El espía del 'caso Clearstream' calla ahora ante los jueces tras implicar a Chirac y Villepin

El general Rondot se negó a declarar, por lo que puede ser multado

FERNANDO ITURRIBARRÍACORRESPONSAL

PARÍS. DV. El espía se ha quedado mudo. El cuervo ha volado a Londres. El presunto manipulador de ficheros bancarios permanece hospitalizado por una profunda depresión. A los jueces del escándalo Clearstream les crecen los enanos. Los tres personajes clave del culebrón político-judicial que sacude las altas esferas del Estado francés ofrecen entrevistas en los periódicos. Pero la investigación avanza a duras penas.

El general Philippe Rondot no dijo ni pío a los jueces. El ex responsable de la inteligencia militar permaneció callado durante la hora y cuarto que duró el interrogatorio. Varios policías lo habían llevado a la fuerza desde su domicilio hasta el juzgado en ejecución de una orden de la Fiscalía motivada por su incomparecencia a una anterior citación. Como había adelantado en la prensa, el espía jubilado no respondió a ninguna pregunta, actitud que le puede acarrear una multa de 3.750 euros por obstruccionismo.

Con el ensordecedor mutismo, Rondot pretende protestar contra la filtración de sus confesiones a la Prensa. Su declaración judicial, prestada durante catorce horas el pasado 28 marzo, implicaba al presidente, Jacques Chirac, y al primer ministro, Dominique de Villepin, en una conspiración urdida contra Nicolas Sarkozy, líder de la UMP gobernante, 'número dos' del Gobierno y rival interno de ambos. Además evocó una cuenta secreta con 45 millones de euros del jefe del Estado en Japón.

Desmentidos categóricos

Chirac y Villepin han desmentido las insinuaciones. Rondot también se retractó en un dominical, aunque ayer no lo hizo ante los jueces. Le Monde publicó horas después una nueva entrega de sus escritos, confiscados en registros domiciliarios, que valen por mil palabras. En varias ocasiones aparece la frase 'proteger a D. de V.', iniciales del primer ministro. Y en una carta dirigida a Villepin, escribe: «Conviene actuar con prudencia, teniendo en cuenta eventuales manipulaciones políticas según las palabras del presidente que tú me comunicaste».

Le Monde sostiene que el ex espía no desveló a los jueces en la primera comparecencia la identidad del denunciante anónimo para proteger a Villepin. El directivo del grupo aeronáutico y de defensa EADS Jean-Louis Gergorin, que ha reconocido ser el delator, pasa unos días en Londres «para escapar a la presión». «Que los magistrados estén tranquilos, tengo muchas cosas reservadas para ellos», ha declarado.