Los secuestradores de dos alemanes en Irak dan un "último plazo" al Gobierno de Berlín

El ministro de Exteriores alemán señala que la cinta no es más que una nueva "manifestación de humillación de un ser humano"

EFE | EL CAIROBERLÍN

El grupo islamista Brigadas de partidarios de la Sunna y el monoteísmo, que mantiene secuestrados a dos alemanes desde el 24 de enero, ha dado hoy un "último plazo" al gobierno de Berlín para evitar la ejecución de los rehenes. Sin embargo, a diferencia de un vídeo anterior en el que los captores habían amenazado ya con la ejecución de los dos ingenieros en un plazo de 72 horas si el gobierno alemán no suspendía todo contacto con el ejecutivo iraquí, la cinta de hoy no fija fechas.

La cadena Al Arabiya mostraba por la tarde un vídeo sin sonido en el que se veía a los dos secuestrados junto a cuatro hombres enmascarados. Según informaba la emisora de televisión mientras mostraba las imágenes de los alemanes, los captores "amenazaron con ejecutar a los dos rehenes si el gobierno alemán no accedía a sus exigencias".

Al respecto, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha manifestado hallarse consternado por el vídeo y ha señalado a los medios alemanes que se trata de una nueva "manifestación de humillación de un ser humano". También ha informado de que los expertos de su departamento se encuentran analizando la cinta, y sobre las gestiones del Gobierno alemán para conseguir que Rene Braeunlich y Thomas Nitschke puedan regresar a salvo a su país. Desde que comenzó el secuestro el gobierno de Berlín ha señalado repetidamente que todavía no ha podido establecer contacto con el grupo en cuestión.

Plegarias por los dos ingenieros de Leipzig

Braeunlich y Nitschke habían sido enviados por la empresa alemana Cryotec para instalar maquinaria en una fábrica árabe de productos de limpieza, situada en el complejo industrial de la refinería de Beiyi, en pleno triángulo suní, corazón de los grupos insurgentes en Irak. Los dos ingenieros, procedentes de la ciudad germano-oriental de Leipzig, tenían previsto quedarse sólo unos días en la zona y fueron asaltados por un grupo de hombres armados vestidos con uniforme de la Guardia Nacional iraquí.

Desde hace días, cientos de ciudadanos de Leipzig se reúnen por la noche en la Nikolaikirche -iglesia de San Nicolás-, de gran valor simbólico por haber sido punto de concentración de la disidencia en tiempos de la desaparecida República Democrática Alemana. En la "misa de paz" oficiada con motivo de la vigilia de hoy, el pastor Christian Führer leyó cartas de solidaridad procedentes de toda Alemania. El párroco dio una interpretación positiva al nuevo vídeo, pues, como dijo, demuestra que los dos hombres "siguen vivos" e incluso ponen de manifiesto que hay una disposición al diálogo. "Si arranca el diálogo podemos tener la esperanza de que haya un final feliz", dijo Führer.