo Diddley que a Johnny Cash. En el resultado de esas mezclas está el poso de todo y el origen de muchas sorpresas.

«Es nuestro disco más inmaduro, tiene frescura y nuevos sonidos; resulta revitalizante»

- Ahora que todo el mundo mira a los años 80, ustedes han preferido fijarse en los 90 en algunas letras y homenajes del disco...

- Sí, porque fueron años de explosión rockera: el disco en directo de AC/DC, los 'Use Your Illusion' de Guns N' Roses, el grunge de Nirvana y Soundgarden, The Black Crowes y Ministry, Teenage Fanclub... El rock estaba de moda y la amplitud de estilos era total: nos abrió mucho la mente y nos quitó los prejuicios. Nos suscribíamos a boletines informativos y revistas, intercambiábamos fanzines, casetes y cintas de vídeo... Era una forma de descubrir y aprender cosas. Por eso hemos querido recordar esa época a modo de reivindicación de nuestra adolescencia. Los 90 fueron mucho más que 'Sensación de vivir' y Jesús Vázquez... Quizá no tienen la valoración y el respeto de otras décadas, pero hubo música grandísima: no sé si la gente es consciente de lo enormes que fueron, por ejemplo, Nirvana, Mudhoney o Soundgarden.

- En 'Erase All The Lines', muy política, han metido una grabación de la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU...

- Sí, ese tema habla de los límites del humor, una cuestión muy debatida hoy en día. Estoy muy de acuerdo con Bill Hicks, un comediante estadounidense que abogaba por borrar todas las líneas. Él decía que no estaba aquí para agradar al público ni era una marioneta para hacer gracias, pues vivía en una especie de cruzada espiritual para alterar conciencias y provocar la reflexión. Lo de la Primera Enmienda lo hemos metido porque Hicks tuvo que usarla para defenderse de algunas denuncias y también es un homenaje a Jane's Addiction y su disco 'Ritual de lo habitual'. En su portada original aparecían unos muñecos haciendo una especie de 'ménage à trois' con elementos de santería y cuando quisieron forzarles a cambiarla, ellos sacaron una edición en cuya portada escribieron sobre fondo blanco el primer artículo de la Primera Enmienda.

- El contenido de algunas letras da sensación de cierto descreimiento y pesimismo... La última canción se titula 'End Of The World'.

- Puede ser, el mundo es un lugar complicado y ese tema tiene que ver con la ansiedad que provocan los problemas mundanos, pero no diría que es pesimista, sino realista. Sirve como válvula de escape: más que para rebozarte en la mierda, es para liberarte de ella. Luego están 'FTW', sobre mandarlo todo al carajo porque no quieres hacer lo que se espera de ti; 'Devilish Mind', acerca de la maldad en el mundo y cómo te puede arrastrar al lado oscuro; 'Make Believe', que habla de la posverdad...

- Han mirado a los 90 pero con un ojo puesto en la actualidad.

- Sí, abordamos la alienación que provocan las redes sociales, la tecnología mal digerida... El propio mundo es el que te inspira. No pretende ser algo exhaustivo ni un tratado: son simplemente polaroids, flashazos de alguien que canta y se expresa con la guitarra. No pretendemos dar mensajes más allá de invitar a la reflexión y que cada cual saque sus conclusiones. Puede parecer que el tono es pesimista, pero la oscuridad viene dada por los propios tiempos actuales, no porque estemos deprimidos o tengamos nubes en la cabeza. Las nubes están ahí fuera.

- ¿Y qué hay de la irónica 'Keep Yourself to Yourself'?

- Está dedicada a los 'vendemotos' del mundo del arte, a los mercachifles que tienen más discurso que obra: ponen un vaso de agua sobre una peana y dicen que es arte. Nos gusta el término 'hamparte' -fusión de las palabras 'hampa' y 'arte'- acuñado por el artista Antonio García Villarán, que se dedica a desenmascarar en la red a esos impostores que luego desprecian a quienes tenemos una mirada más honesta o tradicional: creen que pintar bien es una vulgaridad, que tocar la guitarra de puta madre como Rubén Marrón lo hace cualquiera... Prefieren hacer chorradas con gesto serio. Lo siento pero no lo compro. Y ojo, habrá gente que diga que Arizona Baby no vale un 'cagao', pero al menos creo que no insultamos a la inteligencia de nadie.

- Llevan visitando Donostia desde sus inicios...

- Sí, allí siempre habéis tenido mucho movimiento musical y bastante apoyo a la escena. Me da la impresión de que en Castilla y León se ponen muchas más cortapisas, sobre todo a los garitos pequeños, que se enfrentan a una ley obsoleta e injusta. Con la mano que dan paso a festivales, están cerrando salas y yo creo que ambos deberían convivir. No debemos ser sólo turistas de festivales en verano, sino habitar en la música durante todo el año.

- ¿Siguen en Valladolid? ¿No han querido mudarse a Madrid?

- No. De Valladolid al cielo, hombre. Irse a Madrid es una paletada, no lo necesitamos, y estamos a una hora de distancia: vamos cuando tenemos que hacer algo de promoción, ir a fiestas o reuniones con Subterfuge... Nos gusta estar en el lugar del que somos y aportar a la comunidad: no te quejes de que Valladolid es una mierda si luego eres el primero en largarte. Quédate y mira qué puedes hacer por tu ciudad... Ahora aquí hay una escena muy potente, cinco estudios de grabación, gente joven que está montando festivales o haciendo cosas en garitos... Y lo mismo en ámbitos como el cómic, la literatura, el cine, las artes plásticas... No nos avergonzamos de vivir aquí y además, el tufillo rancio y los clichés sobre el supuesto conservadurismo de Valladolid se han quedado obsoletos.

El concierto

Cartel
Arizona Baby.
Lugar
Dabadaba (Donostia).
Día y hora
Hoy a las 21.00.
Entradas
15/18 euros.