«La gente tiene fe en el Ángel de la Guarda. Por eso suben a su ermita»

Hoy es el día. 1 de marzo, Miércoles de ceniza, festividad del Santo Ángel de la Guarda. Misa en su ermita de Ibaeta. Luego, caldo y chorizo. Pelota en el frontón nuevo Ángel de la Guarda.

BEGOÑA DEL TESO
«La gente tiene fe en el Ángel de la Guarda. Por eso suben a su ermita»

Estuvimos con Jose y Maddalen en su casa de Errotazar Bidea, barrio Errekalde, Añorga. Café de puchero, galletas y muchos recuerdos. Ellos son los guardeses de la ermita del Santo Ángel de la Guarda, Ibaeta.

- Veníamos por aquí de niños. Menuda caminata más fuerte y rotunda para la gente del Donosti llano.

- Veníais, sí. Os gustaba llegar tipi tapa hasta Lasarte. Pero os parabais a hacer una visita al Ángel.

- Recuerdo la ermita algo distinta. ¿No había una imagen hermosísima de la 'pietá' aquí? ¿Y un Sagrado Corazón?

- Sí. Hubo que restaurarlos. Estuvieron en el Museo Diocesano. Ahora estarán en la iglesia del Espíritu Santo. Eran muy valiosos y quisieron protegerlos aunque aquí nadie intentó nunca hacer nada contra ellos y aunque a una de las vecinas, Cándida, bien mal que le sentó no verlos donde siempre estuvieron.

- Recuerdo un ramo de flores hermosísimo en la ventanita.

- ¿Verdad que lo recuerdas? Lo traían las chicas de Etxe Maite. Le tenían fe y confianza al Ángel.Y no te olvidas, claro, de la imagen de La Milagrosa.

- Ummm... Creo que sí la olvidé.

- Era también maravillosa. Otra ofrenda más de las muchachas de Etxe Maite.

- A mí me contaron que al principio, hace mucho tiempo, en la ermita sólo había misa el día de hoy, festividad del Ángel. Pero yo he comulgado aquí algún domingo. No creo haberlo soñado...

- Cuando nosotros empezamos a ocuparnos de la ermita quisimos que hubiera misa los domingos. Fuimos a hablar con el obispo, que entonces vivía en la calle Mayor. Nos dijo que bueno, que si encontrábamos un cura, podía haber misa los domingos.

- ¿Así que según el obispo eran ustedes quienes debían buscarse un sacerdote? ¿Y qué hicieron?

- Sencillo: encontrarlo. El primero fue Don Andrés Akarreta, Jesuita. Pero le trasladaron. Buscamos curas entre los agustinos. En La Salle de Urnieta. Trajimos al de Usurbil. Al de Igeldo. De Pakea. Llevamos 35 años con los carmelitas. Ahora está Don Martín Tapia. Muy majo. Fíjate que el domingo en el sermón nos dijo que aunque hoy fuera Miércoles de Ceniza... Pues eso.

- ¿Cómo que 'pues eso'?

- Nada, que la gente de Ibaeta y la que suba a misa de once no hace falta que cumpla con el mandato del ayuno y abstinencia. Normal. Si es nuestra fiesta. Si después de misa tenemos caldo y chorizo cocido. Con algo de sidra y un poco de vino. Después, lo que piensas: bertsolaris. Y pelota en el frontón nuevo

- Yo he tomado chorizo cocido aquí cerca. Y no era uno de marzo.

- Es que nosotros pusimos bar aquí. En nuestro caserío. Nuestra casa se llamaba Urresti Gain. En un tiempo tuvimos hasta tolare y hacíamos sidra. Luego construimos Urresti berri. Estuvimos 11 años. Más tarde hicieron la autopista. Y bajamos a Añorga

- Recuérdenme los nombres de los caseríos cercanos.

- ¿Uy! Bidarte, Bertan Goxo, Lukainkategi (ahora un buen restaurante), Zuatzu, Sagasti buru... Estaba también Kanpoeder.

- Hoy es agroturismo, ¿no?

- El antiguo lo tiraron cuando la autopista y construyeron Bertan Goxo. Ahora sí, hay un agroturismo. Y mucha gente.

- ¿Y esa lista de nombres debajo de los días y los meses de 2006?

- Son los difuntos del barrio.

- Pero si ya hay nombres en mayo. ¿Y también en diciembre! No me asusten.

- No, mujer. Ya están muertos pero los suyos quieren que se les recuerde en las distintas misas del año. Y para eso, deben apuntar aquí el nombre de sus familiares fallecidos. Así saben qué domingo serán sus deudos citados en misa. Y si ese día, por cualquier motivo, no pueden venir, pues cambiamos. Si avisan, claro. Es bonito, ¿sabes? Se siente algo muy de verdad cuando oyes que en la ermita del Ángel nombran a tus seres queridos.

- ¿Por eso sube todos los domingos Martín Saltarain?

- Es verdad que su esposa se nos fue hace casi 20 años. Pero con sus 94 años sube por eso y por muchas cosas más. Fíjate cómo será, que hasta le parece poco la comida que en verano solemos hacer todos los más cercanos al Ángel y su ermita, y pide que haya dos, dos de esas reuniones...

- Hace mucho tiempo, ¿la ermita no era más pequeña?

- Sí, pero entre todos los vecinos, en un auténtico 'auzolan', en trabajo comunitario, la ampliamos. Mejor dicho, la sacamos más hacia el camino. Luego echamos por aquí la línea de la luz. Nos sobraron 800 pesetas. ¿Sabes qué hicimos con ellas? Compramos un San José pequeñito. Estuvo mucho tiempo en la ermita.

- Se cuentan historias de las guerras carlistas...

- Algunas. Dicen que aquí se guardaban las imágenes cuando la ciudad ardía y era asaltada.

- En Errekalde tienen huerta. ¿Cómo es la tierra?

- Imagínatelo. De esas que te avisan: «Si no me das, no te doy». Es decir, de las que te piden abono.

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