Protesta de 'Antza' y 'Anboto' en la cárcel por no poder recibir juntos las visitas de su hijo

FERNANDO ITURRIBARRÍA

PARÍS. DV. Los presuntos ex jefes de ETA Mikel Albizu, Antza, y Marixol Iparragirre, Anboto, realizan desde el pasado fin de semana una protesta en la cárcel francesa de Les Baumettes (Marsella) por no poder recibir juntos las visitas de su hijo, de nueve años. La queja se plasma en el rechazo a las bandejas de comida y las salidas al patio con carteles reivindicativos.

Según informó Askatasuna en una nota, la pareja pidió a la dirección de la prisión reunirse con su hijo en una visita especial, en un lugar reservado a los niños, programada el 12 de enero en el marco de un protocolo denominado 'Relais-Enfants-Parents'. Como finalmente ese día lo vieron por separado, decidieron iniciar la protesta, en la que también reivindican el fin de la dispersión de los presos de ETA.

«Me duele sólo de pensarlo», escribía Albizu en una carta difundida el mes pasado en internet por Indymedia al evocar la imposibilidad de las reuniones a tres. El texto también denunciaba la confiscación en un registro de su celda de fotos, lápices y dibujos del niño y acusaba a la médico-jefe del presidio de haberle abofeteado por negarse a recibir atención tras una huelga de sed.

Por otro lado, el también presunto etarra Zuhaitz Errasti fue sancionado el pasado martes a 30 días en celda de castigo por un comité disciplinario de la cárcel de Poitiers (oeste de Francia). Se le acusa de desobediencia y también de haber empujado a un funcionario, algo que el preso niega.

Errasti había terminado de cumplir el pasado viernes un primer mes en celda de castigo por reivindicar visitas de una hora los sábados en vez de media hora los días laborables. Según Askatasuna, permaneció los 30 días «con chancletas, un jersey y un par de calcetines» y «a menudo lo tenían desnudo cuatro horas con la ventana rota y mucho frío».