Aznar acusa al Gobierno de rendirse y Gallardón pide un estilo «moderado» en el PP

El ex líder popular acusa a Zapatero de «mendigar» una tregua y de «menospreciar» a las víctimas. El alcalde de Madrid reclama «sosiego» y advierte a su partido que los españoles buscan una opción «sensata»

MAGIS IGLESIAS
Aznar acusa al Gobierno de rendirse y Gallardón pide un estilo «moderado» en el PP/
Aznar acusa al Gobierno de rendirse y Gallardón pide un estilo «moderado» en el PP

MADRID. El ex presidente del Gobierno José María Aznar aseguró ayer en la Convención del PP que nunca negoció con ETA y arremetió sin contemplaciones contra el Gobierno socialista al que acusó de «rendirse» ante los terroristas y «menospreciar» a las víctimas. El presidente de honor de los populares aprovechó el décimo aniversario de su primera victoria electoral para defender su gestión y su política antiterrorista con un relato pormenorizado de las decisiones que tomó con motivo de la tregua de ETA en 1998. Desde la misma tribuna, y con anterioridad, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, pidió a su partido «moderación» en el estilo de hacer oposición.

«Una cosa es luchar y otra claudicar. Una cosa es vencer y otra rendirse», proclamó con su habitual vehemencia José María Aznar ante un auditorio integrado por tres mil de dirigentes populares que agradecieron la rotundidad de su discurso con reiterados aplausos. El ex presidente reprochó a Rodríguez Zapatero su actitud frente al terrorismo e insistió en que «el PSOE habla del fin de la violencia, pero nunca de derrotar a los terroristas».

Recordó que, tras su triunfo electoral en 1996, interrumpió todo contacto con el entorno de ETA y se negó, repetidamente, a aceptar «todo lo que tuviera visos de pacto previo para una tregua». Atribuyó a esta actitud y a la movilización de la sociedad tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco la interrupción de la lucha armada que estableció ETA en septiembre del 98. «Los terroristas pactaron una tregua pero no con el Gobierno sino con los nacionalistas», apuntó en referencia al acuerdo de Estella.

Explicó que, durante el alto el fuego, el Gobierno mantuvo la presión policial contra la organización, detuvo a importantes dirigentes y desarticuló comandos operativos, a pesar de que -según afirmó- «me decían que no debíamos detener a personas tan importantes». «¿Eso es negociar?», preguntó. «No», respondió para añadir que «el Estado nunca estuvo en tregua».

Aznar recordó el compromiso que adquirió por aquellos días en el Parlamento de que no se rompería el orden constitucional, y el anuncio que hizo en Lima tras la proclamación de la tregua de que no se tocaría la Constitución ni el marco estatutario. Al hilo de estos recuerdos, reclamó idéntica declaración al actual Gobierno.

«No, señores, nunca hubo negociación y menos de carácter político», afirmó rotundo. Explicó que anunció la reunión de los emisarios de su gobierno con miembros de la organización terrorista en Suiza por «transparencia» y «lealtad a la verdad y a España». Como hiciera en su día cuando dio cuenta de la entrevista en 1999, Aznar aseguró que al «único» encuentro con ETA al que acudieron representantes de su gobierno, tras nueve meses de alto el fuego, «sólo se fue a una cosa: a comprobar si estaban o no dispuestos a rendirse».

Diferencias

Su relato tuvo como principal objetivo comparar su gestión de la lucha antiterrorista con la del actual gabinete de Rodríguez Zapatero. «¿Lo que se está haciendo ahora tiene algo que ver con esto?», interrogó, y con sus acusaciones a los socialistas dio una respuesta negativa. Les acusó de haber cambiado de actitud, de romper el pacto antiterrorista, de «olvidar condenar los atentados» y de haber «menospreciado a las víctimas» por darles a entender «que tendrán que aguantarse» y situarles «en pie de igualdad con los asesinos». «Lo que hace el Gobierno -dijo- es mendigar una tregua» hasta el punto de que «la banda les está humillando».

El ex presidente reivindicó para el PP la ilegalización de Batasuna, el incremento a 40 años de cárcel la pena máxima para los terroristas y el mérito de haber plantado cara «todos los días y a todas horas» a los etarras.

La dureza de la intervención de Aznar, apasionadamente aplaudida por la audiencia cuando mencionó a los dirigentes asesinados por ETA, contrastó con el mensaje que, apenas una hora antes había lanzado el alcalde de Madrid en la apertura de la convención. Ruiz-Gallardón pidió al PP que transmita a la sociedad un «mensaje moderado que devuelva la tranquilidad a los ciudadanos».

Propuso a sus compañeros de partido que mantengan la unidad interna, la templanza en sus comportamientos y «el mismo sosiego y el sentido de la proporción que los ciudadanos demuestran». Señaló que el PP no sólo es «conveniente» en la política española, sino que resulta «necesario» y dijo a sus correligionarios que, en estos momentos, «los españoles nos están buscando». «Los españoles buscan una opción sensata, fiable y equilibrada que, de acuerdo a esos rasgos de prudencia, dé cauce no sólo al malestar que actualmente se detecta con la acción de Gobierno sino que les ofrezca una alternativa posible». «No podemos responder a los excesos de la izquierda desde una simétrica desproporción de derecha», apuntó. COLPISA