Los esfuerzos de Annan se desvanecen ante el inmovilismo de Israel y Líbano

Olmert rechaza levantar el bloqueo al Líbano mientras Siniora dice que su país será el último árabe en firmar un acuerdo de paz con Israel

EPAP | JERUSALÉN

Pese a los esfuerzos del secretario general de la ONU, Kofi Annan, que está realizando una 'macrogira' por Oriente Próximo para unir voluntades y lograr las condiciones para que la paz entre Israel y Líbano sea duradera, los protagonistas del conflicto han dejado claro hoy que no piensan ceder ni un ápice en sus pretensiones.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha rechazado la petición de Annan de levantar el bloqueo a Líbano, insistiendo en que para eso debe estar desplegada la nueva fuerza internacional de la ONU (FINUL). En Beirut, por su parte, el primer ministro Fuad Siniora expresó su rechazo a mantener contactos directos con Israel y dijo que Líbano que será el último país árabe en firmar un acuerdo de paz con el Estado judío.

"Líbano será el último país árabe que firme un acuerdo de paz con Israel", aseveró. "Seamos claros, no estamos buscando ningún acuerdo hasta que no haya una paz justa y amplia en base a la iniciativa árabe", añadió, en referencia al plan presentado en la cumbre de 2002 de la Liga Arabe en Beirut. Dicho plan pide a Israel que devuelva todos los territorios que conquistó en la guerra de 1967 a cambio de la paz y de la plena normalización de las relaciones.

Las autoridades israelíes, incluido Olmert, habían expresado su deseo de que el acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hezbolá pueda llevar a un acuerdo de paz entre Israel y Líbano. Por otra parte, Siniora se mostró convencido de que el bloqueo por mar y aire que mantiene Israel sobre Líbano podría levantarse "en los próximos días".

No hay acuerdo para el fin del bloqueo israelí

Siniora afirmó confiar en el empeño de Kofi Annan para que Israel levantase el bloqueo tan pronto como estuviesen desplegados en el país 5.000 efectivos internacionales, pero Olmert replicó que el bloqueo continuará hasta que se apliquen plenamente los términos del alto el fuego entre Israel y la milicia libanesa Hezbolá. "Eso no es un buffet, es una comida de un solo plato", dijo, en respuesta a la petición de que al menos se permita operar normalmente en el aeropuerto de Beirut.

Israel quiere que FINUL impida el contrabando de armas desde Siria e Irán a los miembros de Hezbolá y presiona para que los efectivos internacionales se desplieguen también en la frontera sirio-libanesa, algo que la ONU no se plantea, a menos que se lo pida el propio Líbano. Annan aseguró que las autoridades libanesas le han prometido firmeza para impedir que Hezbolá reciba más armas.

Italia advierte a Siria

Tal vez en un intento de intentar tranquilizar a Israel, el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Massimo D'Alema, advirtió hoy a Siria que si continúa enviando armas a la milicia chií libanesa Hezbolá o no respeta la resolución 1.701 de Naciones Unidas sobre Líbano, la comunidad internacional "no permanecerá de brazos cruzados". A Siria solamente "se le pide cooperación", dijo en declaraciones a la radio estatal italiana RAI 1.

En su rueda de prensa junto a Olmert, Annan insistió en cambio en que Israel debe levantar el bloqueo, y aseguró que está trabajando duro para elevar "lo más rápidamente posible" el número de efectivos de FINUL desde los 2.500 actuales a 5.000. Pese a las palabras de Olmert, insistió en confiar en que "una vez que se llegue a ese nivel Israel se habrá retirado completamente".

Annan y Olmert sí coincidieron en reclamar la liberación incondicional de los dos soldados israelíes secuestrados por Hezbolá el 12 de julio. El secretario general se mostró convencido de que ambos siguen vivos.

Sin embargo, en Beirut, el ministro de Energía y Recursos Hidráulicos, Mohamed Fneish, que pertenece a Hezbolá, declaró que "no habrá liberación incondicional" y que "el principio al que se adhieren Hezbolá y la resistencia" es a mantener "negociaciones indirectas".

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