«Me interesan las miradas excéntricas, no las que son mayoría en literatura»

El escritor vizcaíno publica en castellano su tercera novela, el cruce de historias 'Vredaman'

ELENA SIERRA
«Me interesan las miradas excéntricas, no las que son mayoría en literatura»/
«Me interesan las miradas excéntricas, no las que son mayoría en literatura»

Un día alguien cogió el balón de fútbol con las manos y echó a correr. Y nació el rugby. Ese acontecimiento lo cuenta, a su manera -la de Unai Elorriaga, la de lo que parece tan irreal que sabemos que es verdad-, uno de los protagonistas de Vredaman, la última novela del escritor ge txotarra. El libro ve la luz en castellano en Alfaguara y es una nueva prueba de que romper las normas crea nuevas formas de hacer. En euskera vendió 3.000 ejemplares en un mes; si, como le dijo Saizarbitoria cuando publicó SPrako tranbia, 2.000 ya son «una barbaridad» porque equivalen a «200.000 en castellano», no hay que saber mucho de números para ver que el resultado es positivo.

-¿De dónde surge esta novela?

-Siempre que me preguntan eso, no sé qué decir. Y menos cuando son cuatro historias diferentes. La principal, en este caso, lo sé perfectamente: cuando yo era niño pasé un verano con mi prima cogiendo insectos, con nueve años, a lo mejor diez o doce. Las demás son mezclas de la historia de mi abuelo, de cosas de la gente del pueblo, lo que he oído.

-Tiene algo de crónica de Algorta.

-La verdad es que sí. Es un pueblo con mucha personalidad, aunque haya gente que piensa que es una ciudad dormitorio de Bilbao. Aquí hay personas que piensan y ven las cosas de forma totalmente diferente y que te cuentan cosas que no has leído en ningún sitio. Yo voy cogiendo estas historias porque creo que merecen ser contadas y escuchadas.

-Todos esos personajes, de los que se dan pinceladas, ¿son recuperables?

-No lo había pensado, pero... Eso hay que verlo con más perspectiva, dentro de 20 años. Por ahora quiero hacer cosas muy diferentes aunque tengan el mismo estilo. Claro, es que sólo tengo una cabeza. Menos mal. Mi cabeza piensa así. La cuarta novela ya está ahí y también va a ser muy diferente. La verdad es que me da pena contar sólo una parte de los personajes; la historia de mi aitite tiene muchas más batallas de las que me voy enterando.

-¿Hay una motivación especial para cada novela?

-Sí. Por ejemplo, aquí, la mirada del niño. Una de las cosas más importantes de mi literatura es la manera de mirar de los protagonistas. Me interesan las miradas excéntricas, no las que son mayoría en literatura; lo periférico no tanto geográfico como humano

-Las estructuras siempre son complicadas.

-Disfruto escribiendo. Si fuera difícil, no me merecería la pena. Disfruto de la escritura. Otra cosa es que se consiga una voz real.

-¿Y...?

-La gente es muy curiosa, y muy diferente. Con el anciano de Un tranvía en SP, me decían que eso no era así o que lo había reflejado a la perfección. Unos se ven reflejados y otros no. Pero yo creo que yo era así cuando era niño, como Tomás en Vredaman. Es parte del juego.

-Habla mucho de juego...

-La literatura es eso. Es contar una mentira para que otro se lo crea aunque sabe que es mentira. Pero lo acepta.

-Usted juega diferente: en estructura, en voces.

-Es que juegos hay muchos. Puedes jugar a fútbol siempre con las mismas reglas o inventarlas. Ambas cosas son igual de válidas. El rugby se creó así.

-¿Se siente 'raro'?

-No sé si hay realmente escritores así pero que tienen que plegarse a las exigencias editoriales o si lo que ocurre es que no existen. La literatura es todo comercio, todo márketing, ahí tienes El código Da Vinci. Habría que coger un libro bueno -podría decir que el mío, ¿no?- y hacer todo ese márketing mediante internet, donde casi no tienes que gastar dinero; sería interesante.

-Pese a todo, escribe desde la periferia de la periferia, desde Algorta y en euskera, y ahí está.

-Es un caso insólito, por el Premio Nacional de Narrativa. Tuve la suerte de que al jurado le gustaba la ruptura de las reglas, leer algo diferente y que le hicieran pensar. Luego, cuando ya te han publicado y traducido, parece mucho más fácil de lo que es.

-Usted es uno, pero ¿cómo ve la literatura en euskera?

-Con los pocos hablantes que somos, la cantidad de escritores buenos que hay... En porcentaje, seremos una de las mejores literaturas del mundo. Gente buena en la literatura en euskera, que se pueda publicar en cualquier lugar del mundo, tienes varios escritores. ¿De qué otra puedes sacar tantos? Atxaga, Cano, Saizarbitoria, Sarrionaindia, Ler-txundi, Uribe... Para exportar.

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