Regreso al pasado

FRANCISCO J. SÁENZ LASARTE-ORIA

San Sebastián, Errenteria y Bilbao han sufrido en sus calles el ataque de amigos y compinches de la intolerancia y el odio. La agresión, amenaza e insulto son los argumentos que esgrimen para rebatir las ideas de quienes no comulgan con su dogmatismo o se resisten a sus imposiciones. No deja de ser significativo que quienes más reclaman democracia, diálogo, convivencia, derechos, son aquellos que anhelan una sociedad en la que se imponga su decálogo excluyente y quien se resista o dude sea arrojado al vacío desde la Roca Tarpeya. El poso de tiempos muy recientes sigue entre nosotros y emerge de forma virulenta, la única que conoce, a la menor oportunidad. La campaña electoral demuestra que el déficit democrático sigue conviviendo entre nosotros cuando se impide a algunos de los contendientes a exponer su programa en entera libertad. Los partidos políticos deberían posicionarse contra ese tipo de comportamientos que nos retrotraen a nuestro pasado más reciente que algunos tanto añoran.