Documenta2

JAVIER ESPARZA

La parrilla de La 2 se ha enriquecido con un nuevo programa: se llama Documenta2 y se emite en la medianoche del viernes. Se trata, pues, de uno de esos programas que sólo vemos cuatro: un par de espectadores ilustrados, un despistado y otro que tiene puesta la tele mientras se dedica a cosas más placenteras. Pese a ello, TVE lo ha presentado como aportación objetiva al género documental, gesto que demuestra que la cadena pública mantiene el sentido del humor. Por lo que se va viendo, las historias emitidas poseen dos rasgos esenciales: uno, son buenos productos, largos, trabajados con mimo y de buen nivel cultural; dos, son creaciones añejas, lo cual, en un medio como la televisión, esclavo de la novedad, suele equivaler a productos «envejecidos», y eso es algo que el espectador percibe inmediatamente, tanto por el aspecto físico de la grabación como por la concepción del relato, su estructura y sus recursos. De manera que uno ve este programa y le da la impresión de hallarse ante uno de esos canales temáticos donde sin parar se proyectan trabajos «de todos los tiempos»; también es posible pensar que tenemos delante los materiales que, mañana, llenarán los nuevos canales digitales de TVE.

Esta semana nos ofrecieron un largo y un tanto convencional ejercicio sobre Dalí, más precisamente, sobre Dalí y el cine, que es la historia de una frustración . La semana anterior tuvimos un retrato angustioso de Jacinto Esteva, personaje pujante de la vieja gauche divine barcelonesa, hoy prácticamente olvidado. Aún antes vimos un documental de Montxo Armendáriz sobre un concierto de Luis Pastor, o sea el pleistoceno televisivo. Consigno la oferta por lo menudo para mostrar una imagen lo más fidedigna posible de este programa: es lo que cualquier programador de una cadena privada llamaría «un pestiño». Evidentemente, no es nuestra opinión. Ahora bien, no deja de sorprender que la aportación más enjundiosa de TVE al género documental sea esta suerte de «operación rescate» de productos más propios de un canal de retrospectivas históricas. Si a eso añadimos la rápida evolución de los documentales, Documenta2 nos parecerá, trasnochado. Ahora mismo, los documentales de la pantalla se dividen en dos: los que nos llegan de fuera, excelentes en novedosos recursos, y los de TVE, que son la edad media del género. Los viejos productos tienen su sitio, pero es triste que TVE haya renunciado a crear productos nuevos.