Sentencia bochornosa

JAVIER ORCAJADABILBAO

El Supremo holandés emitió una sentencia sobre la vergonzosa actuación de cascos azules de su ejército que protegían a la población musulmana en Bosnia de las milicias serbobosnias. La sentencia cita: «solo son culpables del 10% de la matanza de 350 musulmanes en julio de 1995». Los supremos de los países ejercen de coartada para ocultar sus miserias. En Srebrenica, los cascos azules, pavorosos ante la crueldad de los serbobosnios, no defendieron a 350 musulmanes que iban a ser fusilados ante la indiferencia de los soldados holandeses. Es curiosa la precisión con la que los jueces asignan responsabilidades a sus ingenuos militares que creyeron que entregándoles podían saciar la venganza de aquellos instigados por el terror de 'valerosos' militares y políticos de la calaña de Mladic, Milosevic, y Karadtzik. Diversos contingentes azules recibieron expediciones de esclavas sexuales, jóvenes forzadas a atender las exigencias de sus tropas en Bosnia y ninguno las protegió.