«El balance de mi vida a día de hoy es positivo en todos los aspectos»

Está a punto de cumplir 30 años y de iniciar su segunda temporada fuera del circuito UCI ProTour, lo que no le impedirá estar en las grandes clásicas.

BENITO URRABURU
«El balance de mi vida a día de hoy es positivo en todos los aspectos»

Se está convirtiendo en uno de los veteranos del pelotón y su vida sigue girando entre Ermua, Berriz y Saló, en las cercanías del Lago de Garda, en Italia. Quien fuera campeón del mundo de fondo en carretera en 2003 gana en las distancias cortas.

- ¿Qué ha sido de su vida en los dos últimos años?

- En lo deportivo, después de ganar el Mundial, no sé si me miró algún gafe, aunque la verdad es que las cosas empezaron bien cuando llevaba el maillot, con un segundo puesto en una etapa en el Tour del Mediterráneo detrás de Bettini y varios días de líder. En la Tirreno-Adriático hice un día segundo, acabé cuarto en la general, fui sexto en la Milán-San Remo. Fue mi mejor comienzo en cuanto a resultados desde que comencé en profesionales. Luego me cogió todo el problema del Cofidis, fiché por Lampre y desde entonces no he terminado por levantar cabeza, no al menos al nivel que yo esperaba. No volví a encontrarme como al principio de temporada.

- ¿No tiene la sensación de que vivir parte del año en Italia le hace estar desaparecido en este ciclismo?

- Eso no es del todo cierto. Estoy más tiempo aquí, en mi casa, que en Italia. Lo que pasa es que vengo por muy poco tiempo, pero sí que vengo. No estoy viviendo en Italia. El viernes me iré a Suiza para correr el G.P. Chiaso y Lugano. No volveré hasta después de la Milán-San Remo.

- ¿Y la temporada pasada?

- Faltan unos días para que se cumpla un año desde que tuve la fractura de la mano. Llevo cinco tornillos y una placa en la mano derecha. Hay un tendón que roza la placa de aluminio y se ha roto. No puedo mover bien el pulgar de la mano derecha. He estado con el doctor Mikel Sánchez y me ha dicho que tengo bien los otros tendones de la mano. Tengo que operarme el tendón y quitarme la placa. Espero poder hacerlo en mayo. Me molesta algo, pero no me impide correr.

- ¿Usted se definiría como un corredor fraguado a base de 'golpes'?

- ¿Golpes?

- Sí, en el sentido de que tuvo que emigrar a Italia para hacer carrera. ¿Todo eso le ha marcado?

- Desde luego, si me ha marcado algo ha sido de forma positiva. Cuando estás fuera de casa hay situaciones duras. Yo siempre digo que es como si hubiese hecho la mili en Italia, pero la verdad es que estuve muy a gusto. No pasé ninguna penalidad y, desde luego, si me marcó fue para bien. Si lo pongo en una balanza tiene más cosas positivas que negativas.

- ¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella decisión?

- Me he alegrado muchas veces de lo que hice. Aquello es lo que me ha llevado hacia adelante. La experiencia personal y deportiva que he tenido me han enriquecido mucho. He visto muchas cosas, he conocido gente de distintos aspectos de la vida.

- ¿Está contento de lo conseguido?

- El balance de mi vida a día de hoy es positivo en todos los aspectos. Si te digo la verdad, nunca pensé que iba a llegar tan lejos en mi carrera profesional.

- ¿No me negará que estos dos últimos años no han sido buenos?

- No, no lo niego. Han sido en muchos aspectos una cruz. En cierto modo han resultado una pérdida de ilusión.

- ¿Por qué?

- Por distintas cuestiones, como la muerte de Marco Pantani o la decisión de fichar por el Barloworld. La muerte de Marco me afectó mucho. Yo corrí con él, nos llevábamos muy bien, era mi ídolo como corredor, un amigo. Le conocía bastante. Me hizo reflexionar mucho sobre la vida, sobre muchas cosas.

- ¿Y el fichaje por el Barloworld surafricano?

- Me lo desaconsejó mucha gente cercana a mí, lo pasé mal. Luego, esa misma gente me ha respetado la decisión que tomé.

- ¿Por qué fichó con ellos?

- Por dinero, Benito, por dinero. La diferencia económica era importante. Yo he estado en muy buenos equipos, Mercatone, Cofidis, Lampre, pero no había ningún equipo del ProTour que me pagase lo que Barloworld. Este mundo del ciclismo son unos años. Primero, tienes que llegar a profesional, con una ficha mínima; luego, destacar para poder firmar un buen contrato. Es muy poco tiempo. Más tarde pasas al olvido. ¿O no? Recibí críticas por este fichaje de gente que me conocía y también de los que no me conocían. Era un tema personal.

- ¿...?

- Yo soy el que sale a entrenar, el que pasa los malos momentos. Con esos contratos he podido ayudar a mi familia para determinadas cosas. Hablar es muy fácil, sobre todo si no se sabe de lo que se habla. Acabaré corriendo en el ProTour. Lo que tengo claro es que en el mes de agosto quiero conocer mi futuro.

- Va a cumplir 30 años. ¿Qué espera del futuro?

- ¿Qué espero? Correr las carreras que corría antes y, luego, poder estar en la lucha por ellas como antes. El año pasado corrí muy poco al no participar en ninguna de las grandes. Soy un buen corredor. Tengo las ideas claras, sobre todo cuando estoy centrado. Pero eso no sucede todos los años.

- ¿Usted ha visto el lado malo de este deporte?

- Sí, lo he visto. Cuando después de ganar el Mundial se habló de un positivo que no existió, lo que te he comentado de Pantani... He visto las dos partes del ciclismo. Cuando di el paso para ser corredor, el segundo año obtuve resultados y me di cuenta de que valía para esto.

- ¿Se ha sentido abandonado por la prensa?

- No, nunca. Seguramente si hubiese estado en Euskaltel habría sido otra cosa, pero eso es normal.

- ¿Sigue manteniendo su ilusión intacta?

- Intento buscar motivaciones para volver a mi sitio. No he sido nunca un ganador, pero siempre he ganado algo.

- ¿Quién es el mejor corredor de clásicas con el que ha corrido?

- Bettini, Rebellin, que es muy serio, y Musseuw.

- ¿Va a seguir corriendo en Italia?

- No lo sé. Ni me lo planteo. El tema económico pasará a un segundo plano cuando tenga que tomar la decisión, dentro de un orden. Pero quiero tener un invierno tranquilo.

«Madariaga me llamó para interesarse por mi situación»

Dice que siempre intenta buscar motivaciones para seguir manteniéndose a un nivel alto.

- ¿Cuánto tiempo le queda en el mundo del ciclismo?

- A veces lo pienso, pero no te lo sabría decir. Voy a cumplir 30 años. Teniendo ganas, disputando las carreras que me gustan, cuando lo deje de forma definitiva lo haré convencido. Me gustaría ser un corredor como Van Petegem, que se puede dedicar a correr las pruebas que le gustan, las clásicas. Lo difícil es encontrar un equipo que te lo permita.

- ¿Alguna vez ha recibido una propuesta para correr en Euskaltel?

- Ayer me llamó Miguel Madariaga para decirme que si tengo problemas, cuente con ellos.

- ¿Le molesta?

- No me molesta. A lo mejor no les hace falta un corredor de mis características

- ¿Qué ha hecho durante el invierno?

- Estuve en Nueva York con mis amigos italianos y parte de mi familia. Pensé en correr el maratón sin prepararme, pero no lo hice. Acabé la temporada cansado, no físicamente, pero sí de cabeza. Por eso no corrí las clásicas del final

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