Pobre Rufián

ROSA BELMONTE

Dos escaños puede tener Pacma en la macedonia que será el Congreso. En una entrevista, dos zangolotinos preguntaron a la presidenta del partido por la experimentación médica con animales: «Bueno, el eterno dilema de tu madre o tu perro...». El huevo o la gallina. O el dilema de Pascal. Lo de que es mejor creer en Dios que no creer porque si existe te llegará una recompensa. Y si no existe no pasará nada. Hombre, resume la fe en un acto de conveniencia (y a ver si a Dios le parece bien). En todo caso es un dilema. Una situación en la que es necesario elegir entre dos opciones igualmente buenas o malas. ¿Pero entre tu madre y tu perro? Vale, si yo tuviera de madre a esa señora desde luego que elegía a mi perro. O al del vecino. Y seguro que Hemingway o Bobby Fischer habrían elegido al perro. Porque hay gente que odia a su madre por encima de todas las cosas. Pobre Rufián, este año va a tener mucha competencia en petardismo parlamentario.