«La colaboración entre bandas se ha perdido con la era de Internet»

Ander Xabier Tejadas (guitarra y voz), Manuel Ruiz (guitarra), Borja Iriarte (batería y coros) y Josu Alecha (bajo y coros) forman el grupo donostiarra Adrenalized./DV
Ander Xabier Tejadas (guitarra y voz), Manuel Ruiz (guitarra), Borja Iriarte (batería y coros) y Josu Alecha (bajo y coros) forman el grupo donostiarra Adrenalized. / DV

Juan G. Andrés
JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Los donostiarras presentarán su cuarto trabajo de estudio con el ánimo de «reventar la sala» y «liar una buena» junto a sus jóvenes amigos de Tenpera. Han pasado más de tres lustros desde que Adrenalized echó a andar. «La nuestra es la típica historia de unos colegas de clase que se juntan para hacer ruido en un garaje de sus padres. Tocábamos versiones de grupos como Green Day, NOFX o Millencolin», recuerda Borja Iriarte, Iri, batería del grupo: «Empezó como un juego que con los años fue tomando forma».

- ¿Y siempre tuvieron clara la opción por el hardcore melódico ?

- Fue algo natural. Veníamos de haber crecido escuchando ese género que te permitía hacer cosas resultonas con poca experiencia musical. En aquel momento, aunque era alternativo, también estaba de moda y nos pareció un punto de partida muy guapo desde el que poder evolucionar.

- Hoy, sin embargo, no es un género muy en boga...

- Actualmente es un estilo bastante obsoleto en general, y no solo aquí. Han salido buenos grupos por la zona -No Toxic Pipe, Ezinean, Bajo Presión, Leihotikan...- pero la escena local siempre ha tirado tradicionalmente más por el metal o el punk rock más sencillo. Ahora hay muchísima diversidad de bandas y estilos pero sigue escaseando el hardcore melódico.

- Entonces no hay relevo...

- La realidad es que los únicos grupos 'grandes' del género son los que ya lo eran hace 20 años. La moda pasó y sólo quedan unos pocos renegados. Además, este estilo iba unido a un rollo colaborativo entre bandas que, a nuestro juicio, se ha perdido con la era de Internet: ahora parece que lo único que importa son los 'likes'.

- ¿Cómo surge 'Operation Exodus' (2019)?

- Tenemos la suerte de que Lolo, nuestro guitarra, tiene un estudio de grabación montado en nuestro local, Corsarios Studios, así que todo ha sido autoproducido por la banda de principio a fin, durante el otoño de 2018. No sólo estamos contentos con el resultado final y con la libertad que eso nos ha aportado, sino que es una satisfacción haberlo hecho todo nosotros mismos, incluidos el diseño y la edición del CD. Nos gusta esta forma de funcionar, aunque conlleva muchísimas horas y esfuerzo.

- ¿Hay algún concepto tras este nuevo trabajo?

- La imagen que rodea el nuevo disco viene condicionada por la ultima canción de nuestro disco anterior, que hablaba de una misión espacial ficticia en la cual la humanidad se ve forzada a abandonar la Tierra porque por fin nos la hemos cargado. Después, en el propio álbum las canciones y sus temáticas no están unidas y hablan un poco de todo: desde temas sociales hasta letras totalmente abstractas y personales.

- En lo musical parece un trabajo bastante continuista...

- A quien le guste el anterior disco también le gustará este, pero creemos que sí contiene pequeños matices de otros géneros más allá del hardcore melódico de los 90, como tintes de thrash-metal o incluso post-hardcore.

- 'Engravings in Stone', por ejemplo, dura casi cinco minutos, algo no muy habitual en su género...

- La clásica duración de un tema de nuestro estilo suele rondar los dos minutos y medio. Nos apetecía probar con una 'intro' y una 'outro' instrumental y pesada, y eso hace que la duración se dispare, pero creemos haber conseguido una combinación original con la que la canción gana.

- Gorka Urbizu (Berri Txarrak) canta en 'Gezurra ari du'. ¿Cómo surgió la colaboración?

- Queríamos incluir un tema en euskera y tener una colaboración especial así que al final salió todo redondo. Llegamos a Gorka a través de Galder, batería de Berri Txarrak, y le moló la idea. Se vino al local y desde el primer momento todo fue muy fácil. Su parte la llevó totalmente a su terreno y en un momento había hecho suya la canción. Fue una experiencia buenísima y un orgullo para nosotros.

- En 'Docet Umbra' (2010) ya metieron una canción en euskera. ¿Por qué no lo usan más?

- Muchas de nuestras influencias cantan en inglés y a estas alturas, después de tantos años haciéndolo así, nos sentimos cómodos. De todas formas, nosotros también estamos muy contentos con el resultado de los temas en euskera y no descartamos incluir más en el siguiente álbum. Nunca se sabe...

- Su fórmula sigue siendo «velocidad, técnica y melodía». ¿Han introducido algún ingrediente más en 'Operation Exodus'?

- Esos tres conceptos son el común denominador de la banda pero, como decía antes, también hemos querido tontear con otros estilos. A esos ingredientes añadiría la honestidad de haber hecho lo que nos ha dado la gana, sin la presión del tiempo ni los clichés de la escena.

- ¿Cómo hacen para guardar el equilibrio entre esos tres factores y que la técnica no reste emoción al conjunto?

- Partiendo de que es un estilo 'difícil' para quien no lo haya escuchado antes, tratamos de que todos los temas tengan partes diferenciadas que nos gusten a nosotros y al oyente. No solo punteos o riffs cañeros, sino partes más sencillas y abiertas, melodías coreables, etc. Supongo que la clave está en la variedad.

- Han pasado seis años desde 'Tales From The Last Generation' (2013). ¿Por qué ha transcurrido tanto tiempo?

- Principalmente por dos motivos: El primero es que no hemos parado de tocar por todo el mundo: hemos hecho tres giras europeas, hemos actuado por toda Sudamérica, dos veces en Japón y una en Canadá, además de decenas de conciertos sueltos por todas partes. Eso ha hecho que no estuviésemos centrados en componer... Por otro lado, no hemos sentido la presión que tienen otros grupos por sacar material cuanto antes: lo hemos hecho cuando nos ha apetecido.

- ¿En qué países les ha sorprendido más 'petarlo'?

- Lo de 'petarlo' es algo relativo, pero sí que sorprende meter más gente en una sala de Tokio o en una de Quebec que en Euskadi. Son sitios con una cultura musical increíble y con una forma totalmente diferente de valorar los directos y a las bandas.

- ¿Cómo hacen para viajar tanto? ¿Cuál es el secreto? Intuyo que la banda no es su fuente de ingresos y tienen ustedes otros trabajos fuera de la música...

- Si, nuestro grupo nunca ha pretendido ser un oficio y es más un hobby que se nos ha ido de las manos: una forma de vida. Disfrutar de la libertad de hacer lo que más te gusta con tus colegas es algo muy valioso y queremos que siga así. Lo que ganamos se reinvierte en la banda, así que al final, hacemos malabares con jefes y parejas para cuadrar todo. No sé muy bien cómo pero casi siempre acabamos consiguiéndolo.

- ¿Y qué ha supuesto abrir actuaciones de bandas míticas como NOFX, Propagandhi, Pennywise o No Use For A Name?

- Tocar con bandas con las que has crecido siempre es algo que sorprende y, sobre todo, de lo que se aprende. Te permite separar el personaje de la persona y eso a veces es increíble y otras es decepcionante. No creo que como banda tocar con ellos deba ser un objetivo, pero desde luego, siempre emociona y hace que valores muchas cosas. En cierta manera, cuando empiezas a tocar sí que es un poco tu meta, pero una vez que lo has hecho y ves que en la mayoría de los casos hablamos de gente normal, 'desmitificas' a las personas. Y eso está guay porque aporta humildad y te hace valorar tanto tu trabajo y esfuerzo como el de los demás.

- ¿Qué les depara el 2019 en cuanto a giras y conciertos?

- Tenemos dos giras internacionales concertadas, una en Canadá en junio y otra que se anunciará pronto con sorpresa incluida. Después hay varios festivales cerrados por Europa, Euskadi, alguna cosa en el Estado... E irán saliendo mas cosas.

EL CONCIERTO

Cartel
Adrenalized + Tenpera.
Lugar
Dabadaba (Donostia).
Día y hora
Sábado 13 de abril (20.30).
Entradas
8/10 euros.