Vivos colores en la moda flamenca

Cristina Hoyos destacó la «luz de Andalucía» que se ve en las creaciones de los nuevos diseñadores, durante la primera jornada del Salón Internacional de Moda Flamenca celebrado en Sevilla

Vivos colores en la moda flamenca/
Vivos colores en la moda flamenca

Los trajes de flamenca con colores vivos y muy contrastados, los complementos de gran tamaño y las torerillas marcarán la moda flamenca de esta temporada, según los modelos vistos en la primera jornada del XII Salón Internacional de Moda Flamenca (SIMOF) que se celebra en Sevilla.

El salón comenzó ayer con un desfile de diseñadores noveles, al término del cual se concedió el primer premio a Mariví Salmerón, que presentó un traje de flamenca blanco, con una gran cola, ribetes de muchos colores y estrellas superpuestas sobre el cuerpo y los volantes.

El premio a la colección más original fue para Lucas Alonso, cuyo modelo más aplaudido fue un traje con lunares sobre encaje. La bailaora Cristina Hoyos, presidenta del jurado, destacó en la entrega de los premios que los nuevos diseñadores presentan unos trajes donde «se ve Andalucía por todos sus poros por la luz y el colorido».

El salón de moda flamenca , que se celebra dentro de la Feria del Toro y reúne a 79 diseñadores, fue inaugurado por el presidente de los empresarios andaluces, Santiago Herrero, acompañado por la delegada de Economía del Ayuntamiento, Rosamar Prieto, y Raquel Revuelta, ex Miss España y ahora empresaria y organizadora del evento.

La moda flamenca para la presente temporada, según expertos que visitaron los distintos expositores, es «o muy clásica o muy estrafalaria», con trajes de mucho colorido, colores muy contrastados y un protagonismo de los complementos, que se caracterizan por su gran tamaño en el caso de las flores para la cabeza y los collares, y la profusión de bolsos, zapatos y abanicos a juego con la tela de los vestidos.

Una de las novedades de este salón ha sido el «porta-bebés flamenco», para que la madre lleve cómodamente a su hijo colgado al hombro al igual que las mujeres de las tribus africanas.

Los volantes son abundantes, con mucho vuelo y muy bajos, y una de las sorpresa del desfile de diseñadores noveles fue un traje en el que los volantes de la falda se soltaban y se colocaban sobre los hombros a todo de toquilla.

La diseñadora novel Adela Marín sorprendió con un traje salpicado con frases como «Ozú qué calor» y «Vamos a por los churros», alternadas con imágenes de muñecos infantiles. Siguiendo la moda imperante entre las chicas jóvenes, muchos trajes de faralaes para este año se presentan con el ombligo al aire y con muchas torerillas, como trajes de dos piezas o con chaquetilla.