Desde que leí 'Sin noticias de Gurb', del reciente Premio Princesa de Asturias Eduardo Mendoza, simpatizo con los alienígenas. A mí, que me da miedo ... casi todo, que no me distingo por mi audacia, me gustaría, en cambio, ser testigo de la llegada de otras civilizaciones a la Tierra. Se trata de una posibilidad que tenía olvidada, pero estos días, gracias a un científico de Harvard, se ha extendido la tesis de que el cuerpo celeste 3I/ATLAS que anda por ahí fuera sea una nave alienígena. La mayor parte de los expertos cree que la teoría es un disparate pero, por supuesto, eso no ha detenido las especulaciones. Al ver algunos foros de internet da la impresión de que estamos, en general, deseando que nos visiten. Imaginen cuánto podríamos aprender de seres que vienen de tan lejos. Se nos brindaría la oportunidad de entender mejor el universo, de despejar fórmulas y de responder, quién sabe, a la gran pregunta de nuestro tiempo: ¿Cómo tenemos que interpretar lo de Rosalía?
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión