Pronósticos

ANTXON VILLAVERDE

Cada vez que nos anuncian unas elecciones no cesamos en hacer cábalas y conjeturas sobre quién podrá ser el partido vencedor. Algunas entidades se atreven a priori a dar su pronóstico, con una precisión que te dejan alucinado, y quien más quien menos se pregunta: si a mí no me han consultado, a quién voy a votar. Ante esta perspectiva se brinda al Estado la oportunidad de organizar una quiniela, al igual que las del fútbol o de la primitiva, donde habría que acertar cómo quedaría el orden de los partidos tras los comicios. Ante la enorme inquietud existente en la opinión pública, el ciudadano acudiría en masa a hacerse con la quiniela, cuyo montante del premio habría que previamente estudiar. La recaudación de estas apuestas ayudaría a paliar el enorme gasto que suponen unas elecciones generales como las que se avecinan.