Políticos mediocres

IZASKUN ALAIZASAN SEBASTIÁN

Tenemos los políticos que nos merecemos. Estoy escuchando muchas críticas a la incapacidad de los políticos para ponerse de acuerdo después del último Pleno del Congreso. Que con lo que cobran, que no hay derecho, que son unos ineptos, unos irresponsables, unos frívolos, unos imberbes, que están jugando con un país, que están todo el día chupando del bote, que son unos vagos... El espectáculo de la sesión de investidura ha sido bochornoso, ciertamente, pero a veces se esparcen las culpas de una forma un tanto injusta y demasiado arbitraria, porque unos son más responsables que otros. A mí me da un poco de miedo esa crítica generalizada a los políticos porque alimenta una corriente de fondo que está minando las bases de la democracia liberal en nuestro mundo. Y luego vienen los Trump de turno. Y fuera de la democracia liberal está el totalitarismo, no seamos ingenuos. Que hay enormes lagunas negras en el sistema democrático, por supuesto, que hay que superarlas y corregirlas, pues claro. Por eso me da bastante miedo que se lancen campañas de brujas inquisitoriales. Y ahora de repente el chivo expiatorio de todos los problemas son esos políticos inútiles e incapaces. Tengamos cuidado que en la historia estas dinámicas de culpabilización han acabado rematadamente mal, es decir, han desembocado en el fascismo, así de claro. Además, ¿no será que los actuales políticos, ciertamente infantiles en su actitudes, son solo un fiel reflejo de la sociedad que tenemos? Ni más ni menos, Una sociedad cada vez más mediocre y más infantil. Hagámosnos estas preguntas antes de dar lecciones a todos los demás.