Euskaltel garantiza a sus clientes de móvil una «mejor cobertura» tras el acuerdo con Vodafone

El operador vasco invertirá 50 millones durante este año para crear su red propia de móviles Los clientes deberán cambiar su tarjeta SIM antes de enero de 2007

ARTURO GARCÍA
Euskaltel garantiza a sus clientes de móvil una «mejor cobertura» tras el acuerdo con Vodafone

BILBAO. DV. La batalla parece que no ha hecho más que empezar. El anuncio de Euskaltel de romper con Amena y pactar con Vodafone para convertirse en operador independiente de telefonía móvil, tal y como ayer adelantó este diario, augura un agitado otoño para el actual mapa de telecomunicaciones vasco.

El presidente de la compañía, José Antonio Ardanza y el director general, Alberto García Erauzkin, hicieron públicos ayer tanto los extremos del acuerdo alcanzado con Vodafone, como el tortuoso proceso de negociación con el que era su socio durante casi una década y las consecuencias que para el usuario tendrá este baile de operadores.

Porque lo que está en juego, por ahora, hasta que Euskaltel inicie en enero de 2007 su actividad como operador integral, son esos 450.000 clientes actuales de Euskaltel, el 27% de la cuota del mercado vasca, a los que García Erauzkin garantizó ayer que, «de entrada, lograrán «mejor cobertura», que ha venido siendo una de las quejas principales de sus clientes durante el último periodo de actividad.

El operador vasco deberá afrontar el trasvase de ese medio millón de clientes desde la red de Amena con la que ha venido operando Euskaltel hasta ahora, a la nueva red propia que va a poner en marcha, una operación que obliga a la compañía a invertir 50 millones de euros antes de que concluya este año para que, según sus previsiones, todo el cambio de red se haya cerrado al concluir «el primer semestre de 2007». Porque, como quien dice, en materia de red, Euskaltel parte de cero en esta operación.

Erauzkin negó ayer que esa «migración» de números sea un proceso «complejo»: el cliente sólo deberá hacer frente al cambio de tarjeta SIM de su teléfono. Del resto se encargaría Euskaltel. Erauzkin garantizó, asimismo, que junto a la mejora de la cobertura, los engorros burocráticos a los que sus clientes tendrán que hacer frente a la hora de autorizar el cambio sólo se van a producir ahora por la inexistencia de esa red propia: «Sólo van a tener que cambiar de tarjeta ahora», afirmó categórico Erauzkin.

En el hipotético caso de que Euskaltel y Vodafone rompieran el acuerdo ahora suscrito por cuatro años, prorrogables posteriormente por periodos de dos años, firme con quien firme Euskaltel, el usuario ya estará utilizando la red de la compañía vasca.

El contrato con Vodafone, por el que el operador británico provee a Euskaltel de la transmisión de señal que va a utilizar, permite que el servicio de móviles de la compañía vasca pueda contratarse en todo el Estado a partir de enero próximo.

Ardanza y García Erauzkin desvelaron a continuación los motivos de la falta de acuerdo con Amena para poner en marcha la operación, tras afirmar que «Amena siempre fue la primera opción y siempre supo de nuestra intención de, cuando la regulación lo permitiera, convertirnos en operadores independientes». «Cuando no ha sido posible el acuerdo con ellos, hemos buscado otro interlocutor», afirmó el director general de Euskaltel.

Sin respuesta

Varios motivos les habrían llevado a romper con Amena y detrás de todos ellos aparece la sombra de France Télécom, el grupo de telecomunicaciones galo que ahora controla Amena. La presencia de France Télécom en Euskadi, en opinión de Euskaltel, hacía peligrar la «exclusividad» en el mercado vasco que ostentaba Euskatel merced a su contrato con Amena, acuerdo que a su vez contenía como condicionante la «obligatoriedad» para Euskaltel de operar sólo en suelo vasco, un aspecto visto en Euskaltel como sinónimo de dependencia.

Para los responsables de Euskaltel, ha sido Amena quien se ha desvinculado de forma progresiva de Euskaltel porque «no ha respondido a tres necesidades nuestras»: la incorporación de UMTS que Amena entendía no incluida en el acuerdo, la necesidad de Euskaltel de convertirse en operador independiente a través de la figura finalmente adoptada, el OMV (Operador Móvil Virtual) y, sobre todo, que la entrada de France Télécom en Euskadi suponía en la práctica que «entraban a competir de forma directa con nosotros en nuestro terreno».

Ha sido «con sus actuaciones y su falta de respuesta» lo que Euskaltel entendió como motivo suficiente para abrir conversaciones con otros operadores. El distanciamiento entre ambos socios se hizo también patente a raíz de la operación Phone House, conocida esta misma semana, por la que el operador británico dará servicio telefónico en España con la red de Amena. «Nosotros nos hemos enterado por la prensa», zanjó García Erauzkin.

Ahora tendrá que decidir la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones. Euskaltel anunció ayer que ya ha solicitado a Amena que les transfiera la numeración de todos sus clientes. Asimismo, no confían en que France Telecom y Amena se queden con los brazos cruzados tras el pacto con Vodafone y esperan «una oferta agresiva» para hacerse con los clientes actuales de Euskaltel.

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