El líder de Hamás en el exilio asegura que el soldado israelí es un «prisionero de guerra»

Dos menores que jugaban al fútbol, nuevas víctimas de los ataques israelíes

EUGENIO GARCÍA GASCÓNCORRESPONSAL

JERUSALÉN. DV. El jefe de la oficina política de Hamás en el exilio, Jaled Mashal, compareció ayer en Damasco ante los periodistas por primera vez desde la captura de Guilad Shalit el pasado 25 de junio para decir que el soldado israelí se encuentra bien y es un «prisionero de guerra».

Mashal insistió en que las milicias están tratando a Shalit como prisionero de guerra y por lo tanto su caso está sujeto a las «convenciones y leyes internacionales» que se aplican en estas situaciones, y recalcó que los milicianos que lo mantienen en su poder se comportan con él de la mejor manera posible. También dijo que la suerte de Shalit está ligada a la de los prisioneros palestinos que hay en las cárceles israelíes y que el soldado sólo recobrará la libertad mediante un canje de prisioneros, que es la posición que Hamás ha defendido desde el inicio de la crisis.

«Nuestro pueblo está unido en la necesidad de canjear al soldado capturado por prisioneros que están en las cárceles del enemigo sionista», subrayó Mashal haciéndose eco de un sondeo que se publicó el domingo y según el cual la inmensa mayoría de los palestinos están a favor del canje.

«La solución es sencilla: un canje. Pero Israel lo rechaza y vive bajo la ilusión de que la invasión de Gaza conducirá a la liberación del soldado. No exagero cuando digo que (Ehud) Olmert y su política hostil son quienes mantienen cautivo al soldado», agregó Mashal.

En una misma frase, el líder político de Hamas acusó a Israel y Estados Unidos de aterrorizar a la población palestina y dijo que estos dos países son «los ejemplos mas graves y horribles del terrorismo».

Sigue la ofensiva

Entretanto, las fuerzas aéreas israelíes mataron ayer a tres milicianos palestinos en dos ataques aéreos contra el norte de la franja de Gaza, informaron testigos y fuentes médicas palestinas. En el último ataque aéreo murieron dos menores que jugaban al fútbol en la zona de Beit Hanun, en el extremo norte de la franja de Gaza.

Poco antes, las fuerzas aéreas israelíes mataron a un miliciano palestino que intentaba atacar a las tropas israelíes destacadas cerca del paso de mercancías de Karni, al este de la ciudad de Gaza. El Ejército israelí disparó un misil desde un avión no tripulado contra los milicianos que se acercaban a sus tropas. En ambos ataques seis palestinos resultaron heridos. La radio pública israelí informó de que el Ejército disparó contra grupos de milicianos que llevaban cohetes antitanque.

Antes de estas agresiones, milicianos palestinos dispararon dos cohetes de fabricación casera contra la localidad israelí de Sderot.

Horas antes, otros dos palestinos murieron y dos resultaron heridos en un ataque aéreo israelí contra un grupo de milicianos al este de Jan Yunis.