Presentación del disco 'Obras para órgano de Luis Urteaga'

JOSÉ MANUEL REQUENA

Hoy viernes, a partir de las 8 de la tarde, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción acogerá un concierto de órgano a cargo de Esteban Elizondo en lo que será la presentación del Cd Obras para órgano de Luis Urteaga. A finales de junio pasado se presentaba en Donostia este trabajo discográfico, realizado bajo la dirección e interpretación del organista e investigador Esteban Elizondo Iriarte y que ha contado con el patrocinio del Ayuntamiento de Donostia y el Ayuntamiento de Ordizia.

Luis Urteaga es considerado el músico ordiziarra más ilustre. Quienes le conocieron recuerdan su sencillez y su bondad y a algunos ordiziarras les queda el recuerdo de sus citas con el órgano de nuestra parroquia con motivo de las fiestas patronales de Santa Ana en su visita anual. Para Ordizia compuso especialmente un himno dedicado a Santa Ana que todos los años cierra la misa mayor del día de la patrona.

Luis Urteaga Iturrioz

Nació en Ordizia el 5 de diciembre de 1882 en el número 16 de la calle Marqués de Argüeso (hoy kale Nagusia, 16); y falleció en San Sebastián el día 11 de abril de 1960.

Fue desde muy niño tiple del coro parroquial. El organista y director, Francisco Garate, le enseñó los primeros conocimientos de solfeo y canto. En 1899, a los 17 años, su padre le impulsó a ampliar sus conocimientos musicales, desplazándose para ello a San Sebastián, dónde tuvo por profesor al catalán José Rodoreda, director de la Banda donostiarra y profesor de la Academia Municipal, con quien estudió armonía y composición.

Desde 1894 se hallaba de organista en Beasain el compositor pamplonés Martín Rodríguez, que en pocos años adquirió un merecido prestigio de excelente profesor. En 1900 Luis José Urteaga solicitó ser su discípulo, como así fue en contrapunto, fuga y órgano. Automáticamente su progreso musical experimentó un gran avance, como organista y como compositor.

En 1901 Martín Rodríguez hizo oposiciones a la organistía de Balmaseda (Bizkaia), que estrenaba Cavaillé-Coll y ofrecía una dotación de 1.500 pesetas para el organista, cantidad insólita en aquellos tiempos. Se presentaron 21 aspirantes de toda España y fue Pedro Martín Rodríguez quien obtuvo la plaza y la ejerció de organista hasta su muerte en 1961. Luis Urteaga optó por seguir siendo discípulo de Martín Rodríguez, para lo que también él trasladó su residencia a la villa vizcaína. En 1903, siendo ya un organista completo a la edad de 21 años, se presentó a las oposiciones para la organistía de Berastegi (Gipuzkoa). Conseguir esta plaza no era fácil; sin embargo, Luis Urteaga se adjudicó la plaza e inició así la profesión que había de ejercer ininterrumpidamente en distintos lugares hasta su muerte, durante cincuenta y siete años.

En 1905 fue llamado para suplir al organista y director de la Banda de Zumaia, Bonifacio Calparsoro. Ocupó el puesto de organista, director del coro parroquial y director de la Banda municipal de Zumaia. En 1919 Ildefonso Lizarriturri Aizpitarte, organista de la parroquia de San Vicente en San Sebastián desde 1902, presentó su renuncia por motivos de salud. Automáticamente Juan Muñoa, gran bienhechor de la parroquia, conocedor de las aptitudes de Luis Urteaga, intervino para que fuese elegido como sucesor suyo, lo que se aceptó sin discusión.

En 1920 inició Luis Urteaga en San Sebastián su etapa más importante de músico profesional, que abarcaría una amplia gama de niveles musicales, tanto como intérprete, como compositor y más aún como profesor.

Medalla de San Sebastián

El 19 de enero de 1954, en el salón de Plenos del Ayuntamiento, el alcalde de San Sebastián, señor Pagola, le condecoró con la Medalla de Plata de la ciudad. En el banquete oficial, que siguió a continuación, el señor Federico Sopeña, director del Real Conservatorio de Madrid, representando al Ministerio español, le impuso la Encomienda de Alfonso X el Sabio.

Impresiona recordar cómo en los últimos años de su vida, padeciendo una dolorosa enfermedad renal, no dejaba de asistir a su puesto de organista en San Vicente. Sólo la última etapa de su enfermedad y la muerte, acaecida el 11 de abril de 1960, le impidió sentarse ante el Cavaillé-Coll de sus amores. En los funerales anteriores al fallecimiento de Luis Urteaga se acostumbraba poner en el centro de la iglesia un catafalco de tétrico diseño. Con la muerte de Luis Urteaga se inauguró en la parroquia de San Vicente el estilo de funeral corpore in sepulto.

Apodado el Juan Sebastián Bach guipuzcoano, la improvisación era otra de sus admirables cualidades, pues en cualquier tema, propio o ajeno, encontraba motivo para un desarrollo musical admirable.

Esteban Elizondo

Esteban Elizondo nació en San Sebastián en 1945. Estudió piano con Modesta Pastor, José Mª Iraola y Juan Padrosa, obtiene el primer premio al finalizar esta carrera. A partir de 1971 se dedica a la enseñanza de órgano en el Conservatorio Superior de Música de San Sebastián donde desarrolla una amplia labor educativa.

Como concertista ha actuado por toda Europa, Estados Unidos y Japón. Ha realizado grabaciones para emisoras y televisiones internacionales. Ha dedicado una parte importante de su dedicación artística a dar a conocer internacionalmente el importante repertorio de música romántica para órgano existente en el País Vasco; sobre este tema publicó su tesis doctoral, que ha sido premiada con multitud de galardones nacionales e internacionales.

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