El presidente de Serbia reconoce la decisión de Montenegro a favor de la independencia

«Yo apoyé la preservación de un Estado único, pero como presidente de un país democrático reconozco la libre voluntad de los ciudadanos»

ENRIQUE MÜLLERCORRESPONSAL
El presidente de Serbia reconoce la decisión de Montenegro a favor de la independencia/
El presidente de Serbia reconoce la decisión de Montenegro a favor de la independencia

BERLÍN. DV. En una delicada y crucial decisión que aleja el peligro de un nuevo conflicto entre Serbia y Montenegro , el presidente serbio, Boris Tadic, reconoció ayer los resultados del referéndum realizado el domingo pasado y que concluyó con una frágil victoria de los partidarios de la separación. La valiente postura del mandatario fue imitada también por el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, quien admitió que su gobierno está dispuesto a reconocer la independencia de Montenegro y prometió que la división no causará problemas entre los dos países.

La declaraciones de Tadic y Kostunica, que habían guardado un prudente silencio el lunes pasado, una posición que hizo creer que Belgrado se preparaba para rechazar el triunfo del 'si', pone fin definitivamente a la unión de Serbia con Montenegro y abre un nuevo y esperanzador capitulo en la violenta y trágica historia de los Balcanes. «Yo apoyé la preservación de un estado único, pero como presidente democrático de un país democrático, reconozco la expresión de la libre voluntad de los ciudadanos montenegrinos", dijo el mandatario, el primer político serbio de alto rango en aceptar la voluntad popular de Montenegro.

«Como presidente de Serbia, acepto los resultados oficiales preliminares del referéndum de Montenegro», añadió el mandatario, quien también pidió a las autoridades de la Comisión Electoral que resuelva rápidamente las objeciones formuladas al recuento por el bloque proserbio montenegrino para eliminar todas las dudas posibles.

En otro gesto que solo augura un futuro mejor para los dos países, Tadic exhortó a los montenegrinos a ofrecerse mutuamente la mano de la reconciliación y dijo que haría todo lo posible para eliminar todas las barreras y muros entre las dos naciones. «Montenegro tendrá un amigo fiable en Serbia, tanto política como económicamente», prometió el presidente.

La declaración del presidente serbio tuvo lugar poco después de que la Comisión Electoral diera a conocer los resultados preliminares definitivos, que fueron anunciados ayer por el presidente de la Comisión, Frantisek Lipska. Durante una multitudinaria rueda de prensa realizada en Podgorica, el diplomático eslovaco anunció que la opción independentista había obtenido el 55,5% de los votos, mientras que los partidarios de mantener la unión con Serbia solo obtuvieron un 44,5%.

El presidente de la Comisión también señaló que la institución no había recibido ninguna denuncia por posibles irregularidades, una observación que posiblemente convenció al presidente de Serbia a reconocer públicamente el triunfo de los separatistas.

Peligroso intento

En la tarde del lunes, el país había vivido momentos de incertidumbre cuando el bloque a favor de la unión con Serbia anunció que no aceptaba los resultados y que exigía un recuento de todos los votos emitidos el domingo y una revisión de la lista de ciudadanos con derecho a voto residentes en el exterior que participaron n el referéndum. Pero el peligroso intento de impugnar el resultado de la consulta popular resultó ser solo una declaración política que no fue acompañada por ninguna acción legal. Aun así, el plazo para presentar quejas ante la Comisión y los Tribunales vence el próximo sábado.

Las declaraciones del presidente serbio, Boris Tadic y el anuncio de los resultados preliminares oficiales dados a conocer el martes por la Comisión Electoral, ponen fin definitivamente a la unión entre Serbia y Montenegro y allanó el camino para que la pequeña república balcánica inicie los preparativos para convertirse en el estado más joven del planeta.

Pero la histórica separación tiene lugar en un momento particularmente delicado para Belgrado, que está inmerso actualmente en una difícil negociación con los albaneses de Kosovo para definir el estatuto final de la provincia serbia. Las autoridades serbias temen que la fiebre independentista de Montenegro contagie a sus enemigos de Kosovo, que podrían exigir a la comunidad internacional el derecho a convocar ellos mismos una consulta popular para buscar la independencia de la provincia. El temor de los serbios se vio confirmado el lunes pasado, cuando el primer ministro de Kosovo, Agim Ceku, además de felicitar a Montenegro por el éxito obtenido en la consulta popular, dijo que esperaba que Kosovo pudiera hacer lo mismo antes de finales del año.

Nueva Constitución

No es la única amenaza que se cierne sobre Belgrado. Ayer, el presidente del Consejo Ejecutivo de la provincia serbia de Vojvodina, Bojan Pajtic, afirmó que la nueva constitución serbia debía garantizar por escrito la autonomía de hecho que la que disfruta la provincia habitada por una minoría húngara.

«Serbia no puede adoptar una constitución europea si sigue ignorando las demandas de los ciudadanos de Vojvodina. Pedimos la descentralización de Serbia, autonomía para Vojvodina y una administración local más fuerte», dijo. ¿Y que futuro le depara el destino a la delicada unión entre la República Sparksa, controlada por los serbios y la confederación croata musulmana de Bosnia-Herzegovina, que se mantiene con vida solo gracias a la presión de la comunidad internacional?.

Mientras llegan las respuestas, la secesión de Montenegro también le regalo la independencia al hermano mayor de la unión, un aspecto que fue resaltado ayer por el presidente Boris Tadic. «Este día es el comienzo de la restauración del estado serbio», señaló.