Amets Txurruka ha sido la revelación de la carrera

Hace un año corría en el Debabarrena y ha sido noveno en la general final

B. URRABURU

ARRATE. DV. Tiene 23 años, es vizcaíno, de Etxebarria, aunque vive en Markina y ha pasado de correr hace un año en el equipo Debabarrena de aficionados a hacerlo en el Barloworld surafricano junto a Igor Astarloa, Félix Cárdenas, Ryan Cox o Peio Arreitunandia.

Ha terminado noveno en la general final de la Euskal Bizikleta, a 2:38 de Koldo Gil. Su actuación ha sido llamativa.

«Llegué a la Euskal con 22 días de competición. Empecé en el Algarve y luego corrí la Semana Coppi&Bartali, Giro de Oro, Giro de Trentino, varias carrera de un día en Italia, Alcobendas...», señalaba Amets, al que su aspecto físico descubre su juventud y el poco peso que tiene le delata como un escalador.

«Es donde mejor me defiendo. Al pasar a profesionales lo que más he notado ha sido el látigo que se hace si vas por detrás, la velocidad. En muchos momentos vas sufriendo. No queda otra que acostumbrarse».

Igor Astarloa se lo iba a llevar con él a Lampre, aunque luego se complicaron las cosas. Finalmente, el ex campeón del mundo logró que le hiciesen un hueco en Barloworld, aunque Amets dice que «Jon Odriozola me llamó para ir a Orbea. Me dijo que si no me salía nada siempre tenía un hueco en su equipo. Es algo que le agradezco». De Euskaltel-Euskadi no recibió ninguna oferta. En aficionados corrió en el Lekeitialde, tres años en el Olarra-Orbea y uno en el Debabarrena.

Sigue estudiando

Antes de empezar la Euskal Bizikleta había sido octavo en el Giro de Oro, consiguiendo buenos puestos en el Giro del Trentino. Terminó quinto en el G.P. de Larciano, noveno en Alcobendas, unos logros que para estrenarse en la máxima categoría son importantes y hablan de su calidad. No había preparado de una forma especial la Euskal. Ayer lanzó la carrera en la subida a Arrate para intentar echarle una mano a Arreitunandia y finalizó séptimo en la etapa.

«Ahora correré en Portugal, el G.P. Correios. Más tarde la subida al Naranco y la Vuelta a Asturias». Tras terminar Magisterio en Educación Física se marchó a Italia, a la localidad de Urbino, «con una beca Erasmus. Me fui de septiembre a febrero. Luego he vuelto para visitar a los amigos que he hecho allí. Urbino, toda la zona, es muy bonita».

No ha dejado los libros. Está estudiando sicopedagogía: «Siempre hay tiempo para estudiar algo, aunque en muchas ocasiones la competición te lo impide».

El ciclismo le ha gustado de siempre, aunque en su casa tampoco es que hubiese una afición especial. El dominio de Koldo Gil y el Saunier Duval ha tapado un poco a este corredor que tiene un aspecto físico de ser un corredor por hacer.

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