Lizarralde dice que su labor en EKIN se ciñó a impulsar «las señas de identidad» vascas

La ex dirigente de Jarrai está acusada de mantener contactos por teléfono con varias personas vinculadas con el entorno de ETA

EFE | MADRID

La ex dirigente de Jarrai Ana Lizarralde, una de los 55 acusados en el "macrojuicio" de ETA, ha negado hoy ante la Audiencia Nacional que tuviera algún vínculo con la banda terrorista y ha asegurado que su trabajo en EKIN respondía a un proyecto para la "dinamización política y social" en Euskadi.

Durante el juicio que se celebra en la Casa de Campo, en Madrid, Lizarralde se ha negado a contestar a las preguntas del Ministerio Público. Sin embargo, en respuesta a su abogado defensor, Lizarralde ha manifestado que no tiene vínculos con ETA al señalar que su trabajo en EKIN se basaba en "proyectos políticos y sociales" para impulsar "las señas de identidad" en Euskadi. "Mi único delito es ser independentista", ha agregado en euskera, idioma en el que comenzó a declarar para luego pasar a usar el castellano.

Por su parte, la Fiscalía ha mantenido que la acusada tuvo contactos telefónicos y reuniones con varias personas vinculadas con el entorno de ETA para organizar "homenajes a etarras fallecidos". La ex dirigente de Jarrai se ha desvinculado de dicho entorno al explicar que para la creación de EKIN mantuvo contacto con gente de toda la izquierda abertzale con la finalidad de hacer "distintas reflexiones" en torno a un nuevo proyecto para "la construcción nacional" de Euskadi.

En referencia a su militancia en la ilegalizada Batasuna, Lizarralde ha manifestado que trabajó con esa "plataforma" cuando era legal y que participó en diferentes actos y conferencias "durante un periodo de tiempo concreto" -que no ha especificado- porque, según ha dicho la propia Lizarralde, conocía bien "la realidad social de Vizcaya". En este sentido, la acusada ha insistido en que no estaba en "ninguna estructura" de HB y que ni siquiera tenía un despacho en su sede ya que pasaba más tiempo en los pueblos impulsando "el debate de dinamización social".

Al inicio de la vista de hoy el tribunal de la Audiencia Nacional ha decidido no suspender el juicio después de que el letrado Zigor Reizabal, abogado de David Soto, otro de los 55 procesados, alegara que su representado se encontraba en un reconocimiento médico por una posible "enfermedad primaria o cancerígena". Durante la declaración de Lizarralde, Reizabal ha insistido en que se suspendiera el juicio por otras dos semanas porque se había confirmado que Soto padece un cáncer de testículo y debe de ser operado de urgencia.