Queremos puntualizar varios aspectos en relación con los artículos publicados recientemente en la prensa donostiarra, que hacían referencia a una rueda de prensa del alcalde de Donostia-San Sebastián, Odón Elorza. Se han realizado dos informes oficiales con relación al proyecto del Palacio de Aiete: uno del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento donostiarra y, el otro, del Servicio de Patrimonio Histórico-Artístico de la Dirección de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Ambos informes han sido desfavorables al proyecto por el impacto negativo que suponen la ubicación de una Casa de Cultura semienterrada bajo los jardines de la fachada norte del Palacio de Aiete y la creación de un Instituto de Derechos Humanos en el interior del palacio. En el caso del informe del Ayuntamiento, sabemos sus conclusiones por las declaraciones del propio Alcalde, pero desconocemos su contenido, al no haber podido tener acceso a él, por no encontrarse a disposición del público en la Dirección de Urbanismo del Ayuntamiento donostiarra.
Recientemente, se ha encargado por el Ayuntamiento otro informe a los autores del proyecto básico de la Casa de Cultura. ¿Qué imparcialidad se puede inferir del contenido de ese informe, cuando sus autores están directamente implicados? Además éstos, parece que desconocen las pautas del diseño de un jardín paisajista cuando, analizan el cuadro sobre Aiete, pintado al óleo a finales del siglo XIX por Eugenio Arruti y Pola (1845?-1889), que se encuentra en un pasillo del Hotel María Cristina. El alcalde declara, basándose en el referido informe, que «podemos observar como mientras el resto del parque presenta un arbolado de gran porte, sin embargo en la zona norte del palacio existe tan sólo una pendiente natural sin ningún tipo de diseño ».
Ante estas declaraciones, queremos aclararle que, precisamente esos claros del bosque o praderas situadas frente al palacio, están expresamente diseñadas y tienen doble funcionalidad. Por un lado, desde el exterior y, siguiendo el perfil gradual de la pradera, divisamos en perspectiva toda la magnificencia del palacio y, por otro, desde todas las dependencias interiores del palacio, les permitía divisar todo el paisaje circundante, al no disponer en ese lugar, de arbolado que interceptase las visuales. A pesar de que en estos momentos, la pradera existente no sea exactamente la que diseñó Ducasse, apenas ha sufrido ligeras modificaciones, siempre respetuosas con el estilo del jardín. Un criterio tan elemental como este, es una constante que se repite en numerosos jardines paisajistas, aunque no lo interprete así, nuestro alcalde.
Por otra parte, el alcalde, culpabiliza a la Diputación, en el caso de que ésta, se oponga a la construcción en el parque de Aiete de la Casa de Cultura. Queremos recordar al respecto que el Palacio de Aiete y sus jardines están protegidos en el grado máximo por el Plan General, siendo lógico que el informe de la Diputación pretenda garantizar el mantenimiento de este patrimonio histórico-artístico al máximo.
El proyecto de Casa de Cultura de Aiete es una intervención muy agresiva e impactante para un jardín protegido, como puede apreciarse en la fotografía adjunta. Si nos situásemos imaginariamente al pie de la fachada de la casa de cultura proyectada, tendríamos la sensación visual, de encontrarnos ante un gran zócalo que eclipsaría en gran parte la fachada del antiguo palacio. A su vez, su emplazamiento invadiría el entorno inmediato del palacio, perdiendo la relevancia, autenticidad e integridad que en estos momentos ostenta, como muy bien lo dice el informe de Diputación. Ese encanto de viajar en el tiempo a un jardín del siglo XIX como Aiete lo perderíamos para siempre.
No nos queda más que solicitar al Alcalde que piense en otro emplazamiento para la Casa de Cultura y el Instituto de Derechos Humanos y esperar a que la Diputación y el Gobierno Vasco -al que ya se le ha solicitado que inicie la incoación de un Expediente de Declaración de Bien Cultural Calificado como Monumento o Conjunto Monumental para el Palacio y Jardines de Aiete- entiendan que se trata de un patrimonio muy valioso, único y muy escaso que debemos proteger. Euskadi es una de las pocas Comunidades Autónomas en la que no tenemos ningún jardín histórico declarado Monumento.