Sobre una base clásica

ANDONE MARÍN

Como cada año, en el Festival de Fuegos Artificiales no podían faltar las aportaciones levantinas. La de esta noche será la primera de esta Semana Grande. La empresa pirotécnica Martí, de la localidad castellonense de Alquerías del Niño Perdido, viene avalada por sus 138 años de experiencia.

Pequeña compañía de gran tradición, fue fundada por José Martí Usó. En la actualidad, es su tataranieta Reyes Martí Miró quien lleva las riendas de la empresa familiar. Reyes tiene en su currículum el orgullo de ser la primera mujer que disparó una mascletá en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia y en la Plaza de los Luceros de Alicante.

Su espectáculo se caracteriza por bases clásicas, con pinceladas de modernidad. Con un estilo depurado, sus responsables gustan de secuencias diferenciadas que no solapen colores ni recarguen con figuras rebuscadas. El conjunto camuro -fuegos en forma de fuente dorada- es su fuerte. El ritmo adecuado, su gran baza. Y por supuesto, para cerrar, no faltará una gran traca final de ruidosa explosión.

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